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Televisión

La visibilidad lésbica en las series diarias españolas: de los fenómenos ‘Luimelia’ y ‘Maitino’ a los de ‘Luznhoa’ y ‘Mafin’

Este viernes 26 de abril se celebraba el Día de la Visibilidad Lésbica, una jornada que en España ha tenido lugar desde el año 2008 y en la que se pretende reivindicar la posición que ocupan las mujeres lesbianas en el espacio público. En todas sus parcelas, incluida la del mundo de la televisión que, por su alto consumo entre la población, se convierte en un pilar fundamental para la impulsión de nuevos referentes. Por ello, el aumento de historias lésbicas que se ha vivido en los últimos tiempos en la ficción española ha provocado un fenómeno de masas que se ha venido repitiendo en el apartado de las series diarias, desde las extintas Acacias 38 y Amar es para siempre a las actuales 4 estrellas y Sueños de libertad, en TVE y Antena 3 respectivamente.

Tal y como recuerda el Ministerio de Igualdad, el objetivo de este día es poner el foco en una realidad que ha sido históricamente invisibilizada, llegándose a enmascarar las relaciones sexoafectivas entre mujeres, disfrazándolas o llevándolas al ostracismo del ámbito privado. Para ello se plantean varios retos, como el de romper la doble discriminación que sufren las mujeres lesbianas, primero por el mero hecho de ser mujeres y después por su orientación sexual. También el de la discriminación e invisibilización que viven dentro del propio colectivo LGTBIQ+, donde las representantes mujeres dentro de las organizaciones y movimientos son una clara minoría que, poco a poco, están tratando de paliar.

Esa falta de referentes dentro de la esfera pública ha favorecido la negación de una realidad que ha lastrado, generación tras generación, las vidas de mujeres homosexuales. Una carencia que, como repasamos en 2023 ampliando el análisis a todo el colectivo LGTIBQ+, poco a poco ha tratado de revertir la ficción patria, donde el primer caso visible lo encontramos en el año 2002 en Telecinco a través de la serie 7 vidas con el personaje de Diana, a la que interpretaba Anabel Alonso. En la exitosa comedia de Globomedia vimos, con ella y su novia Nieves, la primera boda homosexual de la historia de la ficción española, aunque se trató, eso sí, de un enlace simbólico, ya que en aquel año el matrimonio igualitario aún no era legal en nuestro país.

7 vidas fue pionera en nuestra pequeña pantalla y abrió camino a otras historias lésbicas que con el paso del tiempo fueron llegando por goteo, desde las de Maca y Esther en Hospital Central y la de Bea y Ana en Aquí no hay quien viva, a las más recientes con personajes como los de Irene Larra en El Ministerio del Tiempo o los de Maca, Rizos y Saray en el seguido triángulo amoroso que mantuvieron en Vis a vis. Estos son solo algunos de los múltiples ejemplos que han ido floreciendo en los últimos años en cada vez más títulos de la ficción nacional. Un aumento que, poco a poco, va ayudando a seguir avanzando hacia la aceptación social de la diversidad y la igualdad de derechos, con la interseccionalidad y la representación a veces estereotípica como principales asignaturas pendientes.

La representación lésbica, en aumento pero a rebufo

Como decíamos, la industria audiovisual juega cada vez un papel más importante en la visibilización del colectivo LGTBIQ+. Así lo atestiguaba el Informe ODA de 2023 -el último estudio publicado, el de 2024 saldrá en los próximos meses-, que ofrece una radiografía de la representación de personajes del colectivo en series y películas estrenadas en España en el año natural más reciente, en este caso el de 2022. En la investigación se reflejaba que la inclusión en la ficción nacional de personajes sexualmente diversos ha ido creciendo, aunque de forma desigual entre las diferentes siglas del colectivo.

