Televisión
‘Cuéntame’ enfrentó a sus demonios a Antonio Alcántara, el antihéroe español que se perdió en sus delirios de grandeza

Las experiencias que atravesamos cuando somos niños acaban definiendo nuestra forma de ser y la manera en la que afrontamos la vida. Todas las vivencias ocurridas durante la infancia son claves en el desarrollo de la personalidad, con el consecuente afianzamiento de nuestros puntos de seguridad y también la afloración de numerosos miedos, traumas o complejos. Por eso, el entorno en el que nos criamos, y los referentes que nos rodean durante los primeros años, son determinantes en la conformación de nuestra identidad y el rol que, poco a poco, vamos desempeñando en este mundo.
Antonio Alcántara asumió casi desde la cuna el papel de ‘segundón’, una pesada losa que ha arrastrado durante toda su vida y a la que se vuelve a enfrentar a las puertas de la vejez, durante la Navidad de 1999 en la que el planeta temió un gran apagón con la entrada del nuevo milenio. Sin embargo, la llegada de Cuéntame cómo Pasó al año 2000 sólo ha traído consigo el colapso de su principal protagonista, que volvió a caminar por el borde del precipicio en un episodio titulado Antonio. La Tierra que ha estado centrado en el personaje interpretado por Imanol Arias.
El patriarca de la familia se ha sentido siempre un segundón no sólo por haber sido el segundo hermano, sino porque además fue fruto de la relación de su madre, Doña Pura (Terele Pávez) con un segundo hombre, Eusebio ‘el Tuerto’. Una figura paternal que, para más inri, le fue arrebatada muy pronto, durante la Guerra Civil Española, cuando apenas era un niño. Antonio siempre creyó que había sido víctima del bando sublevado pero, con el tiempo, descubrió que el responsable de su muerte había sido Don Mauro, que ordenó su fusilamiento por un ataque de celos. El terrateniente de Sagrillas había tenido un romance previo con Doña Pura, del cual nació su hijo Miguel (Juan Echanove), al que Eusebio terminó aceptando y criando como propio en un secreto que guardó todo el pueblo.
Al pequeño Antonio sus vecinos lo apodaron “el Parriba” porque un día se quedó durante horas mirando al cielo para ver si volvía a aparecer un avión que había visto pasar. No hay mejor pseudónimo para un personaje que luchó contra todos esos complejos e inseguridades levantando la cabeza y apuntando siempre a lo más alto. De todo aquello surge un hombre de espíritu soñador y emprendedor que -con el trabajo y sacrificio incesante del que sabe “lo que cuestan las cosas”- logró catapultarse en el ascensor social hasta esferas de la política y el mundo empresarial en las que nunca llegó a imaginarse.
Un hombre, como dicen, “hecho a sí mismo” como la España en la que le tocó vivir, y como tantos otros padres de su generación. Un hombre que se vio obligado a emigrar a la capital, con una mano adelante y otra detrás, para sacar adelante a sus hijos. Allí, en Madrid, empezó como ordenanza, más tarde acabó gestionando varias empresas e incluso, con el tiempo, rozó la cartera de ministro de la mano de Adolfo Suárez. Pero esa ambición desmedida ha venido siempre acompañada de un ego, una altanería, y un ‘quiero y no puedo’, que lo devolvieron mil veces a los infiernos. Unos delirios de grandeza que, en más ocasiones de las deseadas, le hicieron pasarse de frenada, perder el foco y olvidarse de que en su familia tenía realmente su centro.
Antonio, al borde del abismo… por enésima vez
“Soy Antonio Alcántara, vengo desde abajo, antes era bedel ahora empresario del año”. La primera en la frente. El arranque del episodio 411 de Cuéntame nos hace dar un respingo en su primer segundo al escuchar el famoso tema viral de trap que El Coleta y Cecilio G dedicaron hace unos años al protagonista de la ficción de TVE. Un acertadísimo guiño que sella el impacto intergeneracional que ha tenido la histórica producción de Ganga a lo largo de sus dos décadas de trayectoria en televisión. La canción acompaña a una rutinaria escena que concluye con Antonio mirándose durante un buen rato en el famoso espejo del baño en el que tantas mañanas se ha afeitado. Para él, más que una actividad cotidiana, esa puesta frente a su reflejo se convertía prácticamente en todo un ritual para saciar su eterna necesidad de reafirmarse.
