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Televisión

Itziar Ituño: “Que ‘Detective Touré’ fuera un boom mundial sería bueno porque daría la vuelta al discurso discriminador”

Acumula 20 años de una carrera que recibió un impulso mundial con La casa de papel, e Itziar Ituño sigue disfrutando que “hay mucha vida y muy diversa” tras esa serie que reconoce que les “abrió puertas a todos a nivel internacional”. Tras vivir ese boom global, la actriz valora que ahora es de las privilegiadas a las que le llegan papeles y puede elegir proyectos, y que a sus “50 tacos” quiere moverse “por las historias que me apetece contar”. Y la próxima es Detective Touré, que se estrena el 6 de noviembre en La 1 de TVE tras presentarse en el South International Series Festival de Cádiz, donde verTele ha podido entrevistarla.

Ella es el contrapunto femenino, y sobre todo social, del protagonista Touré que encarna Malcolm Treviño-Sitté, como un migrante guineano que vive en el barrio de San Francisco en Bilbao y se ve convertido en un atípico detective tras el encargo de la ricachona Charo, el personaje de Ituño. De ese choque y contraste nace la normalización que hace RTVE a través de la ficción y el humor en esta serie, y que valora la actriz: “Que Detective Touré sea un boom mundial sería muy bueno. Porque le iba a dar la vuelta absolutamente a todo ese discurso discriminador del diferente, del que tiene otra cultura, otra manera de interpretar”.

Antes de su estreno, hablamos con ella de la serie, de su personaje, de su primera vez trabajando con guiones que adaptan una obra literaria, y de cómo la cadena pública ha querido mantener ese “espíritu vasco” que su paisano Jon Arretxe, el autor de la saga, impregna a sus novelas. Ituño, que tiene la carrera de sociología, ha recibido incluso amenazas por dar su opinión, aunque aclara que “el rollo hater, cara a cara, no sucede así”. La intérprete defiende que “somos actores, pero no por eso hemos comprado la patente de idiotas”, y zanja: “El odio no conduce nunca a nada”.

“La Charo” va a lo suyo, pero va a ser la que desencadene todo en ‘Detective Touré’.

La Charo [ríe], que es mi personaje y me encanta, me alucina de verdad, es una ricachona que vive en Getxo, en un casoplón con piscina, con su marido que ella sospecha que le está poniendo los cuernos, y su perrito al que adora, que es lo más grande de su vida. Pero es una mujer de negocios, dueña de una inmobiliaria, que [pone tono irónico] no es por hacer mal a nadie, para ella negocio es negocio, y lo que quiere es gentifricar: en el barrio de San Francisco, echar a toda esa gente que le están molestando porque ella quiere edificar y especular bien ahí, y hacerse cada vez más rica. Pero claro, tiene esa otra parte emocional que es que necesita de alguien del barrio que le diga con quién se la está pegando su marido.

Y ahí entra Touré, en el que confía pese a ser alguien de la calle, y acaba convirtiéndose en un detective improvisado.

Sí, de pronto la vida cruza a Charo con Touré, de una manera bastante bizarra [ríe]. Ella se guarda su teléfono, el de “El gran mago africano que te va a decir tu futuro”, se cita con él y le propone: mira, necesito un detective, porque el último que he mandado lo han desvalijado en el barrio, entonces tiene que ser alguien del barrio que me diga quién es esa chica de San Francisco con la que me la está pegando mi marido. Al principio él, que es una persona que tendrá todos los problemas del mundo y no tiene papeles… pero tiene unos principios inamovibles de buena persona, ejemplarizante, le dice que no. Pero en cuanto ve el primer billete y ella le dice: mira, después de esto va a haber más… la necesidad es la necesidad.

La de Touré, claro.

Sí, sí. Desde entonces se genera una relación así, comercial, a través del dinero, que es como hace las cosas Charo. Pero de pronto ella, que necesita desahogarse, empieza a contarle su vida y terminan entendiéndose, curiosamente, gentes de estratos sociales completamente diferentes y opuestos. Incluso se echan en un cable en ciertos momentos. Y ella es la primera persona que le contrata como detective, y él ve que ahí tiene tirón, que puede encauzar un poco su camino y sacar su sueldo. Así que dice: pues ahora soy detective. Touré se mete en un gran caso, que ya lo verá la gente cuando vea la serie, no voy a destripar nada, en el cual en ciertos momentos va a necesitar la ayuda de Charo. Y Charo se la va a dar. Es la extraña pareja [ríe].

