Televisión
Manu Baqueiro e Itziar Miranda, ante el fin de ‘Amar es para siempre’: “Al principio estuvimos con muchos lloros”

Los nombres de Itziar Miranda y Manu Baqueiro son inseparables a los de Manolita y Marcelino, los personajes que llevan interpretando desde hace 18 años en las sobremesas de nuestra televisión. Primero en la iniciática Amar en tiempos revueltos (La 1; 2005-2012) y actualmente en su longeva continuación, A,ar es para Siempre (Antena 3; 2012-actualidad), que encara la última temporada de su historia. Porque como dice Baqueiro, “todo tiene un principio y todo tiene un final”, y el de Amar es para siempre promete ser “por todo lo alto”, según sus protagonistas.
“Al principio todos estuvimos con muchos lloros y lágrimas, pero no sólo de tristeza, sino también de emoción, de decir que ha llegado el momento de acabar”, comenta Miranda, junto a Baqueiro, durante el FesTVal de Vitoria. En este sentido, la actriz celebra que la serie vaya a finalizar en “un momento precioso” como el que está viviendo actualmente Amar, con una “audiencia increíble”, “un elenco brutal y unos guiones increíbles”. “Lo bonito es que no estamos desgastados ni en el punto de que a nadie le interesa la serie”, coincide el madrileño.
De momento, ni él ni su compañera saben cómo será el esperado final, pero sí tienen claro que no quieren muertes y sí mucha emotividad y encuentros familiares. En cualquier caso, sí hay algo que morirá con el final de Amar : la vida que hasta ahora llevaban sus dos actores más emblemáticos. “Va a ser un cambio de vida y tienes que hacer un trabajo. Porque levantarte todos los días a las 6 con tu seguridad, tu sueldo y tu serie, pues bien, pero ahora tienes que volver a buscarte la vida, que es de lo que va esto”, apunta Baqueiro
Sin embargo, ofertas no parece que les vayan a faltar. “Somos unos afortunados en la profesión, porque desde que la gente sabe que Amar se acaba hemos recibido muchos mensajes y muchas llamadas de gente que quiere trabajar con nosotros y que ha dicho: ‘Anda, por fin podremos trabajar con vosotros dos’. Y esto puede salir o no puede salir, pero es hermoso”, reconoce Miranda.
¿Cómo habéis vivido este tiempo desde el momento en el que os dicen que la serie llega a su fin?
Itziar Miranda (I.M.): Nos lo dijo Edu [Casanovas, director y productor ejecutivo] y al principio todos estuvimos con muchos lloros y lágrimas, pero no sólo de tristeza, sino de emoción, de decir: “Ha llegado el momento de acabar”. Y además es que no acaba porque vaya mal, no; la audiencia va increíble, incluso mejor que otros años, estamos en un momento precioso de Amar, con un elenco brutal, unos guiones increíbles y es cuando te dicen: “Amar acaba”. Y así lo vives con más emoción, sabiendo que es bonito que nos hagan acabar así y que la cuiden así antes que pensar: “Ya me lo esperaba, porque estábamos haciendo una audiencia horrible”. Lo ves como un regalo, como una forma de pensar a ver qué nos depara luego la vida, y de que aquí, ahora en el presente, acabemos Amar con burbujas.
¿Habéis pensado ya cómo va a ser ése primer día en el que os levantéis en casa y no tengáis que madrugar?
Manu Baqueiro (M.B.): ¡Yo me voy a Brasil en cuanto acabemos!, no te voy a decir la fecha para no dar pistas [risas]. Son muchas sensaciones. Primero, cuando te dan la noticia te quedas un poco en shock, pero luego ya dices que son muchos años ya y es una etapa, y lo bonito es que no estamos desgastados ni en el punto de que a nadie le interesa la serie, sino que vamos a acabar por todo lo alto. Y efectivamente, va a ser un cambio de vida y tienes que hacer un trabajo. Porque levantarte todos los días a las 6 con tu seguridad, tu sueldo y tu serie, pues bien, pero tienes que volver a buscarte la vida, que es de lo que va esto. Yo creo que va a haber mucha pena, mucho orgullo, mucha satisfacción y también muchas ganas de otras aventuras. Todo tiene un principio y todo tiene un final.
