Connect with us

Ciencias y Nuevas Tecnologías

Una pirámide construida por una civilización desconocida desafía la historia de la humanidad

Una pirámide situada en el oeste de Java, Indonesia, acaba de poner patas arriba todas las teorías existentes sobre el desarrollo de la civilización humana. Construida miles de años antes que las pirámides egipcias y el primer asentamiento humano —Göblekli Tepe, en Turquía— contiene un núcleo de cámaras ocultas que serían aún más antiguas de lo que antes se pensaba.

Es lo que ha descubierto un nuevo estudio liderado por el geólogo Danny Hilman Natawidjaja, publicado en la revista científica Archaeological Prospection. La pirámide de Gunung Padang —cuya traducción aproximada es ‘montaña de la iluminación’— se construyó durante un periodo de miles de años, con un núcleo podría haber sido construido por una civilización desconocida aproximadamente en torno al 25.000 a.C. Comparativamente,  Göblekli Tepe se levantó en 9.500 a.C. y la pirámide egipcia más antigua —la pirámide escalonadade Zoser, en la necrópolis de Saqqara, al sur de Menfis— se construyó en torno al 2.670 a.C. La idea de que una construcción así de compleja se construyera antes de la fundación de las sociedades agrícolas que conocemos es algo que, por ahora, es incomprensible.

Una cronología que derriba la historia establecida

Sorprendentemente, Gunung Padang fue construida durante el último período glacial. Según este estudio, esta cronología desafía completamente nuestra idea de cómo la humanidad dio sus primeros pasos primeros pasos hacia la civilización en el valle del río Éufrates.

El estudio dirigido por Natawidjaja ha empleado técnicas avanzadas como la tomografía y el análisis de radiocarbono para investigar el yacimiento arqueológico sin destruirlo, revelando la presencia de cámaras ocultas y estructuras subterráneas a las que todavía no han accedido.

Nuevas preguntas sin respuesta

El descubrimiento plantea preguntas fundamentales sobre los constructores de la pirámide y sus avanzadas técnicas de construcción. Para empezar, Gunung Padang desafía la creencia de que las habilidades humanas para la mampostería surgieron con la agricultura hace aproximadamente 11,000 años. La llamada montaña de la iluminación indica que la historia de la humanidad es mucho más compleja de lo que se creía anteriormente.

Si efectivamente Gunung Padang se levantó en un periodo que iría del 25.000 al 14.000 antes de Cristo, su existencia marcaría una nueva fecha para el inicio de la civilización en los libros de historia.

Pero las implicaciones van aún más allá, porque no tenemos ni idea de quién construyó realmente esta pirámide. No sabemos qué sociedad realizó esta proeza ni tenemos ninguna referencia de quiénes fueron los responsables de esas cámaras ocultas. Quizás la exploración de las mismas puedan darnos pistas sobre los misteriosos constructores de esta estructura. Tampoco sabemos cuál era su propósito.

Núcleo de grandes cámaras ocultas

Por ahora, sólo sabemos que los análisis tomográficos en Gunung Padang revelan que estas son grandes cámaras ocultas que sugieren un nivel de planificación y conocimiento arquitectónico mucho más avanzado de lo que se esperaría de una civilización de esa época.

Gunung Padang también parece haber experimentado varias fases de construcción a lo largo de varios milenios, un hecho que plantea intrigantes preguntas sobre la continuidad y evolución de las prácticas constructivas en el sitio a lo largo de un período tan extenso.

Una civilización desconocida

Según el equipo responsable de la investigación, «los constructores de la Unidad 3 y la Unidad 2 en Gunung Padang debían poseer notables capacidades de albañilería, que no se alinean con las culturas tradicionales de cazadores-recolectores que se suponía eran los homínidos típicos de la época.”

Los constructores de Gunung Padang probablemente pertenecían a una civilización muy anterior a la historia registrada, seres que utilizaron herramientas manuales rudimentarias para esculpir sus elementos meticulosamente.

Es un descubrimiento que, aseguran, «desafía la creencia convencional de que la civilización humana y el desarrollo de técnicas avanzadas de construcción surgieron solo durante el período cálido de principios del Holoceno o el comienzo del Neolítico, con el advenimiento de la agricultura hace aproximadamente 11.000 años».

