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Vida Sana

Las dos cosas que deberías hacer para no coger hongos o papilomas si vas a la piscina

Aunque no los veas, están ahí. Y aprovechan cualquier resquicio para introducirse en tu piel y en tus uñas para anidar y reproducirse.

Algo tan tonto (y habitual) como no ponernos las chanclas para caminar por la piscina, ir al baño o a por algo de beber al bar («total, por un momento, no va a pasar nada»), puede convertirse en un engorroso ‘souvenir’ del verano que recordaremos durante el otoño y el invierno.

Porque, más allá de la obviedad de que podemos cortarnos con algún cristal, clavarnos una astilla, darnos un golpe en un dedo o, incluso, pisar una avispa (sí, a mí me ha pasado), no podemos olvidarnos de que hay toda una ‘fauna invisible’ acechante, dispuesta a ‘colonizar’ nuestros desprotegidos pies.

Antes de entrar en esta inquietante materia, Raúl Ramos Blanco, especialista en Biomecánica y Cirugía del Pie de Podoactiva (Olavide, Madrid), nos advierte otra cosa ‘de cajón’ en la que, seguramente, tampoco reparamos (como tantas otras). «No es lo mismo caminar descalzos por nuestra piscina privada de casa, por la de nuestra urbanización o por una pública. Lógicamente, a mayor número de personas, mayor riesgo de portar y contraer infecciones por virus, bacterias y hongos».

A el ‘factor humano’ habría que añadir, señala Ramos Blanco, que se trata de «situaciones en las que el calor y la humedad continuos favorecen el desarrollo de estos gérmenes».

A pesar de que este especialista no es partidario de «prohibir andar descalzo por la piscina, porque no tiene ningún sentido», por lo que sí que aboga es «por adoptar ciertas precauciones».

La primera (también, ‘de cajón’) es proteger físicamente nuestros pies. «Es aconsejable utilizar un calzado diseñado específicamente para la piscina o la playa. Y, cuando digo diseñado específicamente, me refiero a que, al estar ideado solo para andar por la piscina, no debería de usarse para pasear o ir de compras».

¿Por qué esas aparentemente inofensivas chanclas son tan malas para la salud de nuestros pies? Ramos Blanco lo explica. «Este tipo de calzado, que sólo ofrece sujeción mediante una tira que discurre entre el primer y el segundo dedo, ‘conectando’ ambos laterales de la suela, provoca una alteración en la biomecánica del pie».

¿Esto qué quiere decir? «Al caminar, se produce una contracción involuntaria de diferentes grupos musculares con el fin de sujetarlo y no perderlo a cada paso». A este efecto ‘garra’ que se produce al encoger los dedos, hay que sumar «la inestabilidad propia que condiciona el diseño del mismo, ya que el pie queda muy expuesto a las irregularidades del terreno que pisamos». Además «suelen ser excesivamente planas y excesivamente delgadas a nivel de la suela, algo que tampoco es recomendable».

El tema se las traer porque no estamos jugando lesiones como «tendinopatías de la musculatura extensora, esguinces, metatarsalgias, fascitis plantar, etc». Todo bastante incómodo y, sobre todo, doloroso.

Lo suyo, entonces, sería ponernos las chanclas (o similares) «para acceder a las zonas de baño y llevarlas hasta el mismo borde de la piscina para que, tras el chapuzón, nos las volvamos a poner, evitando en la mayor medida de lo posible, el contacto directo de nuestra piel con el suelo».

HONGOS Y VIRUS

Aunque dé cierto repelús hablar del tema, nos conviene saber qué es lo que nos jugamos: «Las infecciones más frecuentes son por hongos, que producen dermatomicosis (en la piel) u onicomicosis (uñas) o por virus, especialmente, el del papiloma humano. Siempre se originan por contacto directo, porque hemos estado caminando descalzos por una superficie o nos hemos introducido en un agua estancada por las que, previamente, ha pasado una persona que padecía alguno de esos tipos de infección».

Sin embargo, «el contagio no se produce simplemente por el hecho de ‘pasar por allí. El hongo tiene que introducirse por lo que se denomina una solución de continuidad en la piel, una abrasión, una pequeña heridita…». Tal y como explica este especialista, «los gérmenes aprovechan estas lesiones cutáneas, prácticamente imperceptibles a simple vista y que se producen en las zonas que entran en contacto con el suelo (talón, dedos, etc), para introducirse en nuestro organismo, anidar y reproducirse». Es decir, «si la piel está sana, sin roces e intacta no hay posibilidades de que esto pase».

