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Ciencias y Nuevas Tecnologías

Animales olímpicos: estas especies están representadas por las mascotas de los Juegos

Celebrados cada cuatro años en una ubicación distinta del mundo, cada edición de los Juegos Olímpicos es una gran cita para el público internacional, que disfrutará durante un par de semanas de una amplia variedad de eventos deportivos de élite. Este año 2024, los Juegos Olímpicos de Verano tendrán lugar en París, la capital francesa.

Pero hay motivos, más allá de lo deportivo, para estar pendiente de esta competición: la ciudad anfitriona se transforma en un escenario para espectáculos culturales de todo tipo que resaltan su relevancia en el panorama global, y una simpática mascota se encargará de transmitir la esencia y la historia del país. Esta puede estar inspirada en cualquier objeto, ser vivo o incluso emociones, tal y como este año Francia ha escogido su icónico gorro frigio, símbolo de libertad.

Las mascotas forman parte de la tradición olímpica desde 1968 y, en ocasiones, el comité de los países anfitriones ha escogido uno o varios animales para dar vida a estos ocurrentes embajadores. Desde entonces hasta la actualidad, los animales han formado parte de los juegos de verano hasta en 9 ocasiones distintas. Te presentamos algunos de estos protagonistas y las especies en las que están basados.
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Waldi (Múnich, 1972)

Waldi fue la primera mascota oficial de los Juegos Olímpicos de Verano en toda su historia, y se creó a partir de un perro de la raza Dachshund, un animal muy popular en la región alemana de Baviera donde Múnich se ubica.

Su creadora fue Elena Winschermann, quien diseñó esta adorable mascota en varios colores para representar las tonalidades de los anillos olímpicos y la naturaleza diversa de los juegos.

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Dachshund

Más conocido como perro salchicha, el Dachshund es una raza de perro originaria de Alemania que se caracteriza por su largo cuerpo y patas cortas. Son animales muy activos e inteligentes, pero también tenaces y de personalidad fuerte.

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Misha (Moscú, 1980)

Misha, de nombre completo Mikhail Potapych Toptygin, es un oso pardo, animal muy común en Rusia y que forma parte del folclore del país. En su cintura lleva un cinturón formado por los anillos olímpicos.

Fue creado a manos de Víctor Chizhikov, después de que este animal saliera ganador de una votación popular para representar a la mascota en los Juegos Olímpicos de Moscú.

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Oso pardo

El oso pardo (Ursus arctos) es la especie de oso más común en Rusia, y habita una gran parte de sus bosques. Se trata del mamífero terrestre más grande del continente europeo, y durante los meses más fríos del año practica la hibernación. Son animales omnívoros, y se alimentan sobre todo de vegetales y frutos, miel, insectos y otros pequeños animales, y también de carroña.

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Sam (Los Ángeles, 1984)

Sam es todo un icono de la cultura estadounidense: su sombrero luce los colores de la bandera nacional, y él mismo representa a la magnífica águila americana, también conocida como águila calva, un animal autóctono.

Su creador fue C. Robert Moore, animador de Producciones Walt Disney.

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Águila Calva

Este ave emblemática de los Estados Unidos ha visto su conservación amenazada durante mucho tiempo, pero gracias a los esfuerzos de instituciones nacionales su población ha vuelto a aumentar.

Se trata de un ave oportunista, en ocasiones carroñera, y alcanza un gran tamaño: unos 2 metros de envergadura alar y un peso de hasta 6 kilos.

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Hodori (Seúl, 1988)

Para representar a Hodori (a la derecha en la foto), mascota de los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988, se escogió un tigre porque este animal aparece comúnmente en leyendas coreanas. Su creador fue Kim Hyun.

El nombre fue una elección del público, y su significado proviene de “Ho”, tigre en coreano, y “Dori”, un diminutivo masculino.

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Tigre

El tigre es un símbolo espiritual para los coreanos, y representa la amistad y hospitalidad de este país. Por eso, está incluido en gran parte del folclore de Corea e incluso se convirtió en el animal nacional.

Al contrario de la creencia popular, ¿sabías que los tigres no son realmente felinos ? Estos mamíferos carnívoros son félidos, según la ciencia, diferenciados sobre todo por sus garras retráctiles.