Por un momento, y gracias a la ayuda de un montaje que recupera varias imágenes suyas del pasado en esa misma posición, se da cuenta de los efectos que el paso de los años van teniendo sobre su rostro. Es ahí donde al hombre -definido por la voz en off de su hijo Carlos como un “machista, presumido, prepotente y mandamás”- le entran los siete males, pues si hay una batalla que Antonio no ha podido resignarse a perder es la que ha librado contra el tiempo. Además, a sus 73 años, la vida le ha puesto un reto que eleva su vértigo a la máxima potencia: un reconocimiento médico que determinará la renovación (o no) de su carnet de conducir. Pero los nervios le juegan una mala pasada en el psicotécnico y Alcántara decide huir de la prueba, mintiendo a los suyos al asegurar que el resultado fue todo un éxito.
Sin embargo, una llamada de Paquita desde Sagrillas lo pone todo patas arriba: la bodega ha sufrido una avería en su válvula de limpieza y su vino está saliendo sin control por todos los grifos de un pueblo que no deja pasar la oportunidad de aprovecharlo. Otra vez, los negocios de Antonio dándole un nuevo quebradero de cabeza a él y, por consecuencia, a todos sus allegados, a los que no duda en dejar tirados en Madrid a un día de Nochevieja. Antonio pone rumbo a Sagrillas pero no lo hace solo, lo hace al cuidado de su nieta Sol, la hija de Toni y Déborah, interpretada esta vez por la gran Sofía Otero, flamante ganadora -a sus 9 años- del Oso de Plata a la Mejor Interpretación Protagonista en la Berlinale de 2023 por la película 20.000 especies de abejas. Un auténtico diamante en bruto que da pena que haya llegado tan tarde a la serie de TVE.
A pesar de todo, Otero vuelve a brillar en su incorporación in extremis a la ficción para convertirse en otro espejo para Antonio Alcántara. Primero porque la niña, de una inteligencia y labia impropia de su edad, le planta a la cara las verdades a un abuelo al que muy pocos consiguen dejar callado. Después, porque en un irresponsable despiste mientras solucionaba el problema en las bodegas, descuida a su nieta, la cual se pierde durante horas entre los viñedos. De nuevo Antonio, consciente de que se ha vuelto a ahogar en sus pretensiones, se aproxima al abismo frente a su familia.
“La tierra no me ha dado sino disgustos”, asume desesperado, dispuesto a vender las viñas y la bodega a Somoza, uno de sus archienemigos en el pueblo, con el que termina llegando a un acuerdo. Y aunque Sol aparece sana y salva, Antonio parece decidido a poner fin a un tormento para el que siente que ya no tiene edad. “Me estoy apagando como los ordenadores”, asegura el protagonista, haciendo alusión al supuesto “efecto 2.000” que durante aquellos días amenazó a la tecnología del planeta. “Soy una mentira, soy un fraude y me he dado cuenta tarde”, se maldice antes ser abroncado por Toni y Deborah en un nuevo conflicto que abre aún más la brecha familiar que se desató por culpa de la dichosa herencia en vida que el matrimonio decidió dejar a sus hijos.
Es entonces cuando entra en escena Mercedes, su eterno cable a tierra, la única persona capaz de bajar a su marido de las nubes, para convencerlo de que no malvenda unos viñedos que, para él, son más que un negocio, son su historia de vida. Antonio descubre que detrás de la avería de la válvula estaba el propio Somoza, que le tendió una trampa para intentar hacerse con su empresa y tener el control absoluto de los viñedos en la región. Alcántara se hace valer frente al cacique, se enfrenta a él en una discusión en la que rompe el acuerdo de la venta y vuelve a San Genaro recuperando toda la confianza en sí mismo que había perdido. Tanto es así que se vuelve a presentar al reconocimiento médico y logra, al fin, la dichosa renovación del carnet. “Cuando apareces tú se me quitan todos los miedos”, le confiesa a su Milano, a la que promete seguir sintiéndose jóvenes juntos, de la mano.