Es una ficción basada en la saga literaria de Jon Arretxe. ¿Te parece ya de ficción confiar en alguien, que es de la calle, para algo tan personal?

Es ficción, pero en la vida pasa eso, pasa que conoces a una persona y de repente hay un entendimiento mutuo que no sabes por qué, pero te da confianza esa persona, como si la hubieras conocido de otras vidas. Eso pasa. Y esto les pasa a ellos. Es muy gracioso, porque les pasa a los dos. Se utilizan, pero se entienden, se hacen amigos. Es muy bonito.

¿Habías trabajado ya en alguna adaptación desde un libro?

No, la verdad.

¿Y cómo se trabaja, es distinto? ¿Te lees el libro y extraes algo de él, o sólo te centras en el guion adaptado?

Yo me había leído un par de libros de Jon Arretxe, porque entre otras cosas es de mi pueblo, de Basauri. Digo de Detective Touré, de él me he leído varios más. Y es verdad que está adaptado de forma bastante diferente. Está narrado de forma un poco más “amable”, porque el thriller que escribe Jon es bestia. A mí me encanta, pero es verdad que no es para todos los públicos, y es un riesgo todavía más alto y… hay que adaptar [ríe]. Para que sea en una televisión pública, y un poco del gusto de todo el mundo. Todo se modifica un poco, Charo también. Y de hecho, vas encontrando tu personaje a través de los otros y de la relación con los otros personajes de la historia.

Entonces al final te tienes que basar más en el guion, en lo que han adaptado, ¿no?

Sí. Y a veces incluso juega en tu contra, porque tú tienes información de lo que has leído, y tienes que dejarla a un lado, y es complicado. Yo ahí dije: ‘Bueno, mira, no voy a seguir leyendo’. Me planto aquí y así hago caso al director y al guion.

Eres paisana de Jon Arretxe, en la rueda de presentación José Pastor ya incidió en que “se ha querido mantener el espíritu vasco”… ¿Para ti eso también ha sido importante, poder ser un poco tú?

Charo no es yo para nada, ¿eh? [ríe]. Pero sí que ese acento de Bilbao lo puedes soltar libremente [ríe]. Sí, si es que estaba a 15 minutos de mi casa, eso es un lujo asiático. Me decían a veces: bueno, pues nada, que ya te llevan. Y yo: que me voy en metro, que llego en 15 minutos, que llego antes en Metro. Era maravilloso.

¿Ibas a rodar en Metro de verdad?

Sí, o me he vuelto a casa. Yo decía: no os preocupéis, que yo vuelvo. O “que me voy a quedar de cañas, y vuelvo por mis medios en Metro”. Pues claro que suma, es que es una maravilla.

Después de esto vuelves a ser pregonera de Aste Nagusia todos los años.

[Ríe] Sí, sí…

¿Cómo te tomas que cuando das tu opinión te critiquen?

Bueno, que te critiquen en una sociedad no me parece mala cosa. Nadie tiene que estar de acuerdo con tu manera de pensar. El problema es que te anulen, que te cancelen, que te aparten, que te quedes sin curro, que te discriminen por razones de ideología… Porque tener ideología, lo dijo Mercedes Sosa, es un derecho. Y somos actores, pero no por eso hemos comprado la patente de idiotas. Somos parte de esta sociedad. Yo como parte de esta sociedad, y socióloga, que hice la carrera, pues evidentemente todo lo que pasa con el mundo me interesa, y me traspasa, y me permea. Y es verdad que la vida te da un altavoz. Y dices: bueno, tengo un altavoz, pues lo uso cuando me nace. Sin tratar de adoctrinar a nadie, pero por qué no voy a decir lo que pienso cuando me preguntan.

Tampoco yo voy buscando guerras, pero tengo todo el derecho del mundo, como cualquier persona, a pensar e incluso a decir lo que pienso. Y ya con 50 tacos… tengo el gore-tex bastante puesto [ríe]. Lo que fastidia es cuando te insultan. Que bueno, el insulto también puede ser un desahogo. Hasta ahí asumo, insultadme lo que queráis, pero las amenazas ya me parecen muy heavy, eso sí. Pero bueno, es verdad que el rollo hater, cara a cara, no sucede así.