Así pues, la representación gay se impuso con un 62% más de personajes que en 2021, incluyéndose hasta 48 personajes gays en las series españolas, siendo de nuevo la identidad más representada. El crecimiento para los personajes de mujeres lesbianas fue mayor, con un 83% de aumento, duplicándose de 15 personajes en 2021 a los 30 personajes de 2022, con más de la mitad (18) destacados y con trama propia. Se producía así un mayor incremento para las lesbianas en la ficción española, aunque siempre un escalón por debajo de los personajes gays. Más atrás quedaba la representación de personajes bisexuales, que se mantuvo en 24, manteniéndose como una de las realidades más invisibilizadas.

Habrá que esperar al próximo informe para conocer la evolución de la diversidad sexual que ha experimentado el sector en el último año, donde han aflorado nuevos personajes homosexuales, bisexuales, transexuales e incluso no binaries, con el lanzamientos de nuevos títulos en cadenas y plataformas. Dos de ellos, con parejas lésbicas (o sáficas) como protagonistas, han echado más madera a un fenómeno que desde 2020 se ha venido produciendo dentro de la ficción diaria.

Se trata de 4 estrellas y Sueños de Libertad, series diarias de TVE y Antena 3, cuyas tramas románticas entre mujeres ya cuentan con casi tantas fans como los que en su día respaldaron las historias contadas en otras dos series de los mismos canales, Acacias 38 y Amar es para siempre. Antes, vimos otros casos similares en ficciones diarias como el de Celia y Aurora en Seis hermanas, o el de Ana y Teresa en Amar es tiempos revueltos (emitida en TVE entre 2005 y 2012), a las que el boom de las redes sociales les pilló demasiado pronto.

Los cuatro grandes casos de la ficción diaria

De esta manera, se despliegan varios grandes ejemplos de relaciones entre mujeres dentro de la ficción española diaria, conocidos por el nombre del ‘shippeo’ -neologismo usado en redes sociales para referirse a idealización de una relación amorosa entre dos personas por parte de sus fans- de los dos personajes protagonistas. Son los siguientes:

‘Luimelia’
Luimelia es el término resultante de la unión de los nombres de Luisita y Amelia, dos de las protagonistas de la recién desaparecida Amar es para siempre. La serie de Antena 3 marcó un antes y un después con la inclusión en 2018 de una trama romántica entre los personajes interpretados por Paula Usero y Carol Rovira. Tal fue el fervor por su historia que Atresmedia decidió en 2020 impulsar un spin off en Atresplayer Premium, con el propio Luimelia como título de una ficción que trasladaba a las jóvenes, cuyo romance en la serie matriz se desarrollaba en los años 70, hasta el mundo contemporáneo. La serie acabó contando con cuatro temporadas en la plataforma de pago del grupo.

‘Maitino’

Casi de forma paralela a Luimelia, TVE vivió un caso similar a través de Acacias 38, serial que La 1 emitió en su franja vespertina entre 2015 y 2021, con el romance entre los personajes de Maite y Camino, pareja a la que una parte del público empezó a referirse como Maitino. La televisión pública decidió también apostar por su historia más allá de la ficción matriz, ampliando su universo en un formato de podcast que vio la luz en julio de 2020. TVE prometió también un plan para impulsar un spin off propio con Maite y Camino del que aún no se conocen más noticias.

‘Luznhoa’

En junio de 2023, TVE volvía ser ejemplo con una trama en su serie diaria 4 estrellas, emitida en el access prime time de La 1, en la que además se visibilizaba la bisexualidad a través de los personajes de Luz y Ainhoa, interpretadas respectivamente por Ana Jara y Belén Écija. En este caso, al contrario de los anteriormente mencionados, la ficción daba un paso más allá, dándole importancia a la representación de las mujeres bisexuales, con ambos personajes definiéndose abiertamente en todo momento como tal. Tanto es así, que se llegó a producir un triángulo amoroso con un chico, un tercero en discordia que hizo tambalear la estabilidad de la pareja.

