Connect with us

Cocina

Turrón de Jijona

Cómo hacer turrón de Jijona. Junto con el polvorón y el mazapán, el turrón es uno de los dulces tradicionales más representativos de la Navidad en España.

De todas las variedades que hoy en día podemos encontrar, el turrón de Jijona es uno de los clásicos que resiste todo tipo de modas y corrientes. Es raro que no esté presente en nuestras casas en las fiestas navideñas

Al turrón de Jijona también se le conoce por el nombre de “turrón blando”, en contraposición al duro que es el turrón de Alicante. En mi casa siempre se les ha llamado turrón blando y duro e intuyo que muchos de vosotros los llamáis igual ¿me equivoco?

Sea como fuere estos son los dos turrones más clásicos de todos y, como la gran mayoría de los dulces que llevan almendra y miel entre sus ingredientes, llegaron a nuestro país con la dominación musulmana en la Edad Media, aunque la versión española del turrón no naciera hasta el siglo XV en Alicante.

La verdad es que elaborar este dulce de almendra en casa es fácil y rápido. Los ingredientes que necesitamos son muy básicos, así que encontrarlos es pan comido, y no se requiere de ningún artilugio extraño, otro punto a favor de lanzarse a ello.

Nosotros hemos usado un molde específico para turrón, pero se puede usar un molde de plum cake o, incluso, un brick de leche cortado por la mitad. ¡Imaginación al poder!

Dicho esto no queda más que añadir que el turrón de Jijona hecho en casa en Navidad nada tiene que ver con el industrial. La textura es el más suave y puede resultar más blando, pero si sois de los que os gusta emular lo industrial en la medida de lo posible, con aumentar la cantidad de almendra será suficiente.

Eso sí, no cambiéis nada más para que el sabor no varíe. Tendréis un turrón de Jijona casero sublime para acompañar las sobremesas navideñas.

Preparación de la crema base para el turrón de Jijona

  1. Calentamos una sartén amplia y vertemos en ella la almendra molida. Tostamos a fuego medio, removiendo constantemente para que no se queme. Solo queremos que se dore, así que cuidado con pasarse. En cuanto tome color retiramos la sartén del fuego y dejamos atemperar.
  2. El siguiente paso es calentar la miel con el azúcar hasta que este último se disuelva. Lo haremos en un cacito a fuego suave, removiendo de vez en cuando y vigilando que no caramelice.  Una vez listo y bien amalgamados miel y azúcar, apagamos el fuego y dejamos templar ligeramente.
  3. Mientras tanto separamos la clara de la yema, guardando esta última para otro uso. Batimos la clara.
  4. Aprovechamos también para lavar bien el limón, secar y rallar finamente.
  5. Transferimos la mezcla de miel y azúcar a un recipiente hondo y amplio y agregamos la clara. Batimos con fuerza durante unos 10 minutos para asegurarnos que desaparecen los posibles grumos que salgan por efecto del calor.
  6. A continuación añadimos la canela molida, la ralladura de limón y la almendra. Mezclamos bien y durante el tiempo necesario para que todos los ingredientes queden bien integrados.

Forma y presentación del turrón de Jijona

  1. Obtendremos un engrudo difícil de trabajar principio, pero si usamos las manos (bien limpias) podemos amasar en el mismo recipiente y avanzar más rápido.
  2. Engrasamos el molde de turrón con un poco de aceite vegetal, untando la base y los laterales, y rellenamos con la mezcla. Extendemos por toda la superficie y compactamos con la mano, inicialmente, y con el dorso de una cuchara engrasada, después.
  3. Una vez formada la tableta de turrón, la dejamos reposar en la nevera durante un mínimo de tres o cuatro horas para que adquiera consistencia. A la hora de desmoldar la sacamos y le damos un poco de calor a los laterales y a la base para que sea más fácil.
  4. También podemos forrar el molde con papel sulfurizado y simplemente tirar de él. Al gusto. Lo importante es desmoldar el turrón, trocear y disfrutar

    Consejos para un turrón de Jijona de rechupete

    • La única dificultad que tiene preparar turrón de Jijona casero es la de mezclar bien todos los ingredientes. Si usamos las manos y nos lo tomamos con calma no deberíamos tener problema alguno.
    • En vez de usar almendra molida podemos usar almendra entera pelada y cruda, tostarla y después molerla. Esto puede resultar complicado porque si nos pasamos la almendra suelta sus aceites y es algo que debemos evitar.
    • Si os animáis a hacerlo en casa recomendamos que la moláis (que no trituréis) de poco en poco y siempre vigilando que no se forma una pasta.
    • Hay a quienes les gusta encontrar pequeños trozos de almendra en la tableta. Para ello solo hay que asegurarse de no moler la almendra en exceso.
    • En caso de usar almendra molida, quitar una pequeña todos los ingredientes y productos deben ser de máxima calidad. De esa forma podremos disfrutar de una verdadera joya de la artesanía gastronómica (unos 20 gramos) y sustituir por almendra granillo tostada.
    • Por último, recomendamos usar ingredientes de máxima calidad. Así podremos disfrutar de una verdadera joya de la artesanía gastronómica, el turrón de Jijona.