Hasta que por fin llegan las Campanadas más especiales, aquellas con las que Cuéntame entra de lleno en el año 2000. El futuro ya está aquí. Y acompañado de la canción Lo bueno y lo malo de Ray Heredia, vemos a Antonio otra vez mirando al cielo, como dice la voz de Carlitos, “más fuerte, más grande, más Antonio Alcántara que nunca, como si lo mejor de la vida estuviera aún por llegar”. En ese momento, en la inmensidad de la noche, el protagonista vuelve a ver pasar a un avión. “Parriba”, susurra orgullosa Mercedes.
Antonio Alcántara, “un hombre hecho a sí mismo”
De esta manera, la serie de TVE ha puesto el broche de oro a su personaje más complejo y contradictorio. A un hombre que, a lo largo de las 23 temporadas de la ficción, ha sido muchos padres en uno. Un manchego que arrancó su andadura televisada en 1968 representando a aquel españolito medio, al hombre gris de la época que, con el paso de los años, fue viajando por otros tonos de una gran y variopinta paleta de colores. Un hombre de buenas intenciones que, huérfano de padre desde muy pequeño, sin referentes, tuvo que improvisar y, con sus virtudes y defectos, actuar lo mejor que pudo en el desempeño de su propia figura paternal con sus hijos. Un Quijote del siglo XX con sólo fe en su propio sentido de la justicia que trató de surfear de la mejor manera la evolución y expansión de una España desde los años más oscuros del franquismo hasta su aperturismo y expansión al mundo con la llegada de la democracia.
Un crecimiento como país que él quiso vivir en sus propias carnes, intentando prosperar en la vida, como decíamos, con una gran altura de miras. Decía Imanol Arias hace unos años que aunque el germen en la construcción de su personaje había sido su propio padre, otro de los principales ejemplos en los que, a través de los ojos de Antonio, intentaba proyectarse era el de Juan José Hidalgo, dueño de Air Europa y Halcón Viajes: “Le sirve de espejo, ya que empezó conduciendo autobuses y ha llegado a tener una de las líneas aéreas más importantes del mundo”, reflexionaba el actor en palabras a Ecoteuve. Con ese objetivo siempre presente, Alcántara pasó por todas las profesiones posibles: fue, entre otras muchas cosas, ordenanza, responsable de una imprenta, constructor inmobiliario, dueño de una agencia de viajes, bodeguero e incluso estuvo a punto de ser ministro de la UCD de Adolfo Suárez.
Pero esa sensación incesante de que “lo mejor está siempre por llegar” condenaron siempre a Antonio a un inconformismo y egoísmo que, en numerosas ocasiones, le hicieron tocar fondo. Nos encontramos pues, como reconocía el propio Imanol Arias en una reciente entrevista, ante todo un antihéroe español que ha acabado siendo a su vez espejo para muchos espectadores. “Mi padre, y la generación de mis padres, sabían que estaban formando una generación nueva, diferente. No la entendían, tenían un miedo terrible y eso está reflejado en Antonio. Yo diría que sí es un antihéroe y un trágico en muchos momentos”, señalaba Arias. Un personaje que ya es historia de la ficción española.
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Televisión
El alto comunicado de RTVE tras la expulsión de su corresponsal en Marruecos: «Enorme gravedad a la libertad de prensa»

Las autoridades marroquíes han ordenado este sábado a los corresponsales de RTVE y la Agencia EFE a abandonar Fnideq (Castillejos), donde se encuentran cubriendo información relacionada con la frontera con Ceuta. Así, ambos profesionales se encontraban informando de la carga de las fuerzas antidisturbios marroquíes para dispersar a decenas de migrantes que intentaban llegar a la frontera, tras un nuevo llamamiento en redes.