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Cobi (Barcelona, 1992)

El simpático Cobi representa un perro de montaña de los Pirineos humanizado en estilo cubista, y fue un trabajo del diseñador Javier Mariscal.

Su nombre hace referencia a «COOB’92», la abreviatura del Comité Organizador Olímpico de Barcelona, pero se escogió porque es fácil de pronunciar en cualquier idioma.

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Perro de montaña de los Pirineos

Este gigante y majestuoso animal, de carácter apacible, es usado comúnmente por su gran tamaño para proteger ganado y también como perro de rescate y terapia.

Suele ser de color blanco o también puede tener algunas manchas grisáceas o anaranjadas, y su estatura alcanza los 70 centímetros de alto y un peso alrededor de 50 kilos.

Su origen, tal y como el nombre indica, se sitúa en los Pirineos que separan España de Francia, donde se dice que ya existían incluso en la Edad del Bronce.

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Syd y Millie (Sídney, 2000)

Las mascotas oficiales de los Juegos Olímpicos de Sídney en el año 200 fueron tres: Syd, Olly and Millie. En la foto podemos ver dos de ellas, Syd y Millie, los dos personajes de la derecha, que representan un equidna y un ornitorrinco, respectivamente. Olly, no obstante, representaba un dacelo o kookaburrah, ave oriunda de Australia.

De la mano de Matthew Hatton, su creador, se escogieron animales emblemáticos del país evitando tanto el canguro como el koala, que ya son mundialmente reconocidos.

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Ornitorrinco

El ornitorrinco (Ornithorhynchus anatinus) es una especie endémica de Australia occidental y de Tasmania, y es considerado uno de los animales más extraños del mundo. A pesar de ser un mamífero, pone huevos para dar a luz a sus crías, pero además produce leche. Además, los machos de la especie cuentan con un espolón venenoso en las patas posteriores.

Este animal se alimenta principalmente de pequeños crustáceos y moluscos de agua dulce, huevas de pez y larvas de insectos.

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Equidna

Su aspecto es desde luego singular: un hocico largo, el cuerpo cubierto de púas, y unas largas garras. El equidna (Tachyglossidae) es un pequeño mamífero primitivo, oriundo de Australia y Nueva Guinea. Principalmente se alimenta de hormigas y termitas.

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Beibei, Jingjing, Huanhuan, Yingying y Nini (Pekín, 2008)

Para las olimpiadas de Pekín se crearon cinco mascotas para representar los cinco elementos naturales: agua, bosque, tierra, cielo y fuego. Además, se les atribuyen los colores de los anillos olímpicos.

Obra de Han Meilin, estas mascotas toman forma de cuatro animales distintos: un pez, un oso panda, un antílope tibetano y un ave. Sin embargo, el quinto elemento está representado por un niño de fuego. Todos ellos, a su vez, simbolizan distintos aspectos de la vida como la prosperidad, la felicidad, la salud o la pasión.

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Panda

El oso panda es uno de los animales más icónicos de China, donde está su hábitat natural. Sin embargo, en ocasiones ha estado gravemente amenazado debido a su naturaleza frágil, sus problemas reproductivos, y el declive del bambú, su principal fuente de alimento.

Fuente: National Geographic España.

Berta Erill Soto.

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El festín del fin del mundo: un colosal brote de hongos devoró a los dinosaurios tras el asteroide y eso casi consigue que no estemos aquí

Todos sabemos que, hace aproximadamente 66 millones de años, un asteroide de entre 10 y 15 kilómetros de diámetro impactó en el territorio que hoy corresponde a la península de Yucatán, México, originando el conocido como cráter de Chicxulub. La energía liberada fue tan colosal que se desencadenaron megaterremotos, tsunamis y erupciones volcánicas a escala global. Además, el polvo, el azufre y el hollín bloquearon la luz solar, dando lugar a un invierno nuclear que colapsó la cadena alimenticia y extinguió al 75% de las especies. Entre ellas, a prácticamente todas las correspondientes a dinosaurios no avianos, es decir, que no pertenecían al linaje de las aves modernas.