Por la calle no te han dicho nada nunca, ¿no?

No, la verdad que no. Y yo soy una persona muy tranquila, además. Yo tampoco voy odiando a la gente, trato que sea al revés. El odio no conduce nunca a nada.

En otra entrevista en 2020 nos dijiste que esperabas que no hubiese “un vacío existencial” después de La casa de papel. Parece bastante claro que no lo estás teniendo, ¿no?

No, es verdad. De hecho, al revés. La casa de papel nos ha abierto las puertas, creo que a todo el mundo que hemos tenido la gran suerte de hacer un personaje ahí, a nivel internacional. Y eso es de agradecer, y es así. Hay mucha vida y muy diversa después de La casa de papel. Quizá no sea un boom tan escandaloso como el que fue a nivel mundial, pero yo ya lo he vivido, y ahora creo que me toca vivir otras cosas. Ahora me muevo por las historias que me apetece contar, que también es un lujo poder elegir un personaje. Hay compañeras y compañeros actores que no tienen esa suerte, y que están reinventándose para poder vivir de esto.

¿Te llegan ya muchos personajes, no tienes que ir tú a por ellos sino que directamente te “piden”?

Sí. De hecho, el que no te hagan casting es… yo flipo. Es la hostia. Porque te pones nerviosísima, es como un examen. Es maravilloso. Que cuando tienes que hacer un casting, que te pone de los nervios, igual es porque te quieren ver en otras facetas que no conocen de ti, y se hacen igual. Pero al no hacerlos hay que ser consciente de que es como: “Madre mía, soy de las privilegiadas ahora”. ¿Quién me lo iba a decir a mí?

Estás presentando Detective Touré, y ya se ha abubciado tu próximo proyecto, El cuco de cristal para Netflix, que es un personaje completamente distinto. ¿Quieres eso ahora mismo, elegir cosas muy distintas?

Sí. Quiero hacer cosas distintas, y cuanto más diversas y más distintas, más reto, y más te ponen los retos, ¿no? Porque es: a ver si soy capaz de, a ver cómo me va… Porque quedarte haciendo sota-caballo-rey todo el tiempo… Es que esto se trata de jugar a distintos juegos. En El cuco de cristal hago un papel que no tiene nada que ver con lo cómico, es un drama bastante profundo de una mujer que sufre mucho. A sufrir toca otra vez, pero con un equipo maravilloso que encima la gran mayoría son de Sevilla. Es un buen contraste, muy guay. Norte y sur nos llevamos muy bien, es así.

El cuco de cristal es para Netflix, y Detective Touré, luego, también llegará a Netflix. Tu experiencia con esa plataforma es inolvidable, ¿querrías volver a ese éxito, o como has dicho es algo que tú ya has vivido?

Que Detective Touré sea un boom mundial sería muy bueno. ¿Sabes por qué? Porque le iba a dar la vuelta absolutamente a todo ese discurso discriminador del diferente, del que tiene otra cultura, otra manera de interpretar… Y te va a poner en la piel de un detective que es increíblemente atípico en el 2024. Señoras y señores, ¿todavía estamos así? De pronto que alguien mire a su vecina, a su vecino, como lo que somos, de igual a igual, sería… Que haya 11 temporadas más de Detective Touré, por favor.

¿Conocías a Malcolm Treviño-Sitté, tu compañero y protagonista de Detective Touré?

No lo conocía, pero tengo el gran gusto de conocerle como persona, y mi vida es mejor.

Sacamos cuando estuviste en el Mask Singer francés. ¿Te gustaría participar o hacer algo de tele? Quizás no un reality, ¿pero algo aventurero tipo El Conquis?

A sufrir ahí, sin comer… que yo ya tengo una edad… [ríe]. Ponte ahí colgado de algo, a comerte un bicho crudo… buf. Yo veo tele, y lo de Mask Singer lo hice porque pensé, tonta de mí: Bah, esto es televisión francesa, aquí no me conocen mucho, es un día y medio de ir y cantar una canción, y además lo voy a hacer porque no me pega nada [ríe]. Bueno, la gente piensa que no me pega nada, pero yo soy una salsera.

¿Y participar en algo de salseo?