«No hemos podido grabar la operación porque autoridades locales, que nos han dicho que estaban vinculadas al Ministerio del Interior, nos han pedido que abandonáramos la zona. Estábamos trabajando con prensa marroquí y con prensa española como la agencia EFE», ha explicado Arantxa Marculeta, corresponsal de RTVE en el ‘Telediario’.
«Estamos haciendo esta conexión por teléfono porque nos han dicho también que no podemos sacar la cámara de TVE en ningún punto de Castillejos. Que no podíamos trabajar en la ciudad, que debíamos abandonarla. Y que si lo hacíamos podíamos perder nuestros permisos de prensa, que son los que nos permiten trabajar en el país. Además, nos han explicado que también podían ser confiscadas nuestras imágenes», ha seguido explicando la periodista.
Horas después, la periodista se ha pronunciado en Radio 5 sobre la última hora. «Finalmente tenemos que abandonar Castillejos. Hemos estado un tiempo prudencial en el hotel a la espera de si se revertía la situación, pero no ha ocurrido así que tenemos que irnos», ha sentenciado.
RTVE emite un comunicado condenando lo sucedido
Poco después, RTVE ha enviado un comunicado en el que se ha pronunciado sobre la polémica expulsión de su corresponsal de Castillejos. A continuación reproducimos el comunicado íntegro:
La Corporación de Radio y Televisión Española (RTVE) manifiesta su más enérgico rechazo ante la decisión de las autoridades de Marruecos de obligar a abandonar la localidad de Castillejos (Fnideq) al equipo de informativos de RTVE y de la Agencia EFE desplazados en la zona. Nuestros profesionales se encontraban en el municipio realizando una cobertura periodística rigurosa y de indudable interés público: relatar los movimientos y la situación social en el entorno de la frontera con Ceuta. La orden de abandonar la localidad, comunicada de forma verbal por las autoridades marroquíes bajo el único argumento de «cumplir instrucciones», se ha ejecutado sin ninguna explicación formal.
Ante este incidente, el presidente de la Corporación, José Pablo López, ha destacado que «la expulsión de nuestros profesionales de la localidad de Castillejos supone un obstáculo de enorme gravedad a la libertad de prensa y al derecho a la información». El presidente ha incidido en que «el compromiso de los profesionales de RTVE con una crónica honesta, objetiva y sobre el terreno de los acontecimientos migratorios no puede verse limitado por decisiones arbitrarias que impiden mostrar la realidad». Asimismo, ha exigido a las autoridades de Marruecos «plenas garantías y el máximo respeto para que nuestros periodistas puedan ejercer su oficio en libertad en cualquier punto del entorno fronterizo», concluyendo que desde la radio y televisión pública de España se seguirá defendiendo «un periodismo cuyo único mandato es contar los hechos con el máximo rigor».
RTVE recuerda que el libre ejercicio del periodismo es una garantía democrática fundamental para que los ciudadanos reciban información veraz sobre acontecimientos que impactan directamente en el territorio español y europeo. Restringir el acceso a los puntos calientes de la actualidad debilita de forma directa la transparencia internacional. Por todo ello, la dirección de la Corporación pública se mantiene en permanente contacto y coordinación con los canales diplomáticos y con el resto de los medios afectados para esclarecer este incidente y asegurar el respaldo absoluto a nuestros trabajadores en la zona.
Fuente: eltelevisero.
Televisión
Alba Carrillo, el fichaje inesperado que prepara La Séptima para luchar contra ‘Fiesta’ y ‘La Roca’ los fines de semana

Poco a poco vamos teniendo nuevos detalles de la programación de La Séptima, la nueva cadena de TDT que llegará el 5 de noviembre. Tras oficializarse los fichajes de Javier Ruiz como director de la cadena y su cara principal, y de Rocío Delgado para presentar uno de sus formatos diarios, ahora sabemos que Alba Carrillo será otra de las caras que formarán parte de este nuevo proyecto.