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ciencias y Nuevas Tecnologías

El festín del fin del mundo: un colosal brote de hongos devoró a los dinosaurios tras el asteroide y eso casi consigue que no estemos aquí

Todos sabemos que, hace aproximadamente 66 millones de años, un asteroide de entre 10 y 15 kilómetros de diámetro impactó en el territorio que hoy corresponde a la península de Yucatán, México, originando el conocido como cráter de Chicxulub. La energía liberada fue tan colosal que se desencadenaron megaterremotos, tsunamis y erupciones volcánicas a escala global. Además, el polvo, el azufre y el hollín bloquearon la luz solar, dando lugar a un invierno nuclear que colapsó la cadena alimenticia y extinguió al 75% de las especies. Entre ellas, a prácticamente todas las correspondientes a dinosaurios no avianos, es decir, que no pertenecían al linaje de las aves modernas.

Dice el refrán que siempre que se cierra una puerta, se abre una ventana. Aquel episodio, al igual que el resto de extinciones masivas que ha experimentado la vida en la Tierra, no fue una excepción. Y es que, más allá de abrir la puerta a que con el paso de los millones de años los mamíferos se convirtieran en dominadores, hubo unos seres microscópicos que salieron beneficiados de manera inmediata. Según apunta un estudio publicado en la revista PNAS, nuestro planeta se convirtió en un lugar ideal para que se produjera el mayor brote de hongos de la historia.

La investigación, liderada por los microbiólogos Rosanna Baker y Arturo Casadevall, asegura que el tejido fúngico proliferó de manera masiva por los ecosistemas en decadencia. Como dijimos antes, las cenizas en suspensión procedentes de la colisión y las erupciones volcánicas modificaron el clima global de forma drástica. Las condiciones ambientales resultantes emularon el entorno de un sótano, un espacio óptimo para que estos organismos procesaran la abundante materia orgánica disponible tras la mortandad vegetal y animal.

LA EVIDENCIA FÓSIL

Los investigadores analizaron la litoestratigrafía en las cuencas americanas de Denver y Williston para hallar registros de esta dominación fúngica global en el límite K/Pg. Los datos extraídos en el yacimiento de Bowring Pit confirmaron que los microfósiles de hongos llegaron a representar más del 50% de la colección biológica recuperada en los estratos geológicos.

El incremento crítico de esporas y raíces fúngicas coincidió temporalmente con el enfriamiento terrestre derivado de la actividad volcánica de Poladpur, en la India. Este hallazgo demuestra que el debilitamiento de los ecosistemas prehistóricos y la expansión de los hongos comenzaron incluso antes del impacto definitivo del gran bólido celeste.

La red fúngica global no limitó su actividad a los organismos inertes, ya que las alteraciones ecológicas severas mermaron las defensas biológicas de las especies supervivientes. Los autores del artículo científico sostienen que «La mortalidad masiva puede no ser necesaria para la proliferación de hongos, ya que las alteraciones ecológicas también pueden debilitar la resistencia de las especies existentes a las enfermedades fúngicas».

INFECCIONES LETALES

La gran proliferación de estos microorganismos supuso una amenaza directa para los pocos animales que lograron resistir la devastación inicial del asteroide. El ecosistema global se convirtió en un nido de patógenos donde los seres vivos debilitados apenas tenían oportunidades genéticas para combatir enfermedades fúngicas letales en un mundo sin recursos.

Esta inmensa red de descomposición biológica modificó para siempre la cadena trófica de la Tierra prehistórica al acelerar el colapso de la megafauna superviviente. Los científicos plantean que este fenómeno de dominio fúngico absoluto ayuda a descifrar cómo la vida logró regenerarse de forma drástica a partir de organismos microscópicos tras la extinción masiva.

Fuente: National Geographic España.

Rubén Badillo.

 

Continue Reading

Ciencias y Nuevas Tecnologías

Muere Craig Venter, ‘padre’ del genoma humano, a los 79 años

El científico estadounidense Craig Venter, uno de los grandes referentes de la genómica moderna y protagonista en la secuenciación del genoma humano, ha fallecido en San Diego a los 79 años a causa de complicaciones derivadas de un cáncer diagnosticado recientemente.

El Instituto J. Craig Venter (JCVI), fundado y dirigido por el propio investigador, ha confirmado la noticia en su página web. La institución, dedicada a la investigación sin ánimo de lucro, destacó su contribución al avance de la genómica y a la divulgación científica.

Premio Príncipe de Asturias
Venter fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 2001 junto a otros pioneros del estudio del genoma humano, en reconocimiento a su papel clave en la secuenciación y cartografía del ADN humano, liderando la iniciativa privada a través de Celera Genomics.

Desde el JCVI subrayan que fue un líder visionario cuyo trabajo ayudó a transformar la genómica en una ciencia moderna basada en datos y a impulsar el desarrollo de la biología sintética. A lo largo de su carrera, promovió equipos interdisciplinarios, apostó por métodos innovadores y defendió que los avances científicos debían tener impacto real en la sociedad.

