Cocina
Tarta de plátano y tofe con nata y chocolate: ¿Qué más se le puede pedir a un postre?

Si te gustan los plátanos y el dulce de caramelo, esta tarta tiene muchas papeletas para convertirse en una de tus favoritas. Lleva una base crujiente de pasta brisa, una capa de toffee, una crema casera de plátano y, por encima, nata montada y virutas de chocolate. Vamos, que cada capa aporta algo distinto y aquí hay sitio para todos los golosos.
Aunque a primera vista pueda parecer una tarta de pastelería, prepararla en casa es más sencillo de lo que imaginas. La base se hornea por separado, el tofe se hace con azúcar y nata y la crema se prepara en un cazo, como unas natillas espesas, pero con plátano triturado. Después solo hay que montar las capas y dejar que la tarta se enfríe bien en la nevera.
La nata montada y el chocolate ponen el broche final y hacen que quede especialmente vistosa al servirla. Es un postre ideal para una comida familiar o una celebración, aunque conviene cortarla en porciones generosas… sin olvidar que probablemente alguien pedirá repetir.
Ingredientes
1 disco de pasta brisa refrigerada
PARA EL TOFFEE
20 gramos de azúcar
50 mililitros de nata líquida
PARA LA CREMA
3 yemas de huevo
180 gramos de azúcar
60 gramos de harina de maíz
300 mililitros de leche
2 plátanos
PARA DECORAR
50 gramos de chocolate
200 mililitros de nata para montar
30 gramos de azúcar glas
2 plátanos
1. Hornea la base
Precalienta el horno a 180 ºC. Forra un molde redondo con la pasta brisa, adaptándola bien al fondo y a los bordes. Cubre la masa con papel de horno y coloca encima unos garbanzos secos para evitar que suba durante la cocción. Hornea durante 15 minutos. Retira el papel y los garbanzos con cuidado y deja que la base se temple.
2. Prepara el tofe
Mientras tanto, pon el azúcar y los 20 ml de agua en un cazo. Calienta hasta conseguir un caramelo dorado, sin remover con una cuchara. Retira del fuego y añade la nata líquida poco a poco, con cuidado porque la mezcla puede salpicar. Remueve hasta obtener un tofe homogéneo y extiéndelo sobre la base de la tarta.
3. Mezcla yemas y azúcar
Mezcla las yemas con el azúcar, la maicena y la leche en un cazo hasta que no queden grumos. Calienta a fuego medio-bajo, removiendo constantemente, hasta que la crema espese.
4. Tritura los plátanos
Pela los dos plátanos y tritúralos hasta obtener un puré fino. Incorpóralo a la crema caliente y mezcla bien para repartirlo de manera uniforme. Vierte la crema sobre la capa de tofe y alisa la superficie. Pela los otros dos plátanos, córtalos en rodajas y distribúyelos por encima.
5. Monta la nata
Monta la nata bien fría con el azúcar glas hasta que quede firme. Pásala a una manga pastelera con boquilla lisa y forma pequeños rosetones sobre las rodajas de plátano, cubriendo la superficie de la tarta.
6. Funde el chocolate
Funde el chocolate al baño maría y extiéndelo en una capa fina sobre una superficie lisa y fría, como una placa de mármol. Cuando se endurezca, raspa el chocolate con una espátula para formar virutas. Reparte las virutas por encima de la nata y guarda la tarta en la nevera hasta el momento de servir.
EL TRUCO
Deja que la base horneada se enfríe antes de añadir el toffee y procura que la crema de plátano no esté demasiado caliente al montar las capas. Así evitarás que la pasta brisa se ablande antes de tiempo.
Cómo adaptar la tarta de plátano y tofe a tu gusto
Con galletas en lugar de pasta brisa: puedes preparar una base triturando galletas con mantequilla fundida. El resultado será diferente, pero también combina muy bien con el toffee y el plátano.
Con chocolate negro: utiliza un chocolate con un porcentaje alto de cacao si prefieres equilibrar el dulzor de la crema y el caramelo.