Según avanzó Vozpopuli y ahora confirma Informalia, José Miguel Contreras, el principal impulsor de La Séptima, negocia el fichaje de Alba Carrillo como presentadora de un formato que se emitirá en las tardes de los sábados y domingos y que está llamado a competir contra ‘La Roca’ en La Sexta y contra ‘Fiesta’ en Telecinco.
De esta forma, Alba Carrillo competirá contra el que fue su programa. Y es que cabe recordar que la modelo y presentadora colaboró en ‘Fiesta’ con Emma García hasta que estalló el escándalo por su affaire con Jorge Pérez en la fiesta de navidad de Unicorn Content y fue despedida por la productora en abril de 2023.
Con ello, Alba Carrillo volverá a trabajar los fines de semana como ha venido haciendo en los últimos años como colaboradora de ‘D Corazón’ en TVE hasta que en mayo decidió no seguir formando parte del programa ante la censura que pretendía imponerla RTVE tras cuestionar a ‘MasterChef’ por fichar a personas que tienen problemas con Hacienda como Paz Vega o contar con gente como Ofelia que presume de no pagar impuestos en España.
Lo que se desconoce por ahora es si su fichaje por La Séptima supondrá su salida de TEN. Cabe recordar que Alba Carrillo presenta el magacín ‘El sótano club’ en las tardes de la cadena, cuya segunda temporada está anunciada para septiembre tras parar en verano.
Alba Carrillo, nuevo fichaje de La Séptima
Con la incorporación de Alba Carrillo serían ya tres nombres relevantes con los que contará La Séptima sumados a los de Javier Ruiz y Rocío Delgado. A ellos hay que sumar también el fichaje de Daniel Fernández, quién hasta ahora era director de ‘Mañaneros 360’ y que en el pasado dirigió ‘El programa de Ana Rosa’, ‘La mirada crítica’, ‘Cuatro al día’ y ‘Las mañanas de Cuatro’ como director de contenidos.
Cabe decir que La Séptima vivirá su puesta de largo durante la próxima edición del FesTVal, el festival de televisión que se celebra cada año en Vitoria, a partir del 7 de septiembre. Será entonces cuando la nueva cadena de TDT presente a todas sus caras y su programación antes de llegar a nuestras vidas el 5 de noviembre.
Fuente: eltelevisero.
Televisión
Entrevista a Josep Pedrerol, sobre el gran objetivo de ‘El Chiringuito’ en Mediaset: «No habría aceptado la oferta sin venir todo el equipo»

Quedan solo cinco días para que ‘El Chiringuito’ estrene su nueva etapa en Mediaset. El programa presentado por Josep Pedrerol se emitirá a partir del 17 de agosto en Energy de lunes a jueves a partir de las 0:00 horas con un ‘Express’ a partir de las 23:45 horas y los domingos se ofrecerá en Cuatro justo después de ‘Cuarto Milenio’.
Después de la presentación del programa, que tuvo lugar en la sede de Mediaset hace unas semanas, Josep Pedrerol mantuvo un encuentro con los medios de comunicación, entre los que estaba El Televisero, para avanzar más detalles sobre la nueva etapa del programa deportivo, el fichaje por Mediaset y su salida de Atresmedia.
En este encuentro, Josep Pedrerol volvió a dejar patente que no hay ningún tipo de mal rollo con Atresmedia y que su salida del grupo para el que ha trabajado durante más de 13 años ha sido algo de mutuo acuerdo. Asimismo, el periodista confiesa que tuvo otras dos ofertas además de la de Mediaset y desmiente los rumores sobre una conversación con RTVE.
Desde que anunciasteis el salto a Mediaset habéis dejado bien claro que es el mismo programa, el mismo equipo y el mismo Chiringuito. ¿No sé si tenéis ambición de cambiar algo o de renovarse?