I.M.: También es verdad que somos unos afortunados en la profesión, porque desde que la gente sabe que Amar se acaba hemos recibido muchos mensajes y muchas llamadas de gente que quiere trabajar con nosotros y que ha dicho: “Anda, por fin podremos trabajar con vosotros dos”. Y esto puede salir o no puede salir, pero es hermoso.
¿Alguna de esas ofertas pretendía aprovechar la química que hay entre vuestros personajes?
I.M.: Creo que no…
M.B.: ¿No te has enterado todavía? [risas]. Luego te explico en privado. ¡Pide mucho!
I.M.: Creo que son proyectos independientes el uno del otro, que eso también va a ser… ¡a ver con quién tengo yo que besarme a partir de ahora!
M.B.: ¡Yo es que me voy a poner celoso cuando te vea en la tele besando a otro, tía!
I.M.: De hecho, la gente por la calle cuando me ve con mi marido de la vida real, me dice: “¿Dónde está tu marido?”. Y digo: “Aquí”. Y me dicen: “No, el de verdad”. Pero creo que somos unos afortunados, y yo más que plantearme qué va a pasar el día después, que es algo que todavía no me había planteado, e igual tengo que ir al psicólogo mañana para trabajarlo, me planteo cómo vamos a acabar. Yo no sé cómo va a ser esa última secuencia, espero que sea de llorar y que sea emocionante porque no sé cómo la vamos a afrontar nosotros y todo el equipo que hay detrás de las cámaras con los que tantos años llevamos, porque llevamos doce años en Antena 3, pero llevamos más años. El 90% del equipo es el de siempre y hemos crecido juntos.
¿Sabéis cómo va a ser el final?
I.M.: No, pero nos encantaría saberlo.
M.B.: Yo sé cosillas, pero no te las voy a contar. Es que, hija, tu muerte va a ser muy dura [risas].
I.M.: ¿Qué preferiríais, que muriera Marcelino o Manolita?
¿Qué final os gustaría?
I.M.: Morir, no.
M.B.: Yo prefiero morirme yo a que se muera Manolita.
¿Una reunión con los hijos?
M.B.: Eso sería bonito. A mí me gustaría un encuentro familiar a lo grande, con toda la familia que hemos tenido, primas… Sería muy bonito. Pero yo no tengo ni idea de cómo va a ser el final.
Para vosotros, ¿cómo va a ser el no veros cada día?
I.M.: Bueno, vivimos al lado y nos vemos en el gimnasio, así que igual sí que nos seguimos viendo.
M.B.: Y nos vamos a ver desde otro lugar que también va a molar mucho porque vamos a quedar para tomar un vino, no pasar un texto.
I.M.: Sí, y es que ahora hace ya un tiempo que, por cosas de la vida, no quedamos para tomarnos un vino en condiciones porque nos vemos todo el día y luego quieres hacer otros planes.
M.B.: Y ver a otra gente. Es normal. Yo creo que en ese sentido va a estar bien.
En ese futuro que planteamos después de ‘Amar es para siempre’, ¿os meteríais en otra serie diaria?
I.M.: Yo pienso en proyectos más que en formatos. Si el proyecto es precioso…
M.B.: Nunca te diré que no. Si el proyecto es interesante, lo haría. Ahora estoy de teatro con la obra Una semana nada más, junto a Javi Pereira y Marina San José, y ahí tengo un buen jaleo porque tenemos una gira muy gorda. Pero más allá del formato, yo creo que lo interesante es el proyecto y el personaje.
I.M.: A mí me pasa igual. Ahora voy a compaginar una película con Amar y he hecho otra en julio. Y me ha interesado el proyecto, no era por lanzarme a hacer cine en sí. Pero en realidad es que me gusta mucho trabajar y madrugar.
