Televisión
El archivo de TVE, a examen en ‘La Garita’: «No hemos echado en falta poder hablar de ‘Sálvame’. Comparado con los ochenta…»

Este verano, La 1 tira de archivo. Pero no lo hará en su habitual modus operandi, con Viaje al centro de la tele o Cachitos. Esta vez, la pública apuesta por La Garita, con los cómicos J. J. Vaquero y Álex Clavero encarnando a dos ‘seguratas’ que custodian el infinito archivo de RTVE.
Este lunes, 14 de julio, toman el relevo de La Revuelta -21:50 horas- para darse un paseo por nuestra historia catódica. BLUPER charla antes del estreno con ellos, que ya saben lo que es trabajar juntos en el espectáculo Nunca llueve a gusto de todos.
Confiesan que han visto fragmentos que hoy en día serían impensables en pantalla, como Paloma Chamorro entrevistando en La Edad de Oro a personajes «explícitamente drogados». Momentos que pueden favorecer el debate «entre padres e hijos», unir a generaciones a través de la risa.
De hecho, este formato nostálgico da pie a reflexionar si tiene sentido la contextualización de obras de otra época, que pueden impactar revisadas con los ojos de hoy. Por ello este periódico pregunta a Vaquero y Clavero si es pertinente el rótulo de Cine de barrio antes de emitirse películas que en casi todos los casos tienen más de 40 años.
«Entendemos que cuando en Cine de barrio ponen ese cartel, no debería hacer falta, la gente debería saber que esa peli se rodó en 1968. Ahora bien, si lo tienen que poner, es para solucionar un problema, que es que la gente se le está enfadando», acepta J. J.
¿Cómo se gestó La Garita?
Álex Clavero: Yo supongo que nos verían actuar juntos. Así es en mi imaginario.
J. J. Vaquero: La realidad del asunto es que mí me llamaron, me ofrecieron el programa. Es fácil de explicar, te ponen vídeos y reaccionas a ellos. Yo, que tengo hijos adolescentes, sé perfectamente lo que es reaccionar
¿Cómo lleváis el hecho de que os llamen para ocupar el hueco de La Revuelta?
A. C. Sinceramente, a mí me da un poco igual. No quiero que suene mal, pero es que La Revuelta es un programón. Estamos en verano, sigo pensando que nos vieron a actuar juntos y pensaron: ‘Parece que se entienden’. Queremos entretener y divertir sin más pretensiones. De momento estamos haciendo el programa que a mí me gustaría ver. En ese punto estoy, no tengo ninguna presión más.
J. J. No podemos tener presión. Es como si me dicen que voy a jugar al baloncesto contra mi cuñado. Pues tengo presión. Pero si me dices que voy a jugar contra LeBron James no tengo ninguna. Nadie espera nada de mí, él va a ganar y todo irá bien.
La Revuelta es tan potente y tan exitosa que no creo que nadie espere de nosotros nada parecido en ninguno de los sentidos. Eso te deja sin presión, no espero que nadie crea que podemos competir.
¿Hay posibilidad de que La Garita continúe más allá del verano? ¿O que os embarquéis en otro proyecto en TVE?
J. J. Nadie nos ha dicho nada, pero, por sentido común, si esto funciona, el verano que viene se puede volver a hacer. Lo bueno que tiene le programa es que es infinito, porque archivo hay.
A. C. Tenemos unos guionistas que seleccionan oro. Las imágenes en sí son súper potentes. Estoy deseando que lo vea la gente joven, hay muchas cosas que parecen ficción y eran la realidad de nuestra sociedad. Gente fumando en un plató, bebiendo copas. Lo vamos a ubicar en el momento social en el que se vivía. Ahí ya surge una conversación en casa que va a ser guay. De padres a hijos, o entre colegas.
Y, de lo que habéis visto y comentado, ¿qué pensáis que no se podría hacer ahora en televisión?
J. J. He visto un programa que se llamaba La Edad de Oro donde entrevistaban a una persona evidentemente drogada. Y explícitamente también, no lo negaba. La presentadora le llama por su nombre, una persona conocida, y le dice: ‘Vas pasadísimo’. Y sigue preguntando. De fondo, tres chavales fumándose un porro.