Renovarnos estamos renovando siempre. El gran objetivo durante este tiempo ha sido trasladar a todo el equipo y eso no ha sido nada fácil. Es una auténtica revolución mover a 70 personas: 30 redactores, 40 tertulianos y todo el equipo de marketing. Es una locura lo que hemos hecho. Lo primero era establecer la base de la esencia. El chiringuito lo tenemos todo aquí, estamos todos. Y a partir de ahí, innovar. Pero innovar también depende de la actualidad. Llega Mourinho, llegan los fichajes del Madrid, el Barça también va a hacer un fichaje muy bueno… Va a depender de la actualidad. El fútbol es el que va marcando el devenir del programa. El espacio está vivo y es la actualidad la que nos obliga a reinventarnos constantemente.
Desde abril hasta ahora, ¿Cómo ha sido trabajar sabiendo que en Atresmedia ya no ibas a seguir y sabiéndolo solo tú?
No sé explicarte eso. Era una mezcla de ilusión y de incertidumbre porque, hasta que algo no está completamente cerrado, nunca puedes dar nada por hecho. Yo sabía que íbamos a venir aquí, pero trasladar a tanta gente requería resolver muchísimos flecos y había mucho que pelear. Ahí estaba también mi segundo, Quim Domènech, trabajando todos esos detalles. Pero nunca hubo un problema de dinero. La casa entendió perfectamente cómo funcionábamos. Era la sensación de cerrar una etapa muy bonita y empezar otra muy ilusionante. Es un choque de emociones.
Dices que no es cuestión de dinero pero si que se ha publicado que la no renovación en Atresmedia ha sido por cuestiones relacionadas con la publicidad y la gestión de la misma. ¿Eso ha sido realmente así?
No, en Atresmedia nunca hubo un problema de dinero ni hablamos nunca de dinero. Evidentemente hay ajustes en todas las empresas, pero nuestra salida no responde a una cuestión económica y de ‘por eso se van’. Lo que había era una oportunidad que era Mediaset y Atresmedia entendió también que acababa un contrato. No era una relación de a ver quién gana y quién pierde, no era eso. Era acaba una etapa. Yo en abril ya sabía que me venía para aquí y Atresmedia pues llega un momento en el que estaba retrasando la renovación y entonces las dos partes decidimos acabar una etapa. No me gustaría entrar en mucho más, al final lo bonito es acabar una relación bien y eso lo hemos conseguido.
No quieres que se hable mucho de la salida de Atresmedia pero tienes que entender que haya interés en saber por qué después de 13 años no seguís trabajando juntos…
Es que es lo que he dicho ya. No ha sido una cosa de poner fin nosotros ni de ponerlo ellos. Fue una cosa de sentarse a hablar y ambas partes llegar a un acuerdo de que era el momento de poner fin a algo. Y de verdad que no ha habido nada extraño. Yo con Javier Bardají, el CEO de Atresmedia sigue siendo amigo mío. Hemos vivido momentos muy buenos y seguiremos viéndonos pero ha llegado el momento de separar los caminos. Entendimos que era un buen momento para cambiar y emprender otros caminos. Es imposible que yo me lleve mal con Bardají y con Atresmedia después de tanto tiempo.
Pero si que has contado que había otras dos ofertas, ¿Qué nos puedes decir sobre ellas?
Sí. Había dos propuestas más sobre la mesa. Una de ellas era muy bonita e hizo un esfuerzo muy importante para contar con nosotros e incluso llegué a tener un contrato encima de la mesa. Pero a mí lo que me hacía ilusión era venir aquí. Por eso elegí Mediaset.
Lo que se publicó de TVE hace unos meses, ¿fue una oferta real?
No. ¿Sabes qué pasa? Que nuestro ecosistema no permite estar en la televisión pública. Nosotros venimos con marcas muy importantes, patrocinadores, entonces eso no permite estar en la televisión pública. Yo con José Pablo López (el presidente de RTVE) hablo y me llevo bien pero no hemos hablado de ese tema porque es que ‘El Chiringuito’ no puede estar en TVE. Sería algo yo como presentador, pero ‘El Chiringuito’ no tiene hueco en TVE cuando tenemos un ecosistema con marcas muy importantes que nos han acompañado y vienen para acá también.
¿Qué objetivo de audiencias os marcáis en esta nueva etapa?