La relación en este caso se definiría de forma más adecuada como sáfica, un término empleado para las relaciones afectivas o sexuales entre mujeres, independientemente de su orientación sexual. Luz y Ainhoa se identifican en 4 estrellas como bisexuales y no como lesbianas, aun así, bajo el ‘shippeo’ Luznhoa, su historia igualmente ha sido acogida por mujeres lesbianas, desatando un fenómeno fan con cientos de seguidoras apoyándolas a través de las redes sociales.

‘Mafin’

El de Mafin -así las han bautizado sus fans- ha sido el último gran ejemplo que hemos visto dentro de la ficción española. Casi dos meses después de su estreno en Antena 3, la serie Sueños de libertad ofrecía el punto álgido del romance lésbico que se venía fraguando desde sus primeros capítulos. Se trata del protagonizado por Marta de la Reina y Fina, a las que dan vida respectivamente Marta Belmonte y Alba Brunet, que daban un paso más en su estrecha relación al darse su primer beso. La segunda se había mostrado abiertamente como lesbiana mientras que la primera, que está casada con un hombre ausente, empezaba a vivir un descubrimiento en su sexualidad. Por supuesto, como ha venido sucediendo con el resto de casos antes nombrados, Marta y Fina, a través del shippeo Mafin, ya cuentan con una gran masa de seguidores.

Las razones del fenómeno

Como vemos, existe un patrón evidente entre las cuatro ficciones, que han logrado movilizar desde el daytime de dos de las principales cadenas en abierto a un sector de la audiencia que sigue con fervor el transcurso de las relaciones entre sus personajes. Llegados a este punto, la pregunta es: ¿Por qué se produce una y otra vez este fenómeno? Una cuestión que desde verTele lanzamos a Paula Iglesias, vicepresidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más (FELGTBI+): “Es un reflejo de la ausencia de referentes que hemos tenido a lo largo de la historia y la necesidad de ver reflejada nuestra realidad también en la ficción. Esto hace que cuando se producen tramas sean muy seguidas por el colectivo de mujeres lesbianas”, asegura la responsable de la organización, que como mujer cis lesbiana afirma sentirse contenta con los avances que, poco a poco, se van consiguiendo. “La inclusión de tramas lésbicas en series diarias es algo que se recibe de forma muy positiva por parte del colectivo porque hasta ahora no contábamos prácticamente con referentes dentro de la ficción”, declara a este medio.

Un análisis que comparten Pablo Fajardo, coordinador de guion de la serie 4 estrellas (TVE) y Eulàlia Carrillo, coordinadora de guion de Sueños de libertad (Antena 3), con los que también hemos abordado esta cuestión. “Supongo que obedece a que, históricamente, ha existido una falta de representación con respecto a este tipo de historias. En este sentido, se ha llenado un vacío que los espectadores –claramente– han agradecido y apoyado. Por otro lado, creo que en los últimos años las series diarias en España se han acercado a este tipo de relaciones de una manera muy honesta y cercana, lo que ha provocado una inmediata conexión con el público”, reflexiona el primero.

La segunda coincide con esta razón y añade otro motivo, relacionado con la particularidad de este tipo de seriales: “Las series diarias, por su duración, permiten que las fans disfruten durante mucho tiempo de la historia. Pensad que una temporada tiene más de 200 capítulos. Si la serie fuera de seis capítulos, solo se comentaría durante una semana. En el caso de las diarias, las fans pueden seguir a los personajes y sus vicisitudes cada día, y durante años”, apunta la escritora, que reconoce que “Luimelia es uno de nuestros referentes”. “Sobre todo, porque, a pesar de todas las dificultades que tenían que sufrir Luisita y Amelia, su historia era una historia luminosa y esperanzadora”, añade Carrillo, que cree que la de Luimelia en Amar es para siempre “fue una historia preciosa contada de manera magistral”, por lo que “no me sorprende nada su éxito”.