M.B.: ¡Y que te pagaban una pasta, Itziar, dilo! [risas].
I.M.: ¡Qué va, pero si hemos estado tantos años en Amar porque éramos baratos!
Has dicho que Manolita ha sido una referente para muchas mujeres. ¿Qué balance haces de haber hecho un personaje así?
I.M.: Mira, yo creo que Manolita es el personaje menos encasillado que hay en sí mismo. Ella entra con 18 años a la serie cuando era la novia de Marcelino, y ahora tiene 60. Y en todos estos años Manolita ha evolucionado muchísimo. La Manolita del principio no es la misma de ahora. Hemos pasado de la Manolita que era novia de Marcelino y no se podían casar, y le decía “por favor, hazme un hijo porque, si no, no nos vamos a poder casar ni para atrás”, a la Manolita que de repente entiende que tiene una hija lesbiana en un momento en el que la homosexualidad era condenada con la cárcel; esa Manolita feminista no era la Manolita del principio. Ella era una Manolita religiosa por la época y educación; era de derechas porque su padre era alcalde de la CEDA. Y ahora es una mujer muy feminista, con una idea muy diferente, muy revolucionaria. Es un personaje que ha evolucionado muchísimo. Y así deberíamos ser. Antes no me gustaba carne y ahora la como, porque estamos en evolución y cambiamos. Y Manolita es un ejemplo de eso. Es un referente, y es un lujo que la gente me quiera un montón.
Después de los 2.700 capítulos, ¿qué secuencia recordáis especialmente?
M.B.: Yo recuerdo cuando Manolita estaba enferma en el hospital por el atentado de Atocha y Pelayo y yo veíamos que te morías. Eso nos sacaba de nuestro lugar, porque normalmente Marcelino se dedica más a la comedia, y de repente estábamos llorando. Yo miraba a Itziar y por momentos creía que se moría. Y yo no podía parar de llorar. Yo esa la recuerdo con mucho cariño porque fue muy diferente y muy bonita. De repente estás en un plató con un equipo de 100 personas que te ve todos los días y rompían a aplaudir. Notabas la empatía entre el personaje y las personas, y a mí ésa me removió mucho.
I.M.: Yo soy incapaz de quedarme con una secuencia, pienso en muchos momentos y lo que sé es que voy a echar de menos nuestros ataques de risa de las tardes, que nos echan unas broncas los directores porque no hay manera de grabar, y no podemos mirarnos, acabamos mirando para otro lado…
M.B.: Cuando en una secuencia ves que Marcelino mira para un lado y Manolita para otro, es que no nos podemos mirar.
I.M.: Hay una gran complicidad, y ya sin mirarnos sabemos que estamos pensando en lo mismo.
¿Y si surge seguir de alguna forma, como en spin-off, lo haríais o consideráis que éste ya tiene que ser el final?
I.M.: Depende de lo que sea. Yo siento una gran fidelidad hacia Diagonal y Antena 3 porque nos han cuidado un montón y nos han tratado increíble. Somos una familia. Jaume (Banacolocha, CEO de Diagonal) es como un padre para nosotros, y si tu padre te dice “ven a comer el domingo a casa”, tú vas el domingo a comer a casa. Pero porque te apetece y te hace ilusión. Con Diagonal raro será que no trabajemos siempre que nos llamen, a no ser que tengamos algún conflicto de intereses porque estemos en otra cosa. Y lo otro no sé, ni nos lo planteamos, pero si hacen “Marcelino y Manolita en Nueva York” o en Brasil en la playa…
M.B.: Asturianos por el mundo.
I.M.: Sería divertidísimo.
¿Vais a hacer con el equipo algo especial para el final?
I.M.: Una fiesta, y estáis todos invitados porque los periodistas nos habéis cuidado mucho durante muchos años.
Manu, ¿has ayudado a algún concursante de ‘MasterChef Celebrity’ con tus consejos tras tu experiencia?
M.B.: Sí, pero no te lo puedo decir.