A. C. Se podría haber evitado y no se evitó. No se quiso. Era el momento social. A nadie le llamó la atención. Y la vestimenta… Hablamos de fumar, pero la vestimenta.. Y unos niveles de laca. Los programas de los ochenta eran Europe todo el rato.
J. J. Aquello no explotó de milagro. No estamos aquí por treinta centímetros.
¿Os imagináis trabajando en esa época?
A. C. Pienso mucho en los jóvenes, en cómo se les va a explicar esto. Da para mucha explicación y mucho entretenimiento. El momento social que se viviría en los ochenta era de explosión total de libertad descontrolada. No se sabía hasta qué punto se podían hacer según qué cosas. Pasamos de no poder hacer nada a hacerlo todo exageradamente. En estos programas, se ve que se va calibrando el lenguaje. Cómo se va calibrando todo.
J. J. Mi respuesta es que si yo hubiese trabajado en aquella época estaría muerto. Por mi manera de ser, me hubiera gustado muchísimo. Y la hubiera disfrutado más de la cuenta y no creo que lo contase.
¿El repaso incluye programas actuales?
A. C. Sí. Hay uno que se llama Aquí hay trabajo. Yo por la mañana estoy en la radio y no lo había visto en mi vida. Me parece un programa súper rápido y útil. Ahí te van saliendo un montón de datos muy útiles para encontrar trabajo.
J. J. Hay otro que se llama Agrosfera, que el nombre te lleva a naves espaciales y no. Es un programa sobre el campo. Después de verlo, llegué a casa y le dije a mi mujer: ‘No compres más aceite, lo vamos a fabricar’.
A. C. Me hace ilusión darle bola a programas menos conocidos. El mundo del campo está tan denostado que mola sacar la cara por esa parte de la sociedad. Dicen que hay una España vaciada, a ver si dejan de decirlo y se ponen de verdad a ello.
¿Hasta qué punto el programa es guionizado o improvisado?
J. J. El programa empieza algo guionizado y ya luego nos ponemos a ver los programas. Hay un equipo de buenos guionistas que nos dicen: ‘Vas a ver hoy Curro Jiménez y te digo algún chiste de bandoleros para que lo tengas en la cabeza’. El chiste lo tienes, pero la realidad es que nunca has visto el programa y por eso te diría que hay muchísima improvisación. Pero la parte de guion es importante, porque los guionistas son los que eligen el material.
J. J. Tenemos una especie de mando a distancia, con el que puedes ralentizar la imagen, pausarla…
A. C. Hay muchas paradas en las que asimilamos lo que acabamos de ver. Como lo de La Edad de Oro o lo de Aquí hay trabajo. Yo reacciono más con él porque tengo menos archivo en mi cabeza. ‘¿En serio la Pantoja salió en Curro Jiménez?’. Y reacciono.
¿Tiene cierta estructura La Garita?
J. J. Llevamos una pequeña estructura para que haya variedad, un programa mítico, un concurso, un programa actual y una serie. Más o menos. Vamos jugando con el ayer y el hoy.
A. C. Los concursos son un poco para hacer partícipe a la gente. Nosotros jugamos también. Como nosotros no somos mucho de pensar, pues tampoco nos puedes tener todo el rato con los concursos. Ni bajando al mínimo nivel. Vamos variando.
Decís que de alguna manera contextualizáis los programas de otras épocas. ¿Qué opináis de los rótulos que se incluyen antes de las películas de Cine de barrio? O incluso en plataformas…
A. C. A mí me gusta la nostalgia, ese impacto. Lo que no me gusta es que digan, ante la imagen de dos tíos fumándose un porro en televisión, que ya no la van a poner más. No, no, es que eso pasó. Otra cosa es que ya te lo adviertan…
J. J. La historia es la que es. Por supuesto no estamos de acuerdo con lo que pasó en Auschwitz, pero pasó. Entendemos que cuando en Cine de barrio ponen ese cartel, no debería hacer falta, la gente debería saber que esa peli se rodó en 1968.