Bueno, nosotros venimos de hacer en torno a un 4% en Mega, que era una cadena que estaba en torno al 1%. Es decir, hacíamos cuatro veces la audiencia del canal. Ahora creo que Energy está en torno al 1,8%-2% siendo una de las cadenas líderes de la TDT, pues nuestro objetivo es movernos en torno al 4% o un poco más, ojalá. Y los domingos llegar incluso al 10% si hay un Barça-Madrid. Los domingos dependeremos mucho de que el Barça o el Madrid jueguen el domingo a las 21:00 horas, ahí podemos romper, o que hayan jugado el sábado.
¿Y cómo llevas esta expectación que se ha generado por el salto de El Chiringuito a Mediaset?
Me ha hecho ilusión ver que venís tantos medios. Yo en Atresmedia es verdad que nunca tuve una rueda de prensa, pero hacía entrevistas personalizadas. Pero llegar a esta nueva casa, ver este plató y veros a tantos medios con interés pues me parece muy bonito. Eso significa que ‘El Chiringuito’ interesa. Cuando lo anunciamos en redes fue muy positiva la respuesta y he notado que la gente está expectante en la calle y eso es una locura.
¿Cómo llevas las críticas que se hacen a ‘El Chiringuito’ incluso desde el propio periodismo deportivo?
Bueno, hay críticas que están bien dentro del espectáculo. Hay críticas de que si esto no es periodismo, que si esto es show y yo eso lo tengo más que asumido desde hace tiempo. Me molesta que en redes sociales haya críticas que van más allá de lo profesional y se acercan al terreno personal y sobre todo que no afecten a alguien de mi equipo porque son gente más joven. Me fastidia que se metan con algún redactor y que toquen a la gente joven que es la que lo puede llevar peor.
Y los compañeros que critican pues bueno, yo creo que ‘El Chiringuito’ rompe con el periodismo tradicional pero tampoco hemos inventado nada, es un programa de debate. Es verdad que intentamos siempre que sea un Barça-Madrid a diario con otros equipos también en mente. Pero las exclusivas se dan en ‘El Chiringuito’. Florentino anunció lo de la superliga en ‘El Chiringuito’ y anunció lo de Mbappé en ‘El Chiringuito’. Es un programa informativo con una redacción espectacular y gente muy joven con muchas ganas e ilusión. Las críticas hay que recibirlas como parte del espectáculo. Yo cuando estuve en Punto Radio me escuchaban 50.000 personas y no me criticaba nadie, imagino que el hecho de que te vean implica la crítica. Me pasa a mí si estoy en casa. Además yo me mojo mucho y eso genera que haya gente que me quiera mucho o no me quiera nada.
Después de 14 años, ¿en algún momento has sentido que tenías que autocensurarte o callarte algo presionado por esas críticas?
No. Lo único que he intentado es comportarme un poco más como un presentador convencional porque cuando me enfado se me nota demasiado. Entonces es más evitar que se me note tanto como soy. A veces me dicen: ‘Josep, no puedes cabrearte tanto en antena’. Pero yo vivo el programa como si fuera un partido de fútbol. Al día siguiente ya veremos qué ha pasado pero cuando estamos jugando el partido yo quiero que el balón entre, quiero que la cámara esté donde tiene que estar y enfoque el gesto del tertuliano en un momento determinado. El problema es que quiero ser presentador, director, realizador… Quiero hacerlo todo. Estoy presentando y, al mismo tiempo, dirigiendo el programa. Meterse en mi cabeza no es fácil.
Siempre se habla del nivel de exigencia que tienes con el equipo. ¿Ha cambiado algo con el paso de los años?
No. Sigue siendo el mismo. Esto es como jugar en el Madrid o en el Barça. No todo el mundo puede con la presión de jugar en el Madrid o en el Barça. Esto es ganar cada partido. Hay gente que ha hecho un esfuerzo, la gente se acuesta a las dos de la mañana por vernos, tenemos que estar a la altura de la gente que nos ve. Me molesta mucho el a ver qué pasa hoy, un día más, no, es el día más importante. Hay que ganar cada noche. Quiero pasión, ilusión y que todo el mundo salga a competir.