De las tramas de esta última temporada, ¿cómo va a ser la vuelta de Lola a casa?
I.M.: Muy emocionante y bonito. Es que, ¡qué suerte hemos tenido con nuestros hijos! Qué pedazo de actores todos: Manolín, Luisita, María, Marisol… Hemos tenido muchísima suerte con cada uno de nuestros hijos. Y el caso de Lola, que es Clara Garrido, es una pedazo de actriz que siempre está a favor de obra, que se está haciendo ocho secuencias al día y que encima es encantadora, maja y guapa. ¡Lo tiene todo!
De las series diarias es que han salido grandes actores.
M.B.: Es que si no das el callo, se te ven las vergüenzas, así que te esfuerzas más. Es otro ritmo, tienes que hacerlo bien y en menos tiempo.
Lydia Bosch, al hilo de su experiencia en ‘Mía es la venganza’, decía que a veces no estás de 10, sino de 8, y que tienes que aprender a querer esos 8, que también están muy bien.
I.M.: Aquí se hace una cura de humildad muy grande. Y a veces tienes secuencias que son más para otro personaje, y tú tienes que saber en ese segundo, tercer o cuarto lugar.
Y en las diarias una de las claves es el trabajo en equipo.
I.M.: Tenemos un equipazo.
M.B.: Y es una serie muy coral, todos tenemos nuestro protagonismo pero es una maquinaria que engloba a mucha gente y a muchos actores. Son dos platós grabando a la vez, y a veces estamos hasta tres unidades grabando. Y esto tiene que funcionar, y para que alcance un cierto nivel todo tiene que estar muy bien engranado.
I.M.: Y nos cuidamos mucho por eso. Para estar bien y para animarnos cuando no tenemos un buen día. Nos pedimos luego un vinito o un pincho de algo para animarnos, decirnos que esto es muy bonito y que somos unos afortunados de estar aquí. Es que aquí quiere entrar todo el mundo. Yo recuerdo que me encontraba con Miriam Díaz Aroca por la calle y me decía: “Quiero estar en Amar”. O Nancho Novo sentarse y decir: “No me creo que esté sentado en el Asturiano”. Fernando Cayo diciendo: “No me quiero ir de Amar”.
M.B.: O Javier Bardem, ¡que ha hecho ya tres castings y no lo cogen!
I.M.. ¡Penélope Cruz no lo ha conseguido todavía! [risas].
Para el último capítulo.
I.M.: ¿Te imaginas que esa es la sorpresa? Y las señoras diciendo: “¿Y quién es esta? Que no es ni Luisita ni Amelia ni nadie” [risas].
¿Qué haréis cuando se apague la luz en el último set?
M.B.: Emocionarnos mucho y emborracharnos mucho.
I.M.: Brindar.
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Televisión
‘MasterChef 14’ rompe a una pareja de amigos y expulsa a su concursante repescada una semana después en TVE

Tras la repesca de Paloma y la expulsión de Inma la semana pasada, ‘MasterChef 14’ ha vivido este lunes su octava entrega en TVE en la que hemos tenido que decir adiós a otro de los aspirantes.
Nada más entrar a las cocinas, los concursantes se encontraban con un juego de rol en el que cada uno tenía que sacar su lado más estratega. Así, Miguel Ángel Muñoz, el ganador de la primera edición de ‘MasterChef Celebrity’ les proponía jugar a ‘Lobos’, que se desarrolla en una aldea en la que la mayoría de los jugadores son aldeanos, pero también hay algunos hombres lobo.
En esta versión, los lobos tenían que boicotear a sus compañeros sin ser descubiertos mientras elaboraban un plato libre con cordero para conseguir un pase directo al siguiente programa. Era un reto en el que Jordi Cruz se ponía frente a los fogones para elaborar un plato de autor con cordero.
Tras la cata, Marta Sanahuja informaba de que los jueces de ‘MasterChef’ estaban bastante decepcionados porque el nivel de la mayoría de los platos no estaban al nivel de un programa ocho y que no habían sabido tratar bien el cordero.