Ahora bien, si lo tienen que poner, es para solucionar un problema, que es que la gente se le está enfadando. El otro día fui a un hospital y vi un cartel de ‘no agredas al médico’. No debería hacer falta, pero han tenido que ponerlo. Si el cartel ayuda, pues bien, pero me parece triste que haya que poner ciertos carteles.
Competiréis también contra las reposiciones de El Hormiguero. ¿Cómo vivís el enfrentaros a un programa con tanto recorrido?
J. J. Es imposible ganar a la reposición de El Hormiguero, ni nos lo planteamos.
A. C. Ambos coincidimos en El Hormiguero y es un transatlántico, igual que La Revuelta. Estoy haciendo un programa de verano que me presta. Cuando me llamaron, la idea de programa me parecía viable. No me dijeron, como pasan en los nuevos proyectos, ‘vamos a hacer lo mejor de todo’. Igual no hubiese aceptado.
J. J. Es como jugar con una raqueta de Pádel para competir contra Nadal. Yo he sido guionista de varias galas de los Goya y he aprendido cuánto tiempo tienes que tener apagado Twitter desde que acaba la gala hasta que puedes volver a coger el móvil y ser feliz. Eran diez días, menos si había habido un Madrid-Barça, que la gente cambiaba antes de tema.
A. C. La gente opinará en redes, le parecerá mal a muchos y bien a otros. Yo estoy contento con lo que estoy viendo. Lo que me haría profundamente infeliz es verme y estar súper impostado, que fuera creíble. Que quisiera parecerme a El Hormiguero o La Revuelta, sin conseguirlo.
J. J. He trabajado en programas donde las audiencias eran muy importantes. El día que se hacía mala audiencia, había tensión. Excepto si esa noche jugaba el Madrid o el Barça, que estaba todo el mundo relajado porque se entendía que con el fútbol no se puede competir. Pues así estamos un poco con La Revuelta o El Hormiguero. Para mí, esos programas son fútbol y nosotros no podemos competir.
¿Hay algún programa que hayáis echado de menos comentar por no emitirse en TVE? Algo tipo Sálvame…
A. C. Lo que pasa es que hay muchos programas que yo pensé que eran de otras cadenas, pero lo daban aquí.
J. J. Es que Sálvame, comparado con programas que hemos visto de los ochenta en TVE… No, no lo echo de menos.
A. C. Sálvame no va a llegar a ese nivel. A mí lo que me ha pasado, de momento, es ver a Carlos Larrañaga en Curro Jiménez y decir: ‘¿No huele aquí un poco a farmacia?’. Y, claro, al ser de otra cadena, no sabes hasta qué punto comentarlo.
Fuente: El Español.
Merce Moreno.
You may like
Cultura
Crítica ‘Ciudad de sombras’: Un thriller con Gaudí como protagonista que culmina el legado de Verónica Echegui

Antes de dejarnos, Verónica Echegui rodó el que ha acabado siendo su último proyecto audiovisual: ‘Ciudad de sombras’. Esta miniserie de Netflix ve la luz este 12 de diciembre, día en el que se emiten los seis episodios que la componen. Se trata de un thriller policíaco que tiene a la Barcelona de 2010 como escenario, pero también como personaje.
Isak Férriz forma pareja junto a Verónica Echegui en el reparto principal de ‘Ciudad de sombras’, donde interpretan, respectivamente, a Milo Malart, un inspector de los Mossos d’Esquadra, y a Rebeca Garrido, una subinspectora de la Policía Nacional. Rebeca es trasladada a una comisaría barcelonesa para investigar el cruel asesinato a uno de los constructores más importantes de Cataluña, de modo que tendrá que hacer tándem con Milo, que regresa de una suspensión laboral por agresión a un compañero.
La muerte de este empresario es solo la primera de una serie de crímenes que atentan contra la alta burguesía de Barcelona que lidera la vida de la ciudad condal, como la construcción o el arte. Pero no se trata de un asesinato sin más, sino que la víctima ha sido secuestrada durante días sin recibir agua ni comida para luego ser quemado vivo en la fachada de la Casa Milà-La Pedrera, uno de los símbolos más preciados de Gaudí.