Sobre todo ello hablaban también hace unos años Paula Usero y Carol Rovira, protagonistas de Luimelia, durante una entrevista con verTele con motivo del estreno de una de las temporadas del spin off: “Cuando estábamos en Amar veíamos que mucha gente nos seguía desde otros sitios pero no podíamos cuantificarlo. A raíz de que la serie tenga su propio espacio en la plataforma se puede cuantificar cuánta gente la ve. Y es cierto que muchísima gente, de muchísimos países de Sudamérica y Centroamérica, nos sigue. Nos han hecho muchas entrevistas en México porque hay una plataforma en la que se puede ver Atresplayer Internacional. Y aquí el fenómeno sigue creciendo”, declaraba Usero.

La actriz que daba vida a Luisita opinaba entonces que la historia de amor entre dos mujeres serviría para visibilizar a un sector de la población pero que sería, ante todo, una historia de amor. “En las series, todos necesitamos sentirnos identificados. Es raro ver una serie de dos chicas que se quieren y que no se subraye el hecho de que son dos tipas lesbianas”, señalaba en una idea que compartía Rovira. “No es una historia de amor lésbica, es una historia de amor. Punto”, aseguraba la intérprete, reconociendo que el revuelo se debía, como hemos mencionado a “la falta de referentes”.

La visibilidad lésbica en las series, ¿causa o filón?

La inclusión de tramas lésbicas en la ficción diaria española, reproduciendo algunos cánones en común entre ellas, ha podido causar cierto recelo en espectadores que ven una intención comercial detrás de esta visibilidad. “¿Puede que exista un interés en incluir tramas lésbicas para captar más audiencia? Puede ser, pero aunque el interés inicial sea ese, lo cierto es que si hay una buena representación del colectivo dentro de la ficción, esto tiene repercusiones sociales muy positivas. No sólo para las mujeres lesbianas, que al final, sienten su realidad representada y cuentan con más referentes, sino que también para las personas que no forman parte del colectivo y que pueden naturalizar la diversidad también dentro de las series. Porque las series deben ser un reflejo de la sociedad en la que vivimos”, responde Paula Iglesias, vicepresidenta de FELGTBI+.

Una premisa, esta última, en la que se apoya Pablo Fajardo, coordinador del equipo de guionistas de la serie de La 1, a la hora de responder ante estas dudas: “En general, las series diarias nacen con la voluntad de ser un reflejo de nuestra sociedad o de retratar un momento histórico determinado en el caso de las series de época. Si la sociedad en la que vivimos es diversa, ¿por qué no iba a serlo la ficción que aspira a retratarla?”, plantea el escritor, que no ve “una voluntad comercial” en la inclusión de estas tramas “sino un afán por visibilizar una realidad que está en la calle y que, a tenor de los datos, el público demanda y apoya. En cualquier caso, no creo que haya nada de malo en intentar captar a la mayor parte de la audiencia posible pues, en televisión, de ello depende la continuidad de cualquier serie”, defiende.

“No veo que las introduzcamos tanto”, considera por su parte Eulàlia Carrillo, guionista de la ficción de Antena 3. “En todo caso, ¿por qué no nos preguntamos por qué tenemos ‘tantas’ tramas de relaciones amorosas heterosexuales? Sencillamente porque son mayoritarias”, defiende. “¿Por qué no nos preguntamos si tiene ‘interés comercial’ explicar una historia de amor entre un hombre y una mujer y, en cambio, sí lo hacemos cuando es la de dos mujeres? Nuestra motivación, insisto, es contar historias que entretengan y gusten al máximo número de espectadores, obviamente mucho más allá de un interés comercial”, insiste.

Paula Iglesias destaca además lo positivo de que historias como las mencionadas se vean en series de época y con un público mayoritariamente más envejecido: “Esto puede hacer que esta diversidad llegue hasta una audiencia de mayor edad que quizá en su momento no ha podido ver visibilizado al colectivo en sus entornos más cercanos y ahora puede acercarse a él a través de la televisión y las series”, valora.