Dice el refrán que siempre que se cierra una puerta, se abre una ventana. Aquel episodio, al igual que el resto de extinciones masivas que ha experimentado la vida en la Tierra, no fue una excepción. Y es que, más allá de abrir la puerta a que con el paso de los millones de años los mamíferos se convirtieran en dominadores, hubo unos seres microscópicos que salieron beneficiados de manera inmediata. Según apunta un estudio publicado en la revista PNAS, nuestro planeta se convirtió en un lugar ideal para que se produjera el mayor brote de hongos de la historia.

La investigación, liderada por los microbiólogos Rosanna Baker y Arturo Casadevall, asegura que el tejido fúngico proliferó de manera masiva por los ecosistemas en decadencia. Como dijimos antes, las cenizas en suspensión procedentes de la colisión y las erupciones volcánicas modificaron el clima global de forma drástica. Las condiciones ambientales resultantes emularon el entorno de un sótano, un espacio óptimo para que estos organismos procesaran la abundante materia orgánica disponible tras la mortandad vegetal y animal.

LA EVIDENCIA FÓSIL

Los investigadores analizaron la litoestratigrafía en las cuencas americanas de Denver y Williston para hallar registros de esta dominación fúngica global en el límite K/Pg. Los datos extraídos en el yacimiento de Bowring Pit confirmaron que los microfósiles de hongos llegaron a representar más del 50% de la colección biológica recuperada en los estratos geológicos.

El incremento crítico de esporas y raíces fúngicas coincidió temporalmente con el enfriamiento terrestre derivado de la actividad volcánica de Poladpur, en la India. Este hallazgo demuestra que el debilitamiento de los ecosistemas prehistóricos y la expansión de los hongos comenzaron incluso antes del impacto definitivo del gran bólido celeste.

La red fúngica global no limitó su actividad a los organismos inertes, ya que las alteraciones ecológicas severas mermaron las defensas biológicas de las especies supervivientes. Los autores del artículo científico sostienen que «La mortalidad masiva puede no ser necesaria para la proliferación de hongos, ya que las alteraciones ecológicas también pueden debilitar la resistencia de las especies existentes a las enfermedades fúngicas».

INFECCIONES LETALES

La gran proliferación de estos microorganismos supuso una amenaza directa para los pocos animales que lograron resistir la devastación inicial del asteroide. El ecosistema global se convirtió en un nido de patógenos donde los seres vivos debilitados apenas tenían oportunidades genéticas para combatir enfermedades fúngicas letales en un mundo sin recursos.

Esta inmensa red de descomposición biológica modificó para siempre la cadena trófica de la Tierra prehistórica al acelerar el colapso de la megafauna superviviente. Los científicos plantean que este fenómeno de dominio fúngico absoluto ayuda a descifrar cómo la vida logró regenerarse de forma drástica a partir de organismos microscópicos tras la extinción masiva.

Fuente: National Geographic España.

Rubén Badillo.

 

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Muere Craig Venter, ‘padre’ del genoma humano, a los 79 años

El científico estadounidense Craig Venter, uno de los grandes referentes de la genómica moderna y protagonista en la secuenciación del genoma humano, ha fallecido en San Diego a los 79 años a causa de complicaciones derivadas de un cáncer diagnosticado recientemente.

El Instituto J. Craig Venter (JCVI), fundado y dirigido por el propio investigador, ha confirmado la noticia en su página web. La institución, dedicada a la investigación sin ánimo de lucro, destacó su contribución al avance de la genómica y a la divulgación científica.

Premio Príncipe de Asturias
Venter fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 2001 junto a otros pioneros del estudio del genoma humano, en reconocimiento a su papel clave en la secuenciación y cartografía del ADN humano, liderando la iniciativa privada a través de Celera Genomics.

Desde el JCVI subrayan que fue un líder visionario cuyo trabajo ayudó a transformar la genómica en una ciencia moderna basada en datos y a impulsar el desarrollo de la biología sintética. A lo largo de su carrera, promovió equipos interdisciplinarios, apostó por métodos innovadores y defendió que los avances científicos debían tener impacto real en la sociedad.

También fue un firme defensor de la financiación pública de la ciencia y de la colaboración entre gobiernos, universidades e industria como motor del progreso.