Con frutos secos: unas nueces picadas o unas avellanas tostadas aportan un toque crujiente muy agradable.
Con un punto de vainilla: añade unas gotas de extracto de vainilla a la crema mientras se cocina.
formato individual: reparte la base, el tofe y la crema en vasitos y termina con nata montada y chocolate rallado. Así tendrás pequeños postres para servir sin necesidad de cortar la tarta.
Preguntas frecuentes
¿Se puede preparar con antelación? Sí, y es una buena idea. Puedes preparar la tarta unas horas antes y dejarla en la nevera para que la crema se asiente y esté bien fría al servirla.
¿Cómo evitar que la crema de plátano tenga grumos? Mezcla bien las yemas, el azúcar, la maicena y la leche antes de poner el cazo al fuego. Después, cocina a temperatura moderada y remueve sin parar, prestando atención a las esquinas del recipiente. Si aun así quedan algunos grumos, puedes pasar la crema por un colador antes de añadir el plátano triturado.
¿Cómo conservar la tarta? Guárdala en la nevera, bien cubierta, y consúmela preferiblemente en uno o dos días. Como lleva crema elaborada con huevo y nata montada, no conviene dejarla a temperatura ambiente durante mucho tiempo.
¿Puedo sustituir el toffee por caramelo comprado? Sí, si necesitas ahorrar tiempo puedes utilizar una salsa de caramelo espesa. Aun así, el toffee casero aporta una textura y un sabor especialmente agradables al combinar el caramelo con la nata.
Esta tarta reúne varias de esas cosas que hacen difícil resistirse a un postre: una base crujiente, caramelo, crema de plátano y una buena capa de nata montada con chocolate. Lo mejor es servirla bien fría y cortar las porciones con un cuchillo limpio para que se distingan las capas. Después, ya solo queda llevarla a la mesa y ver quién se anima a pedir el último trozo.
Fuente: Lecturas – Cocina.
Víctor Fernández.
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Cocina
Ni carne picada ni atún: patatas rellenas de berenjena, la cena cremosa, fácil y rápida de preparar

Si pocos platos te gustan más que los huevos rellenos y las berenjenas rellenas forman parte de tus menús semanales muy a menudo, apunta esta receta de patatas rellenas porque está de fábula. Y no, no están rellenas de carne picada o atún sino de berenjena y cebolla. Se preparan muy fácilmente y están riquísimas con ese gratinado final con abundante queso rallado que les va a dar un aspecto de lo más apetecible.
¿Te apetecen más ideas del estilo? No te pierdas las berenjenas rellenas de carne, que se presentan en rodajas en vez de en barquitas. También están deliciosas las cebollas rellenas de bonito, receta de la abuela asturiana con la que triunfas en cualquier ocasión. ¿Quieres una receta especial? Los huevos rellenos de pulpo son la versión gourmet de la tradicional y apenas te llevará 20 minutos prepararlos. Otro clásico que no puede faltar son los mejillones tigre que con pimiento y bechamel conquistarán tu paladar.
Para hacer estas patatas rellenas, lo primero que tienes que hacer es lavarlas bien, luego secarlas, añadirles aceite y envolverlas en papel de aluminio para asarlas en el horno precalentado durante 1 hora aproximadamente. Aprovecha también para tostar los piñones en el horno y preparar el relleno: tan fácil como rehogar a fuego bajo la cebolla picada y los dados de berenjena salpimentados.
Con todo listo ya, lo único que queda es cortar las patatas a lo largo y mezclar un poco de pulpa con la berenjena y la cebolla; ten en cuenta que tendrás que hacerlo con cuidado para que no se rompa la barquita de la patata. Rellena las patatas, agrega queso rallado al gusto y llévalas de nuevo al horno para que se gratinen y queden bien doradas. En cuanto las sacas del horno, agrega los piñones y llévalas a la mesa para que no se enfríen.