Mientras Pepe Rodríguez recalcaba que solo había habido dos aspirantes que habían cumplido con lo que les pedían y esos dos concursantes eran Chambo y Carlota por haber sido buenos ‘lobos’ y haber entregado buenos platos asegurándose así su permanencia en ‘MasterChef’ sin tener que pasar por eliminación. Y de los dos la mejor era Carlota, que además tenía el privilegio de ver publicada su receta en el libro del ganador. Por su parte, Germán y Gema se llevaban dos delantales negros tras no haber sido capaces de presentar buenos platos.
El equipo rojo con Carlota como líder gana la prueba de exteriores
Después, los concursantes de ‘MasterChef 14’ viajaban hasta Estepona (Málaga) para llevar a cabo la nueva prueba por equipos. En el corazón de la Playa del Padrón se encuentra el beach club Sublim Beach en el que los dos equipos tenían que elaborar un menú diseñado por Raquel Meroño, ganadora de la quinta edición de ‘MasterChef Celebrity’, que además se encargaba de seleccionar los equipos que tenían que elaborar su menú basado en la técnica y el producto.
Y la actriz no dudaba en seleccionar a Chambo y Carlota como capitanes por ser los mejores de la prueba anterior y dividir a los dos delantales negros en cada equipo llevando a Gema con Carlota junto a Camilla y Javier mientras que Germán, Pepe y Paloma fueran con Chambo. Y finalmente, decidía que Annie se sumara al equipo de Carlota y por tanto el otro equipo eligiera que menú cocinar al ser uno menos.
Tras la cata en la que participaban 80 comensales, los jueces anunciaban que el equipo ganador de la prueba era el liderado por Carlota, por lo que el equipo azul capitaneado por Chambo se enfrentaría a la prueba de eliminación junto a Gema, que al tener ya el delantal negro no podía salvarse junto a su equipo.
Paloma, expulsada de nuevo en ‘MasterChef’ tras su repesca
De vuelta a las cocinas, los delantales negros se encontraban una prueba en la que el chef Víctor Infantes (una estrella Michelin) llegaba con platos dulces y salados y tenían que repartírselos pero no para reproducirlos sino para transformarlos teniendo que convertir los platos dulces en salados y viceversa.
Tras probar todos los platos y hacer su deliberación, Pepe Rodríguez reconocía que querían ver cocineros todoterreno y Marta Sanahuja no dudaba en decir que había dos aspirantes que habían sorprendido con sus platos y que por tanto podían subir a la galería: Chambo, a pesar de que él ya estaba salvado, y Germán. También Gema conseguía sacar adelante su plato al pasar de un escabeche a un postre.
Finalmente, la expulsión en esta octava entrega de ‘MasterChef 14’ estaba entre los dos grandes amigos: Paloma y Pepe al no haber sido capaces de sacar adelante su reto y no haber hecho una buena transformación. Y de los dos el expulsado era Paloma volviendo a dejar las cocinas del talent tras solo una semana después de su repesca.
«Estoy teniendo un dejavu. Me ha sabido a poquísimo la vuelta pero estoy super agradecida, ha sido muy guay volver a estar mis compañeros. Es una pasada haber vuelto. Es un programa más que para mí se queda», confesaba antes de repetir que para ella su ganador era Pepe.
Fuente: eltelevisero.
Roberto Jiménez.
Televisión
La productora de Ana Rosa, a la conquista de la ficción: «Nuestro objetivo es trabajar para todas las televisiones»

Xelo Montesinos y Ana Rosa Quintana son uña y carne desde que sus caminos se cruzaran hace más de 30 años. El programa de Antena 3 Sabor a ti puso la primera piedra de una relación profesional que siempre ha ido de la mano en la trayectoria de la presentadora en televisión.
La valenciana ejerce como la consejera delegada deUnicorn Content, productora que fundó en 2017 tras su salida de Cuarzo.