Por eso, además de llevar siempre un calzado adecuado, es esencial que cumplamos con un sencillo ritual una vez finalizada la jornada de piscina. «Para evitar todo esto, es imprescindible que todos los días nos duchemos para eliminar cualquier posible ‘resto’ no deseado y apliquemos algún tipo de gel o crema desinfectante de la piel que, sin llegar a ser tratamientos específicos para hongos, nos ayuden a prevenir la formación o desarrollo de estos gérmenes». Lo dicho, que eso que por ‘ese momento’ por el que, a nuestro ver, ‘no va a pasar nada’, nos puede complicar el regreso a casa.

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Vida Sana

Cómo protegerse del calor extremo

Diez consejos básicos para protegerse del calor extremo

1. Mantente bien hidratado: bebe agua con frecuencia aunque no tengas sed. Se recomienda ingerir entre 1,5 y 2 litros diarios, aumentando la cantidad si se realiza actividad física o se permanece al aire libre.

2. Evita bebidas que favorecen la deshidratación: reduce el consumo de alcohol, bebidas energéticas, refrescos muy azucarados y productos con cafeína, ya que favorecen la pérdida de líquidos.

3. Limita la exposición al sol: evita permanecer al aire libre durante las horas de mayor riesgo, entre las 12:00 y las 17:00 horas. Si debes salir, busca la sombra siempre que sea posible.

4. Viste ropa adecuada: utiliza prendas ligeras, holgadas y transpirables, preferiblemente de colores claros. Completa la protección con sombrero o gorra y gafas de sol.

5. Usa protección solar: aplica protector solar de factor alto o muy alto, incluso en días nubosos, y renueva la aplicación siguiendo las indicaciones del fabricante.

6. Mantén la vivienda fresca: durante las horas centrales del día, baja persianas y cierra ventanas para impedir la entrada del aire caliente. Ventila la casa al amanecer y por la noche, cuando las temperaturas descienden.

7. Evita generar más calor en casa: reduce el uso de horno, secador, plancha y otros electrodomésticos que eleven la temperatura interior.

8. Modera la actividad física: evita realizar ejercicio intenso o trabajos exigentes al aire libre durante las horas centrales del día. Si es imprescindible, realiza pausas frecuentes e hidrátate regularmente.

9. Ingiere comidas ligeras: prioriza frutas, verduras, ensaladas, gazpachos y otros alimentos frescos que ayuden a reponer líquidos y sales minerales perdidos por el sudor.

10. Nunca dejes personas ni mascotas en vehículos cerrados: la temperatura en el interior de un coche estacionado puede aumentar de forma muy rápida y alcanzar niveles mortales en pocos minutos.

¿Quiénes tienen mayor riesgo?

Aunque cualquier persona puede sufrir los efectos del calor extremo, conviene prestar especial atención a:

Personas mayores, especialmente si viven solas o tienen dependencia.
Bebés y menores de cuatro años.
Mujeres embarazadas.
Personas con enfermedades cardiovasculares, respiratorias, renales o diabetes.
Personas con obesidad o movilidad reducida.
Pacientes con medicación crónica o que toman determinados medicamentos.
Trabajadores expuestos al sol o al calor durante su jornada laboral.
Personas con trastornos mentales o problemas de adicción.

Cómo reconocer un golpe de calor

El golpe de calor es una emergencia médica que puede afectar incluso a personas jóvenes y sanas tras una exposición prolongada al calor o después de varios días de temperaturas extremas. Estos son sus síntomas, ante los que hay que estar muy atento:

Temperatura corporal elevada.
Piel caliente, seca y enrojecida.
Dolor intenso de cabeza.
Mareos o sensación de desvanecimiento.
Debilidad muscular o calambres.
Náuseas y vómitos.
Pulso acelerado.
Confusión, desorientación o alteración de la conciencia.
Pérdida de conocimiento.

Cómo actuar

Ante un golpe de calor se deben seguir los siguientes pasos:

Llama inmediatamente a los servicios de emergencia.
Traslada a la persona a un lugar fresco y sombreado.
Retira el exceso de ropa.
Aplica paños fríos o moja el cuerpo con agua.
Abanica para favorecer la evaporación y el enfriamiento.
Si está consciente, ofrece agua a pequeños sorbos.