Genomas diseñados digitalmente
Entre sus contribuciones más destacadas figura el desarrollo de las llamadas ‘etiquetas de secuencias expresadas’ (EST), que permitieron identificar rápidamente miles de genes humanos y acelerar el mapeo del genoma.

«Craig creía que la ciencia avanza cuando las personas están dispuestas a pensar de forma diferente, a actuar con decisión y a construir lo que aún no existe», señaló Anders Dale, presidente del JCVI.

En el ámbito de la biología sintética, Venter logró otro hito histórico al construir la primera célula bacteriana autorreplicante controlada por un genoma sintetizado químicamente, demostrando que los genomas pueden diseñarse digitalmente y activarse en organismos vivos.

Diversidad microbiana de los océanos
Su trabajo también tuvo un fuerte componente global. A través de la Expedición de Muestreo Oceánico Global Sorcerer II, sus equipos utilizaron técnicas de metagenómica para descubrir millones de nuevos genes y ampliar el conocimiento sobre la diversidad microbiana de los océanos y su papel en los ecosistemas del planeta.

Con su fallecimiento, la ciencia pierde a una de sus figuras más influyentes en el estudio del ADN y la biología moderna.

Fuente: Antena 3 Ciencias.

Luis F. Castillo.

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No es roca, ni agua, ni gas: descubren un nuevo planeta que no encaja en ninguna categoría existente

Un equipo internacional de científicos, liderado por la Universidad de Oxford, ha identificado una nueva clase de planeta fuera del Sistema Solar que no encaja en ninguna de las categorías que conocíamos hasta ahora. Este nuevo planeta se caracteriza por albergar enormes cantidades de azufre en las profundidades de un océano permanente de magma.

No está compuesto ni por roca, ni por gas, ni por agua, se denomina ‘L 98-59 d’, orbita a 35 años luz de la Tierra y su densidad es tan baja que sus atmósferas están compuestas por gases de azufre. Los astrónomos no lo habían visto antes, según un estudio publicado en la revista ‘Nature Astronomy’.

El planeta ‘L 98-59 d’
El planeta tiene 1,6 veces el tamaño de la Tierra, ampliando significativamente, lo que se conocía hasta ahora de la Vía Láctea, viendo que la diversidad de mundos es mayor de la que se pensaba. El telescopio espacial James Webb fue el encargado de dar estos resultados.

Se sitúa fuera de categorías como las enanas gaseosas o los mundos acuáticos, descubriendo que el planeta posee un océano de magma compuesto por silicatos fundidos. Este nuevo planeta tiene un interior de magma que funciona como «depósito» de azufre gracias a un intercambio constante de químicos entre el suelo fundido y el aire.

«Los modelos sugieren que el manto del planeta está formado principalmente por silicatos fundidos, similares a la lava, creando un océano global de magma que podría extenderse miles de kilómetros bajo su superficie», explicó Harrison Nicholls, autor del estudio.

No encaja en ninguna categoría

Las características descubiertas no encajan en las categorías habituales en las que se clasifican los planetas pequeños, como las enanas gaseosas rocosas o los mundos ricos en agua formados por océanos profundos. Para entender este mundo, los investigadores utilizaron avanzadas simulaciones que recrean la evolución del planeta durante casi cinco mil millones de años.

Además, ese océano de magma contribuye a mantener una atmósfera densa rica en hidrógeno, donde se encuentran gases como el sulfuro de hidrógeno.

El autor principal del estudio, Harrison Nicholls, ha explicado que el descubrimiento podría obligar a replantear las categorías actuales con las que los astrónomos han descrito los planetas pequeños, y ha explicado que, aunque es poco probable que un planeta fundido como este pueda albergar vida, su estudio revela la enorme diversidad de mundos que existen fuera del Sistema Solar y plantea la posibilidad de que haya muchos más planetas similares aún por descubrir.

El telescopio espacial James Webb sigue así proporcionando información clave sobre exoplanetas, y las futuras misiones espaciales, como ‘Ariel’ y ‘PLATO’, podrían ampliar aún más este conocimiento y comprender mejor cómo se forman, evolucionan y predecir cuáles podrían ser habitables.

Fuente: Antena 3 Ciencia.

Manuel Pinardo.

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