¿De bailoteo, por ejemplo? Pues igual sí. Cosas de Gran Hermano y así no, pero no sé. Nunca voy a decir un ‘no’ rotundo porque cosas peores me han pasado de decir “esto jamás en la vida”, y escupes para arriba y… pum. Basta que mandes ese mensaje al universo, para que de pronto la vida te ponga ahí. Así que…

Fuente: elDiario.es – verTele.

Marcos Méndez.

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Cultura

Crítica ‘Ciudad de sombras’: Un thriller con Gaudí como protagonista que culmina el legado de Verónica Echegui

Antes de dejarnos, Verónica Echegui rodó el que ha acabado siendo su último proyecto audiovisual: ‘Ciudad de sombras’. Esta miniserie de Netflix ve la luz este 12 de diciembre, día en el que se emiten los seis episodios que la componen. Se trata de un thriller policíaco que tiene a la Barcelona de 2010 como escenario, pero también como personaje.

Isak Férriz forma pareja junto a Verónica Echegui en el reparto principal de ‘Ciudad de sombras’, donde interpretan, respectivamente, a Milo Malart, un inspector de los Mossos d’Esquadra, y a Rebeca Garrido, una subinspectora de la Policía Nacional. Rebeca es trasladada a una comisaría barcelonesa para investigar el cruel asesinato a uno de los constructores más importantes de Cataluña, de modo que tendrá que hacer tándem con Milo, que regresa de una suspensión laboral por agresión a un compañero.

La muerte de este empresario es solo la primera de una serie de crímenes que atentan contra la alta burguesía de Barcelona que lidera la vida de la ciudad condal, como la construcción o el arte. Pero no se trata de un asesinato sin más, sino que la víctima ha sido secuestrada durante días sin recibir agua ni comida para luego ser quemado vivo en la fachada de la Casa Milà-La Pedrera, uno de los símbolos más preciados de Gaudí.

La ciudad sí es protagonista

Estamos un poco cansados del discurso fácil de creadores, directores y productores sobre que las localizaciones son protagonistas de las historias. En muchas ocasiones, se trata solo de una forma más de vender el proyecto, pues no acaba de ajustarse a la realidad. No obstante, ‘Ciudad de sombras’ sí lleva esto a cabo, dado que, tal y como está configurada la historia, no podría suceder en otro lado que no fuera Barcelona.

La vinculación de Gaudí a través de su arquitectura con los crueles sucesos dota a la miniserie de identidad propia. Relacionado con el modernista catalán, la ficción navega en las teorías que lo unen a la masonería, puesto que aparecen varios símbolos masónicos en el caso. Por tanto, ya no solo es la obra del arquitecto, sino también su propia vida la que se pone sobre la mesa para construir un caso en apariencia imposible de resolver. Es así como esta parte de la cultura de Barcelona adquiere gran poder en la serie y marca el elemento más diferenciador.

Por otro lado, ‘Ciudad de sombras’ también toca uno de los mayores conflictos de Barcelona asociados a Gaudí: la expropiación de viviendas en el entorno de la Sagrada Familia. Además, se ambienta en 2010, tan solo dos años después de que explotara la burbuja inmobiliaria, lo que tensa aún más todo el tema de la vivienda y la crisis que sufren las clases bajas y medias respecto a la alta burguesía catalana, objetivo de este asesino en serie.

El esquema básico de un thriller

Lo más diferente que tiene ‘Ciudad de sombras’ es esa vinculación tan clara con la Barcelona de Gaudí. No obstante, por lo demás no deja de ser un thriller policíaco al uso. Basada en la novela ‘El verdugo de Gaudí’, de Aro Sainz de la Maza, esta producción de Arcadia, creada y dirigida por Jorge Torregrossa (‘El cuerpo en llamas’), toca algunos de los puntos más manidos del género en cuanto a la construcción de personajes.

Por un lado, un inspector rebelde con la autoridad que ha sufrido una dura pérdida personal que lo ha dejado atormentado. Por otro, una subinspectora que guarda a fuego su pasado y que no es precisamente comunicativa. Así, juntos crean una pareja muy poco avenida que tendrá que aprender a lidiar con el otro y formar equipo cuando en su propia comisaría no terminen de creer sus «disparatadas» teorías.