¿Le das algún tipo de consigna a los tertulianos antes de empezar sobre lo que tienen que hacer o decir como por ejemplo hacía Sardá en ‘Crónicas Marcianas’?
No, jamás. Yo sé quién es cada uno, no les pido ni pasión porque a veces si hay dos que ponen mucha pasión es peor. Quiero que esté todo compensado, que haya pasión, emoción, reflexión. Nunca le he dicho a un tertuliano «tira por aquí», «critica a este» o «defiende al otro». Aquí no hay actores. Si Roncero se levanta es porque lo siente. Si alguien llora es porque le sale de dentro. No queremos interpretaciones. Queremos gente auténtica. Yo escucho cómo hablan en maquillaje, en el camerino, y ya sé por dónde va a ir cada uno. Pero nunca doy instrucciones sobre lo que tienen que decir.
En la presentación has contado que te escribieron Ana Rosa e Iker Jiménez. ¿Has podido hablar con Manu Carreño?
No. Nos saludamos el otro día cuando llegué aquí. Pero bueno nos conocemos, si coincidimos en Canal Plus. Yo hacía ‘El día después’ y él hacía los partidos de segunda. Le conozco desde hace mil años. Se ha hablado mucho de que pelea va a haber ahora entre él y nosotros, por favor estamos de coña. Aquí venimos a pasarlo bien y a sumar. Ellos están con el informativo del mediodía y de la noche y luego llegamos nosotros. Además Mediaset también tiene las motos y la F1. No va a haber ningún tipo de enfrentamiento.
Has comentado que hay tres nuevos colaboradores que se suman al equipo. ¿Qué nos puedes avanzar? ¿De dónde proceden?
Uno viene del deporte y otros dos del mundo de la comunicación.
Cuando le contaste el fichaje por Mediaset al equipo has dicho que reaccionaron con alegría. ¿Ha habido alguien que te haya costado convencer para que se viniera aquí?
No. Somos una productora, que es la que tiene contratada a la gente. Los tertulianos no, pero los redactores y todo el equipo forma parte de la productora. El tema era si podíamos asumir trasladar a todo el mundo con el cambio de cadena. El éxito de este cambio es que ‘El Chiringuito’ mantiene su esencia y que el equipo se viene todo para acá. Si no me sentiría fatal. No habría aceptado si no viene todo el equipo. Si no vienen todos no habría venido.
¿Trasladáis también toda la estructura digital? ¿Se va a mantener El Chiringuito Inside y todo?
Sí, al final seguimos trabajando también como productora. Es una locura. Tenemos más de 10,5 millones de seguidores en TikTok y unas cifras espectaculares en YouTube. ¿Qué programa o cadena de televisión tiene eso? Muchos niños de diez años me paran por la calle para hacerse fotos y eso demuestra el alcance que tiene el programa.
Vamos a seguir con los directos, los insides, los contenidos para redes y los diferentes formatos digitales. Además, algunos de nuestros programas derivados también estarán disponibles en Mediaset Infinity, como el ‘Cafelito’, ‘Los amigos’ de Edu Aguirre. La estrategia digital seguirá siendo una parte fundamental de El Chiringuito.
Desde Mediaset han dejado la puerta abierta a que puedas liderar otros proyectos en el futuro. ¿Qué tipo de programas te gustaría hacer?
No he pensado en eso, pero bueno tengo uno en la cabeza. No existe todavía, pero algún día lo haré. Lo que pasa es que combinar un programa que no sea de fútbol con uno de fútbol creo que la gente no lo entendería. No sé hasta que punto sería compatible hacer un programa de fútbol y otro que sea un debate de temas más sociales e incluso políticos. Ahora mismo estoy centrado en levantar esta etapa de El chiringuito, hacer buenas audiencias y disfrutar.
Fuente: eltelevisero.
Roberto Jiménez.
Radio Millenium Online


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