 

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cocina

Huevos revueltos con calabacín y cebolla, para una cena ligera (de las que te sientan bien)

Las recetas con calabacín son ideales para preparar comidas saludables y cenas ligeras que sacian pero sin resultar pesadas. Si además las combinas con huevo, te quedarán platos proteicos de lo más jugosos, socorridos y ¡ricos! Son muchas las opciones a tu alcance y hoy nos hemos decantado por una de las más apetecibles: revuelto de calabacín y cebolla. Pero también puedes combinar estos dos ingredientes y obtener resultados totalmente distintos.

Así, puedes marcarte una tortilla campera con patata, calabacín y cebolla, perfecta para llevarte de pícnic o comer en la oficina porque se transporta muy bien. También merece  la pena probar los huevos a la sartén con calabacín rallado y aguacate, un plato diferente al que puedes añadir un toque picante. Otra opción muy vistosa son los nidos de calabacín con huevo, que llamarán la atención en cuanto los lleves a la mesa.

Para hacer este apetecible revuelto, lo primero que tienes que hacer es saltear la cebolla, hasta que veas que comienza a dorarse. Luego agrega el calabacín cortado en daditos con la piel y saltea hasta que elimine todo el agua.

La segunda parte de la receta sería batir bien los huevos para que queden bien espumosos. Una vez se vierten sobre el salteado de calabacín y cebolla, se remueve con una espátula para que el huevo cuaje pero no en forma de tortilla. Puedes acompañarlo de un pan de ajo tostado.

Ingredientes
2 calabacines medianos
2 cebollas medianas
6 huevos
aceite de oliva virgen extra
pimienta
sal

1. Corta en daditos el calabacín
Lava los calabacines, despúntalos y córtalos en dados pequeños. Pela y pica la cebolla. Calienta una cucharada de aceite de oliva en una sartén y saltea la cebolla. Salpimienta a tu gusto y cocínala unos 8 minutos, hasta que empiece a dorarse.

2. Cocina el calabacín
A continuación, agrega a la sartén el calabacín cortado en daditos, y cocínalo hasta que elimine el agua que suelta. Rectifica a tu gusto el punto de sal y pimienta.

3. Bate los huevos
Casca los huevos en un bol y bátelos, después de haber añadido un poco de sal y pimienta. Añade los huevos batidos sobre las verduras y remueve con una espátula hasta que el huevo cuaje pero quede jugoso. Sirve enseguida.

Fuente: Lecturas – Cocina Fácil.

Isabel Zúñiga.

Continue Reading

Cocina

Hojaldritos rellenos de merengue casero: un dulce crujiente por fuera y cremoso por dentro

Hay postres que tienen algo especial desde el primer bocado. Estos hojaldritos son uno de esos dulces sencillos que combinan dos cosas que casi siempre funcionan: el crujiente del hojaldre recién horneado y la textura ligera de un buen merengue casero.

Además, tienen un aire muy clásico, casi de pastelería tradicional. Nos recuerdan a las bandejas de pastelitos que se ven en las vitrinas de las confiterías, pero en realidad se pueden preparar en casa sin demasiada dificultad.

La clave está en hornear bien el hojaldre para que quede dorado y crujiente, y en preparar un merengue firme y brillante que mantenga su forma al rellenar los pastelitos. El resultado son pequeños bocados dulces, ligeros y perfectos para darte un capricho.

Si te gustan los pastelitos de hojaldre, prueba estos bocaditos de manzana, en forma de tartaleta, que también quedan deliciosos.

Ingredientes

2 láminas de hojaldre
1 cucharada de azúcar glas
harina
1 pizca de canela en polvo
PARA EL MERENGUE
5 claras de huevo
200 gramos de azúcar glas
1 pizca de sal

1. Corta el hojaldre

Extiende las láminas de hojaldre sobre la superficie de trabajo ligeramente enharinada. Pincha la masa con un tenedor para evitar que suba demasiado durante el horneado. Con un cortapizzas marca diez cuadrados en cada lámina. Coloca el hojaldre sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Hornea en el horno precalentado a 180 °C durante unos 18 minutos, hasta que esté dorado y crujiente. Retíralo con cuidado y déjalo enfriar.