Sin embargo, esto no quiere decir que no sea efectiva en su ejecución. Estamos ante unos personajes interesantes, con un pasado que, pese a haberse visto en otros proyectos, no resulta cansino y con una evolución del caso que (vistos los dos primeros episodios) también sigue las pautas básicas. Pero todo engrana a la perfección con un modus operandi por el asesino cargado de misterio que te atrapa desde los primeros minutos. La historia está muy bien narrada y fomenta esa evolución del caso a la par que del misterio para conjugarlos e ir descubriendo aspectos interesantes.

Buen reparto, pero chirría en los efectos visuales

En cuanto a su reparto, Isak Férriz y Verónica Echegui firman un gran trabajo, especialmente él al dotar de mucho realismo a Milo Malart en todas las escenas de su vida personal. Cabe señalar que estas se construyen en muchas ocasiones con flashbacks, a las que se ha otorgado una estética diferente mediante el granulado, como si fuera un vídeo antiguo. El elenco lo completan nombres de la talla de Ana Wagener y Manolo Solo.

Pero también hay partes que chirrían, como los efectos visuales. La carta de presentación de ‘Ciudad de sombras’ es esa quema del empresario en La Pedrera y en el momento de desarrollarla se nota demasiado la falsedad de los efectos visuales, lo que te saca de la escena. Curiosamente, no es tan notorio en otros momentos en los que se visualiza desde otro ángulo.

En definitiva, ‘Ciudad de sombras’ es un buen thriller, que sigue los patrones ya vistos en otros ejemplos del género, pero con Barcelona y Gaudí como sus mayores aliados. La presencia de la ciudad en la historia más allá de ser un simple escenario bonito es su gran arma para conseguir sobresalir y captar la atención del espectador, que se perderá en esta historia conspiranoica que rodeaba al afamado arquitecto.

Fuente: Fórmula TV.

Fernando S. Palenzuela.

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Televisión

Las audiencias dan este veredicto al debut de ‘Cosas Nuestras’, la nueva apuesta con Aida Bao y Aitor Albizua en TVE

La 1 de RTVE lanzó este sábado ‘Cosas Nuestras’, una nueva ventana de directo, con aires de magacín, para las tardes del fin de semana. Con Aida Bao y Aitor Albizua como presentadores, el debut, centrado en la actualidad meteorológica y en las manifestaciones por la crisis de la vivienda tras la derogación de los decretos, logró liderar su franja de emisión.

El primer programa alcanzó un 10,4% de cuota de pantalla y congregó a 760.000 telespectadores de media. Una cifra correcta que se mantiene en la línea de lo que suele rendir el canal estatal en su banda horaria. No obstante, este registro contó con un factor que jugó a favor y que hace que haya que esperar a los resultados de este domingo para sacar conclusiones más realistas.

Ese factor fue el fútbol. La 1 de TVE ofreció el encuentro entre España y República Checa de la UEFA Nations League a partir de las 20:45 horas; con un previo desde las 20:35. Esto hizo que los minutos finales de ‘Cosas Nuestras’ se dispararan y que la emisión del programa concluyera por encima del 16% de share. El público ya estaba empezando a sintonizar el partido, que arrasó con un 39,5% y casi 4,4 millones de seguidores, y eso favoreció al promedio del estreno.

En la curva minuto a minuto, compartida por el consultor Hugo Carabaña, se refleja que el primer tramo se situó inferior al doble dígito; incluso por debajo del 8% en ciertos momentos. A partir de las 19:45 horas, el formato se colocó por encima de la barrera del 10% y, desde las 20:15 horas, a las puertas del choque futbolístico, arrancó la tendencia ascendente hasta finalizar con más de un 16% al filo de las 20:35 horas. En conclusión, ese 10,4% estuvo muy condicionado (y beneficiado) por el España-R. Checa.

Profundizando algo más en el funcionamiento de ‘Cosas Nuestras’, su mejor resultado se produjo en mujeres con un 11%. Por targets de edad, la mayor competitividad la obtuvo en mayores de 64 años con un 11,3% de cuota. Por ámbitos, sobresalió especialmente en mercados como Murcia (14,8%), Navarra (13,5%) o la Comunidad Valenciana (13,3%).

A la espera de su evolución, y como hemos apuntado al principio, la primera entrega de esta nueva apuesta con Aida Bao y Aitor Albizua dominó su franja de emisión, de 19:15 a 20:35 horas, frente a todas las cadenas generalistas: Antena 3 fue segunda opción y firmó un 8,4%; Telecinco se quedó cerca con un 8,3%, La Sexta marcó un 7% y Cuatro anduvo pisando los talones con un 6,7%.