La interseccionalidad, la gran asignatura pendiente

Finalmente, pese a celebrar que “la visibilidad lésbica esté aumentando”, la representante del colectivo LGTBIQ+ destaca que “en la mayoría de casos se trata de personajes que son secundarios y sólo cuando se trata de series específicamente lésbicas las protagonistas son lesbianas”. “Lo deseable sería llegar a contar con personajes principales que fuesen mujeres lesbianas aunque la trama no esté centrada específicamente en su orientación sexual”, pide Iglesias, recordando una de las tareas pendientes de la ficción, nacional e internacional.

En ese sentido, Pablo Fajardo no ve “tan claro” que estemos cada vez más cerca de tener a personajes lésbicos como protagonistas de la ficción diaria y no formando solo parte de tramas secundarias: “Ya existen series más independientes o de nicho donde las relaciones lésbicas forman parte de la trama central. Pero en lo que respecta a las series diarias, éstas aún aspiran a captar a un espectro muy amplio de público. En este sentido, creo que la historia de amor principal seguirá girando bajo parámetros más clásicos”, augura el guionista de la serie de la cadena pública.

Además, Iglesias cree que ya es hora de “desterrar algunos estereotipos, como el de la lesbiana malvada o el de la lesbiana sufridora que acaba siempre muriendo en algún momento de la trama, que hay bastantes casos dentro de la ficción”. “O incluso últimamente el de la mujer lesbiana que busca casarse, formar una familia, y reproducir ese modelo tan heteronormativo”, añade, insistiendo en que se debe hacer cada vez más una apuesta por la interseccionalidad, dando voz y representación a otras realidades disidentes dentro del colectivo. “Se hace necesario que se visibilicen otro tipos de mujeres lesbianas que se salgan del patrón de mujer joven, guapa, con cuerpo normativo… Porque somos mujeres muy diversas, también somos mayores, migrantes, racializadas, podemos tener alguna discapacidad… Al final, todas esas interseccionalidades también deben ser representadas”, concluye.

Fuente: elDiario.es – verTele.

Adrián Ruiz.

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Televisión

‘Valle Salvaje’, avance del próximo capítulo que TVE pospone al martes 13 de octubre: Luisa anuncia su boda y Lucas enferma

‘Valle Salvaje’ se tomará un respiro en la programación de TVE y faltará a su cita con la audiencia el próximo lunes con motivo del festivo nacional. Así, al ser el Día de la Hispanidad, La 1 alterará su parrilla de tarde y en lugar de sus magacines y series ofrecerá cine.

De este modo, para disfrutar del capítulo 504 de ‘Valle Salvaje’ habrá que esperar al martes 13 de octubre en su horario habitual a partir de las 17:45 horas tras ‘Directo al grano’.

En dicho episodio, Matilde insiste en advertir a Bárbara sobre Genaro y le asegura que en cuanto le cuente lo que ella y Atanasio han averiguado ella también empezará a desconfiar del joven. Tras ello, Bárbara se enfrenta con Genaro y le deja claro que ya no tienen nada más que hablar al comprobar que él tenía la cabeza en otro asunto.

Amadeo acude a Rafael y le confiesa que tiene que contarle algo que es de extrema gravedad y que el tiempo corre en su contra si no consiguen solucionarlo.

José Luis le solicita a Rosalía que le traiga a su nieto para disfrutar de su compañía mientras lee pero la joven le dice que tendrá que esperar a que regresen del paseo.

Tras la propuesta de Mercedes y Victoria, Enriqueta habla con José Luis para confesarle su plan de boda con el que podría exonerarle para siempre de su deuda. Paralelamente, Enriqueta advierte a Mercedes que si su estrategia no sale como esperan ella tendrá que hacerse cargo de dicha deuda.