Ingredientes
8 patatas
2 berenjenas
1 cebolla
100 gramos de queso rallado para gratinar
2 cucharadas de piñones
1 cucharada de orégano
aceite
sal
pimienta negra
1. Asa las patatas
Lava las patatas muy bien para que no les quede nada de tierra, sécalas y envuelve cada una de ellas, aderezadas con sal y aceite en papel de aluminio. Mételas en el horno a 180 ºC durante 1 hora, retíralas y deja que se templen. Tuesta los piñones en el horno a la misma temperatura 8 minutos.
2. Pela y corta la cebolla
Despunta las berenjenas y pélalas. Corta la pulpa en dados pequeños. Pela y pica la cebolla. En una sartén con aceite rehoga la cebolla y añade los dados de berenjena, condimenta con sal, pimienta negra y orégano y deja que se cocinen a fuego muy lento durante unos 20 minutos.
3. Rellena y gratina las patatas
Desenvuelve las patatas y córtalas por la mitad a lo largo. Vacía un poco de su pulpa, mézclala con la preparación anterior y repártela por encima de las patatas. Espolvorea con el queso rallado y gratina 15 minutos a 200 ºC, hasta que se doren. Sírvelas calientes con los piñones tostados.
EL TRUCO
Reparte la mezcla con una cuchara y dale forma, dejando algo de borde libre alrededor en la patata, para que no se derrame al gratinar.
Consejos para unas patatas rellenas de 10
Poco se habla de la importancia de escoger la patata adecuada. Procura que sea grande y especial para asar, tipo Monalisa. Asar las patatas antes de rellenarlas es bueno para conseguir una piel crujiente y una pulpa más sabrosa.
A la hora de vaciarlas ten cuidado de no apurar mucho o te quedarás sin «barquita». En la receta de hoy solo hay que sacar un poco de pulpa para mezclar con el relleno; sin embargo, en otras necesitarás vaciarlas más.
Puedes rellenar las patatas con lo que quieras. Los rellenos de carne picada siempre triunfan, sobre todo si utilizas una buena salsa de tomate casera. El sofrito lleva su tiempo, pero merece la pena.
Indispensable es el gratinado. Puedes utilizar el queso que quieras según la intensidad que busques. No te pases con el gratinado o se podría secar el interior: la idea básica es que la superficie quede dorada y el queso fundido.
Las patatas rellenas son un plato buenísimo por el que no pasa el tiempo. Te resuelve sin complicaciones la comida del fin de semana dejándote un sabor de boca estupendo. ¡A disfrutar!
Fuente: Lecturas – Cocina.
Jani Paasikoski – Isabel Zúñiga.
Cocina
Huevos revueltos con calabacín y cebolla, para una cena ligera (de las que te sientan bien)

Las recetas con calabacín son ideales para preparar comidas saludables y cenas ligeras que sacian pero sin resultar pesadas. Si además las combinas con huevo, te quedarán platos proteicos de lo más jugosos, socorridos y ¡ricos! Son muchas las opciones a tu alcance y hoy nos hemos decantado por una de las más apetecibles: revuelto de calabacín y cebolla. Pero también puedes combinar estos dos ingredientes y obtener resultados totalmente distintos.
Así, puedes marcarte una tortilla campera con patata, calabacín y cebolla, perfecta para llevarte de pícnic o comer en la oficina porque se transporta muy bien. También merece la pena probar los huevos a la sartén con calabacín rallado y aguacate, un plato diferente al que puedes añadir un toque picante. Otra opción muy vistosa son los nidos de calabacín con huevo, que llamarán la atención en cuanto los lleves a la mesa.
Para hacer este apetecible revuelto, lo primero que tienes que hacer es saltear la cebolla, hasta que veas que comienza a dorarse. Luego agrega el calabacín cortado en daditos con la piel y saltea hasta que elimine todo el agua.
La segunda parte de la receta sería batir bien los huevos para que queden bien espumosos. Una vez se vierten sobre el salteado de calabacín y cebolla, se remueve con una espátula para que el huevo cuaje pero no en forma de tortilla. Puedes acompañarlo de un pan de ajo tostado.