También fue un firme defensor de la financiación pública de la ciencia y de la colaboración entre gobiernos, universidades e industria como motor del progreso.

Genomas diseñados digitalmente
Entre sus contribuciones más destacadas figura el desarrollo de las llamadas ‘etiquetas de secuencias expresadas’ (EST), que permitieron identificar rápidamente miles de genes humanos y acelerar el mapeo del genoma.

«Craig creía que la ciencia avanza cuando las personas están dispuestas a pensar de forma diferente, a actuar con decisión y a construir lo que aún no existe», señaló Anders Dale, presidente del JCVI.

En el ámbito de la biología sintética, Venter logró otro hito histórico al construir la primera célula bacteriana autorreplicante controlada por un genoma sintetizado químicamente, demostrando que los genomas pueden diseñarse digitalmente y activarse en organismos vivos.

Diversidad microbiana de los océanos
Su trabajo también tuvo un fuerte componente global. A través de la Expedición de Muestreo Oceánico Global Sorcerer II, sus equipos utilizaron técnicas de metagenómica para descubrir millones de nuevos genes y ampliar el conocimiento sobre la diversidad microbiana de los océanos y su papel en los ecosistemas del planeta.

Con su fallecimiento, la ciencia pierde a una de sus figuras más influyentes en el estudio del ADN y la biología moderna.

Fuente: Antena 3 Ciencias.

Luis F. Castillo.

Continue Reading

Ciencias y Nuevas Tecnologías

No es roca, ni agua, ni gas: descubren un nuevo planeta que no encaja en ninguna categoría existente

Un equipo internacional de científicos, liderado por la Universidad de Oxford, ha identificado una nueva clase de planeta fuera del Sistema Solar que no encaja en ninguna de las categorías que conocíamos hasta ahora. Este nuevo planeta se caracteriza por albergar enormes cantidades de azufre en las profundidades de un océano permanente de magma.

No está compuesto ni por roca, ni por gas, ni por agua, se denomina ‘L 98-59 d’, orbita a 35 años luz de la Tierra y su densidad es tan baja que sus atmósferas están compuestas por gases de azufre. Los astrónomos no lo habían visto antes, según un estudio publicado en la revista ‘Nature Astronomy’.

El planeta ‘L 98-59 d’
El planeta tiene 1,6 veces el tamaño de la Tierra, ampliando significativamente, lo que se conocía hasta ahora de la Vía Láctea, viendo que la diversidad de mundos es mayor de la que se pensaba. El telescopio espacial James Webb fue el encargado de dar estos resultados.

Se sitúa fuera de categorías como las enanas gaseosas o los mundos acuáticos, descubriendo que el planeta posee un océano de magma compuesto por silicatos fundidos. Este nuevo planeta tiene un interior de magma que funciona como «depósito» de azufre gracias a un intercambio constante de químicos entre el suelo fundido y el aire.

«Los modelos sugieren que el manto del planeta está formado principalmente por silicatos fundidos, similares a la lava, creando un océano global de magma que podría extenderse miles de kilómetros bajo su superficie», explicó Harrison Nicholls, autor del estudio.

No encaja en ninguna categoría

Las características descubiertas no encajan en las categorías habituales en las que se clasifican los planetas pequeños, como las enanas gaseosas rocosas o los mundos ricos en agua formados por océanos profundos. Para entender este mundo, los investigadores utilizaron avanzadas simulaciones que recrean la evolución del planeta durante casi cinco mil millones de años.

Además, ese océano de magma contribuye a mantener una atmósfera densa rica en hidrógeno, donde se encuentran gases como el sulfuro de hidrógeno.

El autor principal del estudio, Harrison Nicholls, ha explicado que el descubrimiento podría obligar a replantear las categorías actuales con las que los astrónomos han descrito los planetas pequeños, y ha explicado que, aunque es poco probable que un planeta fundido como este pueda albergar vida, su estudio revela la enorme diversidad de mundos que existen fuera del Sistema Solar y plantea la posibilidad de que haya muchos más planetas similares aún por descubrir.

El telescopio espacial James Webb sigue así proporcionando información clave sobre exoplanetas, y las futuras misiones espaciales, como ‘Ariel’ y ‘PLATO’, podrían ampliar aún más este conocimiento y comprender mejor cómo se forman, evolucionan y predecir cuáles podrían ser habitables.

Fuente: Antena 3 Ciencia.

Manuel Pinardo.

Continue Reading

Tendencia