La ciudad sí es protagonista
Estamos un poco cansados del discurso fácil de creadores, directores y productores sobre que las localizaciones son protagonistas de las historias. En muchas ocasiones, se trata solo de una forma más de vender el proyecto, pues no acaba de ajustarse a la realidad. No obstante, ‘Ciudad de sombras’ sí lleva esto a cabo, dado que, tal y como está configurada la historia, no podría suceder en otro lado que no fuera Barcelona.
La vinculación de Gaudí a través de su arquitectura con los crueles sucesos dota a la miniserie de identidad propia. Relacionado con el modernista catalán, la ficción navega en las teorías que lo unen a la masonería, puesto que aparecen varios símbolos masónicos en el caso. Por tanto, ya no solo es la obra del arquitecto, sino también su propia vida la que se pone sobre la mesa para construir un caso en apariencia imposible de resolver. Es así como esta parte de la cultura de Barcelona adquiere gran poder en la serie y marca el elemento más diferenciador.
Por otro lado, ‘Ciudad de sombras’ también toca uno de los mayores conflictos de Barcelona asociados a Gaudí: la expropiación de viviendas en el entorno de la Sagrada Familia. Además, se ambienta en 2010, tan solo dos años después de que explotara la burbuja inmobiliaria, lo que tensa aún más todo el tema de la vivienda y la crisis que sufren las clases bajas y medias respecto a la alta burguesía catalana, objetivo de este asesino en serie.
El esquema básico de un thriller
Lo más diferente que tiene ‘Ciudad de sombras’ es esa vinculación tan clara con la Barcelona de Gaudí. No obstante, por lo demás no deja de ser un thriller policíaco al uso. Basada en la novela ‘El verdugo de Gaudí’, de Aro Sainz de la Maza, esta producción de Arcadia, creada y dirigida por Jorge Torregrossa (‘El cuerpo en llamas’), toca algunos de los puntos más manidos del género en cuanto a la construcción de personajes.
Por un lado, un inspector rebelde con la autoridad que ha sufrido una dura pérdida personal que lo ha dejado atormentado. Por otro, una subinspectora que guarda a fuego su pasado y que no es precisamente comunicativa. Así, juntos crean una pareja muy poco avenida que tendrá que aprender a lidiar con el otro y formar equipo cuando en su propia comisaría no terminen de creer sus «disparatadas» teorías.
Sin embargo, esto no quiere decir que no sea efectiva en su ejecución. Estamos ante unos personajes interesantes, con un pasado que, pese a haberse visto en otros proyectos, no resulta cansino y con una evolución del caso que (vistos los dos primeros episodios) también sigue las pautas básicas. Pero todo engrana a la perfección con un modus operandi por el asesino cargado de misterio que te atrapa desde los primeros minutos. La historia está muy bien narrada y fomenta esa evolución del caso a la par que del misterio para conjugarlos e ir descubriendo aspectos interesantes.
Buen reparto, pero chirría en los efectos visuales
En cuanto a su reparto, Isak Férriz y Verónica Echegui firman un gran trabajo, especialmente él al dotar de mucho realismo a Milo Malart en todas las escenas de su vida personal. Cabe señalar que estas se construyen en muchas ocasiones con flashbacks, a las que se ha otorgado una estética diferente mediante el granulado, como si fuera un vídeo antiguo. El elenco lo completan nombres de la talla de Ana Wagener y Manolo Solo.
Pero también hay partes que chirrían, como los efectos visuales. La carta de presentación de ‘Ciudad de sombras’ es esa quema del empresario en La Pedrera y en el momento de desarrollarla se nota demasiado la falsedad de los efectos visuales, lo que te saca de la escena. Curiosamente, no es tan notorio en otros momentos en los que se visualiza desde otro ángulo.