Rosalía trata de saber cómo Rafael logró estar cerca de Adriana sabiendo que su amor era imposible mientras estaba casada con su hermano. Y Leonor alerta a su hermana de que el pequeño Lucas podría estar enfermo porque tiene fiebre.

Luisa pone al corriente a su tía Victoria, a Pedrito y a Matilde de sus planes para casarse con Alejo en solo unos días. Por su parte, don Hernando le muestra a Alejo los textos que podrían haber hecho que su hija Manuela creyera que estaba enamorado de ella.

¿Qué pasó en el último capítulo de ‘Valle Salvaje’?
En el último capítulo de ‘Valle Salvaje’, Victoria se encaraba con José Luis y le dejaba claro que si piensa que le ha derrotado es que es más necio de lo que imaginaba y le recordaba que nadie mejor que él debería saber de lo que es capaz de hacer.

Braulio le confesaba a Enriqueta que convertirse en el hijastro de su tío José Luis no estaba en sus planes y ella le respondía que tampoco contaba con ello pero que es una buena solución a sus problemas.

Matilde mostraba su preocupación por Bárbara y el hecho de que no sea capaz de ver que Genaro no es de fiar pues teme que se esté ilusionando con el joven. Mientras, Bárbara hablaba con Genaro y le confesaba que nadie debe sufrir por amor ni casarse con nadie a quién no ama ni ver casarse a la persona que ama con otra como le pasó a ella con Leonardo.

Don Hernando insistía a José Luis de que tiene que recuperar su ducado cuanto antes y que tiene que obligar a Rafael a que se lo devuelva. Por su parte, Luisa le preguntaba a Alejo si cree que Manuela es buena persona y él respondía que es fantasiosa, caprichosa y arrogante pero que la peligrosa no es ella sino su padre. Y además le dejaba claro que la única solución es que se casen ellos antes.

Rafael hablaba con Rosalía y le dejaba claro que es una gran mujer y le pide que no cambie nunca. Después, Rosalía se abría con su hermana Leonor y le confesaba que no sabe si será capaz de aguantar en el Valle ante lo que está empezando a sentir por el duque.

Fuente: eltelevisero.

Roberto Jiménez.

 

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Crítica de ‘El Castillo’, la nueva serie denuncia de Movistar Plus con un Raúl Arévalo camaleónico, que nos sumerge en la prostitución

No hay negocio más deleznable que el de la prostitución, más cercano a la esclavitud moderna que otra cosa. Y no decimos trabajo, sino negocio. Porque es lo que es al final del día, donde unos proxenetas sin escrúpulos se hacen ricos a costa de vender el cuerpo de mujeres (el 98% de este negocio), a los que ven como simples objetos para el placer humano. Y muchas veces ni siquiera para el placer, sino para desfogarse. Ahí están los números de la violencia contra mujeres. Mabel Lozano, actriz y escritora, lleva casi una década denunciando este mundo turbio repleto de aristas, y ahora Movistar Plus ha tomado su libro, ‘El proxeneta’, y ha enarbolado ‘El Castillo’, una serie cruda y realista que estrena hoy, jueves 8 de octubre.

Creada por Isabel Peña y Eduardo Villanueva, son seis episodios de cerca de 50 minutos en los que se nos mete de lleno en el mundo de la prostitución en España, concretamente a finales de los años 90, cuando mejor iba nuestro país. O eso nos contaban nuestros políticos, en plena burbuja del ladrillo, y con el cambio de siglo a la vuelta de la esquina, tratando de modernizarnos, adoptando el euro y abriéndonos más y más al mundo. Pero había muchas capas en esa aparente imagen de normalidad democrática. Y ahí es donde se lucraban los proxenetas que hacían sus negocios turbios engañando a mujeres extranjeras, trayéndolas a España con promesas, para luego dejarlas atrapadas, con deudas imposibles de cubrir y muchas veces retirándolas el pasaporte para que no pudieran escapar.