2. Prepara el almíbar

Coloca el azúcar con 85 ml de agua en un cazo. Llévalo a ebullición y deja cocer a fuego medio durante unos 10 minutos, hasta obtener un almíbar con textura ligeramente espesa. Retíralo del fuego y deja que se temple.

3. Monta el merengue

Bate las claras de huevo con una pizca de sal hasta obtener un punto de nieve firme. Sin dejar de batir, añade el almíbar templado en forma de hilo fino. Continúa batiendo hasta conseguir un merengue brillante, firme y bien aireado. Pásalo a una manga pastelera con boquilla rizada y déjalo enfriar en la nevera unos minutos.

4. Monta los hojaldritos

Corta los cuadrados de hojaldre siguiendo las marcas que hiciste antes del horneado. Coloca una capa generosa de merengue sobre la mitad de los cuadrados. Cubre con los restantes formando pequeños pastelitos. Espolvorea por encima una mezcla de azúcar glas y una pizca de canela. Sirve los hojaldritos y disfruta de su contraste entre crujiente y cremoso.

EL TRUCO

Deja que el hojaldre se enfríe completamente antes de añadir el merengue. Si está caliente, el merengue perderá volumen y los hojaldritos no mantendrán su forma.

Fuente: Lecturas – Cocina.

Víctor Fernández.

Continue Reading

Cocina

Lentejas guisadas con gambas y mejillones

Aquí tienes un guiso de lentejas que causará sensación en tu mesa. Lleva gambas, mejillones, verduritas, vino blanco y poquito de pimentón dulce. Toma nota.

En invierno, ¡qué bien sientan los guisos y potajes con legumbres! Calentitos y llenos de sustanciosos ingredientes, nos reconfortan el cuerpo y nos llenan de energía. No sé en tu casa, pero en la mía siempre son bien recibidos.

Un plato tradicional, delicioso y supereconómico, que siempre triunfa entre mis seres queridos y que te recomiendo realizar es el potaje de garbanzos y acelgas. Además, tiene una ventaja más: es completísimo. Así que, el día que lo cocines, ya no necesitas preparar nada más. A lo sumo, una ensalada fresquita.

También quedan exquisitas las judías a la bilbaína, un plato de la abuela sencillo y muy resultón. Y si prefieres lentejas, echa un vistazo al guiso de lentejas con arroz. A la que lo pruebes, se convertirá en uno de tus platos estrella.

Precisamente las lentejas son las protagonistas de la receta de hoy. Se trata de unas originales y caldositas lentejas con gambas y mejillones. No te las pierdas porque la combinación de sabores y texturas que se forman en este plato te va a encantar. Además, como quedan tan vistosas, las puedes servir tanto en un menú de diario como en una comida de domingo. Se te hace la boca agua, ¿verdad? Pues prepara la cuchara porque empezamos.

Ingredientes

300 gramos de lentejas
16 gambas
200 gramos de mejillones cocidos y sin conchas
1,5 litros de caldo de verduras
1 cebolla
200 mililitros de vino blanco
2 tomates
1 pimiento verde
2 zanahorias
2 dientes de ajo
pimentón dulce
perejil picado
laurel
aceite
sal

1. Escurre las lentejas
Lava las lentejas y escúrrelas en un colador. Pela las gambas. Limpia el pimiento, retirando las pepitas y los filamentos, y pícalo. Pela la cebolla, los ajos y la zanahoria y córtalos en trozos.

2. Sofríe las verduras
Calienta una cazuela con aceite, agrega la cebolla, los ajos y la zanahoria y sofríelos durante unos 10 minutos. Mientras, lava los tomates y tritúralos.
3. Agrega el pimentón
Añade 2 cucharaditas de pimentón y el tomate, remueve para que se integren bien y cuece hasta que se evapore el agua. Vierte el vino y el caldo y lleva a ebullición. Agrega las lentejas, 2 hojas de laurel lavadas y sal. Deja cocer durante 1 hora.

4. Añade las gambas y los mejillones
Incorpora al final las gambas, los mejillones y 2 ramitas de perejil picadas. Prosigue la cocción 5 minutos más y rectifica de sal. Retira y deja reposar el guiso unos 10 minutos antes de servirlo.

Fuente: Lecturas Cocina.

Jani Paasikoski.

Continue Reading

Tendencia