En definitiva, ‘Ciudad de sombras’ es un buen thriller, que sigue los patrones ya vistos en otros ejemplos del género, pero con Barcelona y Gaudí como sus mayores aliados. La presencia de la ciudad en la historia más allá de ser un simple escenario bonito es su gran arma para conseguir sobresalir y captar la atención del espectador, que se perderá en esta historia conspiranoica que rodeaba al afamado arquitecto.
Fuente: Fórmula TV.
Fernando S. Palenzuela.
Televisión
Las audiencias dan este veredicto al debut de ‘Cosas Nuestras’, la nueva apuesta con Aida Bao y Aitor Albizua en TVE

La 1 de RTVE lanzó este sábado ‘Cosas Nuestras’, una nueva ventana de directo, con aires de magacín, para las tardes del fin de semana. Con Aida Bao y Aitor Albizua como presentadores, el debut, centrado en la actualidad meteorológica y en las manifestaciones por la crisis de la vivienda tras la derogación de los decretos, logró liderar su franja de emisión.
El primer programa alcanzó un 10,4% de cuota de pantalla y congregó a 760.000 telespectadores de media. Una cifra correcta que se mantiene en la línea de lo que suele rendir el canal estatal en su banda horaria. No obstante, este registro contó con un factor que jugó a favor y que hace que haya que esperar a los resultados de este domingo para sacar conclusiones más realistas.
Ese factor fue el fútbol. La 1 de TVE ofreció el encuentro entre España y República Checa de la UEFA Nations League a partir de las 20:45 horas; con un previo desde las 20:35. Esto hizo que los minutos finales de ‘Cosas Nuestras’ se dispararan y que la emisión del programa concluyera por encima del 16% de share. El público ya estaba empezando a sintonizar el partido, que arrasó con un 39,5% y casi 4,4 millones de seguidores, y eso favoreció al promedio del estreno.
En la curva minuto a minuto, compartida por el consultor Hugo Carabaña, se refleja que el primer tramo se situó inferior al doble dígito; incluso por debajo del 8% en ciertos momentos. A partir de las 19:45 horas, el formato se colocó por encima de la barrera del 10% y, desde las 20:15 horas, a las puertas del choque futbolístico, arrancó la tendencia ascendente hasta finalizar con más de un 16% al filo de las 20:35 horas. En conclusión, ese 10,4% estuvo muy condicionado (y beneficiado) por el España-R. Checa.
Profundizando algo más en el funcionamiento de ‘Cosas Nuestras’, su mejor resultado se produjo en mujeres con un 11%. Por targets de edad, la mayor competitividad la obtuvo en mayores de 64 años con un 11,3% de cuota. Por ámbitos, sobresalió especialmente en mercados como Murcia (14,8%), Navarra (13,5%) o la Comunidad Valenciana (13,3%).
A la espera de su evolución, y como hemos apuntado al principio, la primera entrega de esta nueva apuesta con Aida Bao y Aitor Albizua dominó su franja de emisión, de 19:15 a 20:35 horas, frente a todas las cadenas generalistas: Antena 3 fue segunda opción y firmó un 8,4%; Telecinco se quedó cerca con un 8,3%, La Sexta marcó un 7% y Cuatro anduvo pisando los talones con un 6,7%.
La crítica al estreno de ‘Cosas Nuestras’
Más allá de las cifras, esta nueva oferta de La 1 para reforzar su compromiso por la actualidad no convenció del todo a la audiencia. O eso se pudo deducir de las reacciones que se pudieron ver en redes sociales. Varios espectadores criticaron que todos los programas sean clónicos y que no se apueste por el entretenimiento.
«Me cae genial Aitor, pero, de verdad, ¿otro programa igual que los que echan a todas horas todos los días en La 1? ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Para esto me quitan mi amado ‘Cine de Barrio’?», manifestó una espectadora. «Siempre los mismos programas, esto es un coñazo. ¿Tanto les cuesta hacer un programa de entretenimiento?», se quejó otro usuario.
Fuente: eltelevisero.
Pedro Jiménez.