En esa línea se mueve ‘El Castillo’, una ficción con tintes de thriller pero que al final no deja de ser un drama humano, aunque no acaba de destacar en ninguna de las dos, ya que se acaba erigiendo como serie denuncia. Sus creadores han llevado a cabo su propia investigación y sobre ella nos cuentan la historia de Claudia, una joven mujer colombiana, brillantemente interpretada por Valentina Vidal (que debuta como actriz con semejante papelón), a la que engañan para venir a España y acaba bajo las órdenes del conocido como ‘El Suizo’. Un camaleónico y terrorífico Raúl Arévalo en uno de los mejores papeles de su carrera. Con un físico totalmente transformado y una interpretación muy medida, muy realista. Quizá por eso produzca tanto miedo.

‘El Castillo’ cuenta con un Raúl Arévalo irreconocible al frente del reparto, en uno de los mejores papeles de su carrera

Todo comienza con los entresijos de su burdel, el Quin Kong, y la UCRIF (Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales), que hace una redada para poder liberar a varias trabajadoras sexuales inmigrantes. Pero no sirve, lamentablemente, de nada. Porque al final se unen todos los cabecillas del negocio para seguir descubriendo tretas y lagunas legales para seguir prosperando con sus particulares castillos, siempre necesitando la complicidad de muchos otros elementos. Porque eso es lo que da más miedo y rabia de ‘El Castillo’. La trata de mujeres no acaba ahí. Los proxenetas tienen ayudas por todos lados.

Ya no solo por una policía falta de herramientas para actuar, sino por las leyes muchas veces insuficientes, los abogados sin escrúpulos, algunos funcionarios corruptos… Todo es un sistema repleto de capas, un engranaje lleno de piezas que, al funcionar, crean una maquinaria mastodóntica. De hecho, hasta 2010, la trata sexual no era un delito como tal en España. Así se encargan de contárnoslo en ‘El Castillo’ en los créditos de cada capítulo, arrojando datos escalofriantes sobre la esclavitud sexual.

La serie es incómoda de ver, pero no recurre a trucos baratos y a situaciones explícitas. No busca dar ni un solo plano en el que se vea a la mujer como un objeto sexual. De hecho, en el primer encuentro de Claudia en el prostíbulo, cuando tiene lugar el acto sexual, nunca la vemos a ella. Solo al hombre. Donde se pone la diana. Porque esos clientes perpetúan el negocio. Así, la serie continúa con tres puntos de vista paralelos que se van superponiendo: el de los agentes de la UCRIF, a los que dan vida Laia Marull y Omar Ayuso, este último sorprendiendo y cambiando de registro. El del proxeneta ‘El Suizo’, al que interpreta, como ya hemos dicho, Raúl Arévalo, con una interpretación metódica y descarnada. Brillante. Y, por último, la víctima, la joven Claudia (Valentina Vidal), viendo a través de sus ojos el entramado que se esconde a plena luz del día.

Así que ‘El Castillo’ es una de esas series de Movistar Plus que hay que tener en cuenta en este último trimestre del año. Casi una serie de terror por momentos, por la realidad que nos cuenta. Con una muy buena dirección, a cargo de Elena Martín Gimeno y Sandra Romero. Y con un acabado que une perfectamente todas las piezas. No está a la altura de otras ficciones como ‘Querer’ o ‘Antidisturbios’, pero tampoco lo necesita. Está en otro escalón distinto, y en este se siente cómoda. Seis episodios que se pasan muy rápido, porque ‘El Castillo’ tiene un buen ritmo, aunque a veces peque de rellenar algunas tramas demasiado, dando la impresión de que podría haberse reducido un poco el número de episodios.

Eso sí, se agradece y mucho que, pese a que nos cuente cosas que ya hemos visto en muchos otros títulos, aquí se huye de los clichés y estereotipos que suelen recrearse en este tipo de ficciones. Sobre todo con el tema de lo explícito. Huyen de ello continuamente y eso es un punto muy a favor.