La compañía que preside Ana Rosa es la que más horas produce en televisión, pues suyo fue el 19,3% del pastel en 2025. O, en otras palabras: una de cada cinco horas llevaban su sello.
La productora ocupa mayoritariamente la parrilla diaria de Telecinco con El programa de Ana Rosa, Vamos a ver y El tiempo justo, a lo que hay que añadir las 5 horas de los sábados y domingos de Fiesta; y el matinal que presenta María Rey en Telemadrid, 120 minutos.
Sin embargo, de un tiempo a esta parte, Unicorn no solo se ha volcado en los magacines, seña de identidad de la empresa. Ahora también se ha lanzado a la conquista de la ficción.
Lo hizo primero con El Marqués, su primera serie original para Telecinco, eso sí, tras haberse hecho cargo de la segunda y tercera temporada de Desaparecidos.
«Como toda productora que aspira a crecer, no solamente queremos ampliar el negocio, también diversificarlo en todos los sentidos», asegura Montesinos en una entrevista exclusiva que ha concedido a EL ESPAÑOL.
«Desaparecidos fue un encargo, muy bien producido, pero con El Marqués se dio un salto cualitativo», dice Xelo sobre esta serie inspirada en el crimen de Los Galindos.
Y lo cierto es que tuvo un rendimiento muy positivo. Los seis capítulos protagonizados por José Pastor y Víctor Clavijo promediaron un 11,4% de share, un dato por encima de la media de la cadena.
«El Marqués es el perfecto ejemplo de lo que queremos hacer con la ficción en Mediaset. Dar prioridad a la calidad sobre la cantidad», explicaba en su día Ghislain Barrois, director de la División de Cine y Ficción.
En Mediaset quedaron tan satisfechos con el resultado, que pronto encargaron una segunda temporada, El Marqués 1985, cuya grabación acaba de concluir en Navarra con José Pastor de nuevo en el reparto, al que se han unido Fran Perea, Jorge Usón o Gonzalo de Castro.
Como en la primera, la historia está basada en un hecho real que «conmocionó a la sociedad de la época»: la desaparición de Santiago Corella ‘El Nani’. Esta nueva tanda, es una producción de Kaixo Unicorn, la nueva filial navarra de Unicorn Content. «Un pasito más en la diversificación», apunta Montesinos.
Antes, no obstante, llegó su segunda serie para Telecinco: Marusía. Vientos de Honor. Protagonizada por Lucía Jiménez y Alfonso Bassave, narra el paso de tres estudiantes por la Escuela Naval Militar de Marín, la institución militar donde se formó la princesa Leonor.
«La idea surge a partir de las charlas que tenía con Manuel Villanueva [exdirector de Contenidos de Mediaset] sobre Galicia y el momento que vivíamos como productora de actualidad con la enseñanza de Leonor en la Escuela Naval», explica Xelo, que, tras recordar el clásico Oficial y caballero, apostó por la mujer como protagonista.
«Se están haciendo muchas series de ficción de jóvenes, pero queríamos buscar la parte aspiracional, tener un objetivo con todo lo que supone en una escuela que, a priori, es muy cerrada», agrega. «No estamos hablando de una universidad o un instituto».
Grabados en Galicia, los ocho capítulos de Marusía. Vientos de Honor ya están listos para que Telecinco los estrene. «Con la segunda temporada de El Marqués y con Marusía hemos consolidado Unicorn como marca de ficción», apunta Xelo Montesinos.
De forma paralela, la productora de Ana Rosa tiene en manos otra serie después de hacerse con los derechos de la novela de Cristina Araújo Gámir Mira a esa chica.
Galardonada en 2002 con el premio Tusquets Editores de Novela, narra la historia de Miriam, víctima de una violación múltiple. El proyecto está siendo «redefinido» tras darle una «nueva mirada»: «¿Qué vale la pena? ¿Hacer 3 o 6 capítulos? ¿Convertirlo en una miniserie o en una película? Estamos en ese proceso», explica.