La crítica al estreno de ‘Cosas Nuestras’

Más allá de las cifras, esta nueva oferta de La 1 para reforzar su compromiso por la actualidad no convenció del todo a la audiencia. O eso se pudo deducir de las reacciones que se pudieron ver en redes sociales. Varios espectadores criticaron que todos los programas sean clónicos y que no se apueste por el entretenimiento.

«Me cae genial Aitor, pero, de verdad, ¿otro programa igual que los que echan a todas horas todos los días en La 1? ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Para esto me quitan mi amado ‘Cine de Barrio’?», manifestó una espectadora. «Siempre los mismos programas, esto es un coñazo. ¿Tanto les cuesta hacer un programa de entretenimiento?», se quejó otro usuario.

Fuente: eltelevisero.

Pedro Jiménez.

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Televisión

Skydance será el nombre de la compañía resultante de la fusión de Warner Bros. y Paramount

Adiós a Paramount y a Warner Bros. Nace un nuevo gigante audiovisual, que utilizará el nombre de Skydance para agrupar todas sus marcas. La noticia ha sido confirmada una vez la compra de Warner Bros. ya ha sido aprobada por todos los reguladores, y después de que Paramount haya conseguido llegar a un acuerdo con los Estados que habían llevado la compra a los juzgados.

David Ellison, hijo de magnate cofundador de Oracle, utiliza así su primera marca para bautizar su nuevo imperio mediático, que tendrá valiosas propiedades en todo el mundo. Ellison se mantendrá como CEO encargado de la «visión de futuro» del grupo, mientras que incorpora a Ynon Kreiz, hasta ahora CEO de Mattel, como co-CEO encargado de supervisar el «día a día».

La nueva estructura está ahora reorganizando su cúpula directiva, con algunas salidas, fichajes y cambios de función. La idea inicial, al menos hasta que pasen los primeros cinco años de transición fuertemente regulados por los acuerdos a los que ha ido llegando con los Gobiernos de diversas regiones, es mantener todas las marcas por separado: Warner Bros. y Paramount se mantendrán como estudios independientes, y HBO Max y Paramount+ harán lo propio como plataformas de streaming separadas.

Sin cambios en DC, sí en Warner Bros.

Los primeros cambios a nivel directivo, más allá del nombramiento de un nuevo co-CEO, no han tardado en empezar a llegar a los medios. Mike De Luca y Pam Abdy, hasta ahora responsables del cine en Warner Bros., han abandonado la compañía dejando una trayectoria cuanto menos irregular, con algunos éxitos sonados, pero también demasiados fracasos en taquilla.

No habrá cambios, por ahora, al frente de DC Studios. La compañía responsable de los superhéroes mantiene a James Gunn y Peter Safran como sus máximos responsables, aunque su continuidad podría estar en el aire si el ritmo no endereza: el reboot de ‘Superman’ arrancó con éxito, pero el fracaso de ‘Supergirl’ y las dudas sobre el rumbo de la franquicia siguen pesando en la compañía.

En cuanto al streaming, Cindy Holland, hasta ahora responsable de Paramount+, ha abandonado la compañía y se espera que Casey Boys, actual director de HBO Max, sea el encargado de liderar todo el streaming en Skydance.

También habrá cambios en Paramount, con sus actuales líderes Dana Goldberg y Josh Greenstein siendo ascendidos a puestos creativos que supervisarán también Warner, a la espera de ser anunciado su reemplazo en Paramount.

En el apartado de televisión, George Cheeks, actual jefe de CBS Studios, será el nuevo director de todos los estudios de televisión de Skydance, manteniendo a Channing Dungey al frente de WBTV y US Networks, y a Matt Thunnell en PTVS, ahora por debajo de él. David Stapf supervisará CBS Studios.

El próximo martes es la fecha marcada para que la nueva empresa comience a operar, y será a partir de entonces cuando se vayan conociendo el resto de los cambios. Parece evidente que tras una primera fase de anuncio y establecimiento de las nuevas directivas, llegará una segunda ronda en la que la nueva Skydance tendrá que ejecutar múltiples despidos para evitar duplicidades en la nueva estructura.

Fuente: Fórmula Tv.

Diego López.

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