De qué va ‘El Castillo’

Liesa (Omar Ayuso), un joven inspector de policía recién incorporado a la UCRIF (Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales) y su compañera Osés (Laia Marull), intuyen que algo está cambiando en los burdeles de España. Suizo (Raúl Arévalo) y sus socios dirigen varios clubs de carretera, donde se explota sexualmente a mujeres de todo el mundo. Una de esas mujeres es Claudia (Valentina Vidal) que, con 18 años y dejando un hijo pequeño en Colombia, llega a España para ganarse la vida.

Fuente: eltelevisero.

Juan Arcones.

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Televisión

La inmediata reacción de Andrea Ropero al enterarse del fallecimiento de Maricarmen en La Sexta: «Los desahucios también matan»

Andrea Ropero ha conectado por vía telefónica con La Sexta nada más conocer la última hora sobre Maricarmen, que ha fallecido este miércoles a los 87 años tras permanecer dos semanas ingresada en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid a raíz de su desahucio. La periodista se ha pronunciado sobre el rápido deterioro de la anciana durante las horas previas al desalojo y cómo vivió los últimos minutos junto a las cámaras de ‘El Intermedio’.

«Ha sido tremendo, compañeros. Nosotros a lo largo de estos dos años la hemos visto, la hemos visitado. La visitamos en junio. Yo lo conté justo hace quince días cuando grabamos el reportaje», ha comenzado explicando la periodista de ‘El Intermedio’ nada más conectar con ‘La Sexta Clave’, haciendo referencia al contacto que han mantenido a lo largo de los años con la vecina del Retiro a raíz de su batalla legal contra Urbagestión, que finalmente derivó en su mediático desahucio documentado desde dentro por las cámaras del programa.

Andrea Ropero reacciona a la muerte de Maricarmen y habla sobre su deterioro de salud tras su desahucio: «Se había quedado sin fuerzas»
Desde entonces han pasado dos semanas, y finalmente Maricarmen ha fallecido tras iniciar un movimiento social sin precedentes. «En aquel momento ella caminaba por su casa con un andador. Ella podía coger perfectamente objetos, tenía mucha movilidad», ha explicado Andrea Ropero sobre cómo se encontraba la anciana antes de todo el desajuste emocional y físico que supuso el desalojo de su piso, el cual abandonó en ambulancia.

«Pero es que el día del desahucio era incapaz de levantarse, era incapaz, por ejemplo, de coger una taza de café. El desayuno se lo tuvieron que dar porque se había quedado sin fuerzas», ha asegurado la comunicadora. «Había perdido toda masa muscular en las últimas semanas a raíz de esas demandas de desahucio y porque ya sabía que muy posiblemente lo iban a ejecutar ese día», continuaba explicando en directo a sus compañeros de ‘La Sexta Clave’.

«Su deterioro había sido tremendo», ha insistido. «También te digo, Joaquín, que yo en estas dos semanas he ido hablando también con ella. Os confieso que me mandaba mensajes de audios preciosos, por cierto todavía no he sido capaz de escucharlos y en esos mensajes tenía todavía una fuerza tremenda y me decía ‘seguid, agradece a todo el equipo lo que habéis hecho, a todos los compañeros», ha desvelado Andrea Ropero.

Así, ha terminado lamentando el triste desenlace después de que el fondo buitre que la desahució hubiese llegado a un acuerdo para que regresase al que había sido su hogar durante más de 70 años. «Ella estaba realmente contenta de la respuesta popular y sacaba fuerzas de donde no las tenía para seguir agradeciendo y para seguir en esa lucha. Y bueno, pues lo de hoy a mí me parece tremendo y muy triste, muy triste. Y es que los desahucios matan, los desahucios matan y matan también de esta manera», ha terminado sentenciando.

Fuente: eltelevisero.

José Sánchez.

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