«Lo tenemos prácticamente terminado y lo queremos presentar el año que viene, que es cuando se cumple el décimo aniversario del caso de La Manada», continúa Montesinos, aclarando que esta ficción todavía no tiene ventana de emisión.
La actualidad como ADN
En todos estos proyectos tienen el mismo ADN. «Nos encanta contar historias. La actualidad la vivimos en primera persona, así que queremos seguir por aquí: contar historias basadas, inspiradas o cercanas a la realidad».
«Desde que empecé a trabajar con Ana Rosa en 1998, no hemos dejado de vivir la actualidad. Y lo que antes era actualidad, ahora es historia», cuenta.
«Cuando vemos algo que tiene algún tipo de proyección, bien en ficción o documental, nos ponemos en marcha. ¿Cómo no íbamos a intentar recuperar a Dolores Vázquez?», dice Xelo sobre la docuserie Dolores: La verdad sobre el caso Wanninkhof que produjo Unicorn para HBO.
Aunque Unicorn Content es una de las productoras fetiche de Telecinco -está participada por Mediaset-, su CEO confirma su intención de producir para todas las ventanas posibles, incluyendo Televisión Española y las plataformas de streaming. Eso sí, con la excepción de Antena 3.
«Nosotros siempre vamos a presentar proyectos a todas las televisiones: autonómicas, TVE, plataformas…Nuestro objetivo es trabajar para todas las que podamos trabajar. A veces es más fácil, otras es más complicado».
En Unicorn Content también están dispuestos a abrir el abanico a otro tipo de formatos. «En la medida que podamos, por supuesto», asegura Xelo, que recuerda que ella fue la intentó vender La isla de las tentaciones cuando estaba en Cuarzo. «Lo estuve moviendo muchísimo tiempo, pero no me lo compraban».
«Nuestra idea es trabajar en todos los ámbitos. Si creemos por un formato, apostaremos por él», zanja.
Fuente: elespañol.com
Marco Almodóvar.
Televisión
Columna | ¿Por qué César Muñoz debería ser un valor en alza en Telecinco ante la etapa de cambios que se abre?

El periodista extremeño se expone a un futuro incierto tras los grandes cambios que va a ejecutar Telecinco en la tarde. Sin embargo, en Mediaset, con la premisa ahora de «introducir rostros diferentes para enriquecer», no deberían condenar al banquillo -como ya ocurrió tras el final de ‘Así es la vida’- a un presentador con mucho potencial por explorar como César Muñoz.
Telecinco ha agitado el avispero en la recta final de temporada y, esta semana, ha anunciado una profunda restauración de su oferta vespertina; prevista para la segunda quincena de junio. El seísmo se sentirá especialmente en ‘El Tiempo Justo’, el programa troncal de la tarde que conducen Joaquín Prat y César Muñoz desde septiembre y que quedará reducido a un formato breve, centrado en la actualidad y sucesos.
El magacín perderá terreno en favor de ‘Amor o lo que surja’, un dating show que pretenderá revivir el espíritu de ‘Mujeres y hombres y viceversa’ y resucitar la faceta de presentador de Carlos Lozano. A la par, se quedará sin su bloque de crónica social y corazón, pues esos cambios que planea Mediaset pasan también por convertir ‘De Viernes’ en una tira diaria. Titulado ‘De lunes a viernes’ y con Santi Acosta y Beatriz Archidona al frente, este espacio asumirá la agenda de la prensa rosa en sustitución de ‘El Diario de Jorge’, que paralizará sus emisiones «en verano».
Estos nuevos proyectos no se conciben solo para los meses estivales, ya que la intención en el grupo audiovisual es continuar con esta estrategia de cara a la próxima temporada siempre y cuando exista una respuesta positiva por parte del público. A la expectativa de ver cómo será esa recepción y teniendo en cuenta que los directivos nos aseguraron que el talk show de Jorge Javier Vázquez se reanudará en septiembre, se abre un periodo de máxima incertidumbre para ‘El Tiempo Justo’ y, en particular, para una de sus caras visibles: César Muñoz.