Claves para dormir mejor durante las noches tropicales

Las altas temperaturas nocturnas dificultan el descanso y pueden aumentar la sensación de agotamiento acumulado. Para sobrellevar mejor las llamadas noches tropicales, puedes seguir estas pautas:

Ventila la vivienda durante la noche y primeras horas de la mañana.
Date una ducha templada antes de acostarte.
Mantén una hidratación adecuada durante toda la jornada.
Utiliza ropa de cama ligera y tejidos transpirables como algodón o lino.
Evita cenas copiosas y el consumo de alcohol antes de dormir.
La prevención es la mejor herramienta frente al calor extremo. Adoptar hábitos sencillos y prestar atención a las personas más vulnerables puede evitar problemas de salud graves durante esta primera ola de calor del verano.

Fuente: RTVE.

 

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¿ Cuáles son la mejores infusiones para la salud ?

Las mejores infusiones para la salud varían según tus necesidades. Para la relajación, destacan la manzanilla y la valeriana. Para mejorar la digestión, el jengibre y la menta son ideales. Si buscas antioxidantes, el té verde es una de las opciones más completas respaldadas por la ciencia.

Las infusiones más recomendadas según el objetivo principal incluyen: 

🧘 Calma, estrés y sueño 

Manzanilla: Excelente para aliviar molestias estomacales, reducir el estrés y conciliar el sueño.
Valeriana: Posee un potente efecto sedante, ideal para combatir el insomnio y la tensión nerviosa.
Tila: Conocida tradicionalmente por sus propiedades relajantes y para tratar problemas de origen nervioso.
 
🍃 Digestión y desinflamación 

Menta: Alivia la pesadez, los gases y las náuseas, mejorando el proceso digestivo.
Jengibre: Poderoso antiinflamatorio que combate las náuseas, mejora las digestiones y fortalece el sistema inmunológico.
Hinojo: Muy efectivo para reducir la hinchazón abdominal y los gases.

🛡️ Energía y antioxidantes 

Té verde: Rico en catequinas, antioxidantes que mejoran la salud cardiovascular y ayudan en la pérdida de peso.
Canela: Ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre y mejora la circulación.

Nota: Aunque son de origen natural, algunas plantas pueden tener contraindicaciones si tomas medicación (como anticoagulantes) o estás embarazada. Consulta con un profesional de la salud si tienes dudas.

Fuente: IA.

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Vida Sana

Principales Beneficios del Sol

Tomar el sol con moderación (15-20 minutos diarios) es clave para la salud, ya que sintetiza el 80-90% de la vitamina D, fundamental para absorber calcio y fortalecer huesos. Mejora el estado de ánimo al aumentar la serotonina, regula el ciclo del sueño (melatonina), refuerza el sistema inmune y mejora problemas de la piel.  Bupa Latinoamérica +2

Principales Beneficios del Sol

Producción de Vitamina D: Esencial para la salud ósea y la prevención de enfermedades crónicas.
Mejora del Estado de Ánimo: La luz solar aumenta la serotonina, un neurotransmisor asociado con la sensación de bienestar y felicidad.
Regulación del Sueño: Ayuda a fijar el ciclo circadiano, facilitando la producción de melatonina por la noche, lo que mejora la calidad del descanso.
Refuerzo Inmunológico: La radiación UV estimula la producción de células inmunitarias.
Salud Cardiovascular y Piel: Puede ayudar a reducir la presión arterial y mejora afecciones como la psoriasis o el acné.
Aumento de Energía y Libido: La exposición solar incrementa la producción de testosterona.  Bupa Latinoamérica +7

Consejos para una Exposición Segura

Tiempo: Entre 5 y 20 minutos diarios son suficientes.
Horario: Evitar las horas centrales del día (10 a.m. a 4 p.m.) para evitar quemaduras y riesgos de cáncer de piel.
Protección: Utilizar protector solar tras los primeros minutos de exposición directa.
Área corporal: Exponer brazos y piernas preferiblemente.

Nota: La exposición excesiva puede causar fotoenvejecimiento y aumentar el riesgo de cáncer de piel.

Fuente: IA.

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