Televisión
Skydance será el nombre de la compañía resultante de la fusión de Warner Bros. y Paramount

Adiós a Paramount y a Warner Bros. Nace un nuevo gigante audiovisual, que utilizará el nombre de Skydance para agrupar todas sus marcas. La noticia ha sido confirmada una vez la compra de Warner Bros. ya ha sido aprobada por todos los reguladores, y después de que Paramount haya conseguido llegar a un acuerdo con los Estados que habían llevado la compra a los juzgados.
David Ellison, hijo de magnate cofundador de Oracle, utiliza así su primera marca para bautizar su nuevo imperio mediático, que tendrá valiosas propiedades en todo el mundo. Ellison se mantendrá como CEO encargado de la «visión de futuro» del grupo, mientras que incorpora a Ynon Kreiz, hasta ahora CEO de Mattel, como co-CEO encargado de supervisar el «día a día».
La nueva estructura está ahora reorganizando su cúpula directiva, con algunas salidas, fichajes y cambios de función. La idea inicial, al menos hasta que pasen los primeros cinco años de transición fuertemente regulados por los acuerdos a los que ha ido llegando con los Gobiernos de diversas regiones, es mantener todas las marcas por separado: Warner Bros. y Paramount se mantendrán como estudios independientes, y HBO Max y Paramount+ harán lo propio como plataformas de streaming separadas.
Sin cambios en DC, sí en Warner Bros.
Los primeros cambios a nivel directivo, más allá del nombramiento de un nuevo co-CEO, no han tardado en empezar a llegar a los medios. Mike De Luca y Pam Abdy, hasta ahora responsables del cine en Warner Bros., han abandonado la compañía dejando una trayectoria cuanto menos irregular, con algunos éxitos sonados, pero también demasiados fracasos en taquilla.
No habrá cambios, por ahora, al frente de DC Studios. La compañía responsable de los superhéroes mantiene a James Gunn y Peter Safran como sus máximos responsables, aunque su continuidad podría estar en el aire si el ritmo no endereza: el reboot de ‘Superman’ arrancó con éxito, pero el fracaso de ‘Supergirl’ y las dudas sobre el rumbo de la franquicia siguen pesando en la compañía.
En cuanto al streaming, Cindy Holland, hasta ahora responsable de Paramount+, ha abandonado la compañía y se espera que Casey Boys, actual director de HBO Max, sea el encargado de liderar todo el streaming en Skydance.
También habrá cambios en Paramount, con sus actuales líderes Dana Goldberg y Josh Greenstein siendo ascendidos a puestos creativos que supervisarán también Warner, a la espera de ser anunciado su reemplazo en Paramount.
En el apartado de televisión, George Cheeks, actual jefe de CBS Studios, será el nuevo director de todos los estudios de televisión de Skydance, manteniendo a Channing Dungey al frente de WBTV y US Networks, y a Matt Thunnell en PTVS, ahora por debajo de él. David Stapf supervisará CBS Studios.
El próximo martes es la fecha marcada para que la nueva empresa comience a operar, y será a partir de entonces cuando se vayan conociendo el resto de los cambios. Parece evidente que tras una primera fase de anuncio y establecimiento de las nuevas directivas, llegará una segunda ronda en la que la nueva Skydance tendrá que ejecutar múltiples despidos para evitar duplicidades en la nueva estructura.
Fuente: Fórmula Tv.
Diego López.
Radio Millenium Online


EE.UU. retira todos sus bombarderos de la base británica de RAF Fairford tras el incidente «terrorista»

Carlos Alcaraz – Jiri Lehecka: Horario y dónde ver la final del ATP 500 de Tokio en directo

Crítica ‘Ciudad de sombras’: Un thriller con Gaudí como protagonista que culmina el legado de Verónica Echegui
Tendencia
Astrología y Espiritualidad5 años agoCalendario Chino
Astrología y Espiritualidad5 años agoZodíaco Para Niños
Televisión1 año agoJuanra Bonet, de ‘Traitors’: «No me consta que me hayan dado puñaladas en la tele. Igual es porque las he dado yo siempre»
Vídeo2 años agoR.E.M. Reunite After 17 Years to Play » Losing My Religion «