El periodista y comunicador extremeño se expone a un futuro incierto. No solo por las dudas que surgen en torno a la continuidad del magacín de Unicorn Content tras el verano, sino por la pérdida de la sección que él conduce en apenas un mes. Por ahora, Telecinco ha eludido aclarar su situación. Se sabe que Joaquín Prat hará una pausa en pleno terremoto por su baja de paternidad, pero no se conoce quién será su relevo: si César o Alfonso Egea, que ya le ha suplido en el bloque de actualidad y sucesos en otras ocasiones.
«Telecinco necesita abandonar su conservadurismo y apostar por caras que aporten frescura»
A la espera de que se ofrezca más información al respecto, en Telecinco, donde la premisa en el presente es «introducir nuevos géneros y rostros diferentes para enriquecer» en palabras textuales de Alberto Carullo (Director General de Contenidos de Mediaset España), no deberían condenar al banquillo -como ya ocurrió tras el final de ‘Así es la vida’- a un presentador de gran solvencia como César Muñoz, muy desaprovechado en este momento.
El canal necesita abandonar su conservadurismo, liberarse de corsés y apostar por caras novedosas que aporten frescura, naturalidad y cercanía para reconectar con la audiencia. En los últimos meses han sido muy valoradas las incorporaciones de Juanra Bonet (‘Allá Tú’) o María Lamela (‘Supervivientes’), pero a veces hay que prestar más atención al talento que hay dentro de la casa y que lamentablemente pasa inadvertido. Podríamos decir que César ya no es nuevo en Telecinco, pero siempre ha permanecido anclado a un segundo plano en los proyectos que ha encadenado en los últimos años (‘Así es la vida’, ‘Fiesta de verano’ y ‘El Tiempo Justo’).
Y no será por falta de cualidades. En el escaso margen que se le ha concedido hasta la fecha, ha demostrado muchísimo potencial. Es natural, transmite cercanía y credibilidad, es espontáneo (característica imprescindible en televisión), resolutivo, directo y carismático. Posee un sello muy exclusivo a la hora de comunicar, combinando un punto ácido e irónico con otro más vulnerable. Y, desde luego, no es un mero prescriptor: tiene capacidad de conectar con todos los públicos y, ante todo, atesora versatilidad. Conviene recordar que César Muñoz se rodó mucho en calle como reportero de diversos programas: ‘Callejeros’, ‘España Directo’, ‘Liarla Pardo’ o ‘La Roca’, entre otros. Posteriormente, formó parte de la conducción de ‘Dos de tarde’, un infotainment en Canal Extremadura, hasta que saltó a Telecinco en 2023.
«Un comunicador adaptable a todo tipo de géneros y formatos»
Y con este haber, ha avalado su facilidad para ser un comunicador adaptable a todo tipo de géneros y formatos: desde la más rigurosa información al más puro entretenimiento. Un género principal en el modelo de televisión de Mediaset que precisamente adolece de una variedad de rostros. El elenco de los realities shows no puede estar más manido y, además, en ‘Bailando con las Estrellas’ el puesto de presentador titular ha quedado vacante tras la salida de Jesús Vázquez.
En definitiva, y ante el periodo de remodelación que enfrenta Mediaset, en El Televisero queremos reivindicar la valía de César Muñoz, al que Telecinco no debería dejar escapar. El grupo ha de reafirmarse en su continuidad y saber apreciar que su figura sería ideal para cualquier formato, tanto en Telecinco como en Cuatro. De lo contrario, se arriesgará a que la competencia, siempre al acecho, mueva ficha como sucedió en el pasado con Roberto Leal o Ion Aramendi; desapercibidos en Antena 3 y Telecinco, engrandecidos gracias a la audacia y valentía de TVE y, posteriormente, ‘robados’, cuando ya eran valores en alza, por sendas cadenas privadas.
Fuente: eltelevisero.
Pedro Jiménez.
Radio Millenium Online


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