Ingredientes
2 calabacines medianos
2 cebollas medianas
6 huevos
aceite de oliva virgen extra
pimienta
sal
1. Corta en daditos el calabacín
Lava los calabacines, despúntalos y córtalos en dados pequeños. Pela y pica la cebolla. Calienta una cucharada de aceite de oliva en una sartén y saltea la cebolla. Salpimienta a tu gusto y cocínala unos 8 minutos, hasta que empiece a dorarse.
2. Cocina el calabacín
A continuación, agrega a la sartén el calabacín cortado en daditos, y cocínalo hasta que elimine el agua que suelta. Rectifica a tu gusto el punto de sal y pimienta.
3. Bate los huevos
Casca los huevos en un bol y bátelos, después de haber añadido un poco de sal y pimienta. Añade los huevos batidos sobre las verduras y remueve con una espátula hasta que el huevo cuaje pero quede jugoso. Sirve enseguida.
Fuente: Lecturas – Cocina Fácil.
Isabel Zúñiga.
Cocina
Hojaldritos rellenos de merengue casero: un dulce crujiente por fuera y cremoso por dentro

Hay postres que tienen algo especial desde el primer bocado. Estos hojaldritos son uno de esos dulces sencillos que combinan dos cosas que casi siempre funcionan: el crujiente del hojaldre recién horneado y la textura ligera de un buen merengue casero.
Además, tienen un aire muy clásico, casi de pastelería tradicional. Nos recuerdan a las bandejas de pastelitos que se ven en las vitrinas de las confiterías, pero en realidad se pueden preparar en casa sin demasiada dificultad.
La clave está en hornear bien el hojaldre para que quede dorado y crujiente, y en preparar un merengue firme y brillante que mantenga su forma al rellenar los pastelitos. El resultado son pequeños bocados dulces, ligeros y perfectos para darte un capricho.
Si te gustan los pastelitos de hojaldre, prueba estos bocaditos de manzana, en forma de tartaleta, que también quedan deliciosos.
Ingredientes
2 láminas de hojaldre
1 cucharada de azúcar glas
harina
1 pizca de canela en polvo
PARA EL MERENGUE
5 claras de huevo
200 gramos de azúcar glas
1 pizca de sal
1. Corta el hojaldre
Extiende las láminas de hojaldre sobre la superficie de trabajo ligeramente enharinada. Pincha la masa con un tenedor para evitar que suba demasiado durante el horneado. Con un cortapizzas marca diez cuadrados en cada lámina. Coloca el hojaldre sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Hornea en el horno precalentado a 180 °C durante unos 18 minutos, hasta que esté dorado y crujiente. Retíralo con cuidado y déjalo enfriar.
2. Prepara el almíbar
Coloca el azúcar con 85 ml de agua en un cazo. Llévalo a ebullición y deja cocer a fuego medio durante unos 10 minutos, hasta obtener un almíbar con textura ligeramente espesa. Retíralo del fuego y deja que se temple.
3. Monta el merengue
Bate las claras de huevo con una pizca de sal hasta obtener un punto de nieve firme. Sin dejar de batir, añade el almíbar templado en forma de hilo fino. Continúa batiendo hasta conseguir un merengue brillante, firme y bien aireado. Pásalo a una manga pastelera con boquilla rizada y déjalo enfriar en la nevera unos minutos.
4. Monta los hojaldritos
Corta los cuadrados de hojaldre siguiendo las marcas que hiciste antes del horneado. Coloca una capa generosa de merengue sobre la mitad de los cuadrados. Cubre con los restantes formando pequeños pastelitos. Espolvorea por encima una mezcla de azúcar glas y una pizca de canela. Sirve los hojaldritos y disfruta de su contraste entre crujiente y cremoso.
EL TRUCO
Deja que el hojaldre se enfríe completamente antes de añadir el merengue. Si está caliente, el merengue perderá volumen y los hojaldritos no mantendrán su forma.
Fuente: Lecturas – Cocina.
Víctor Fernández.
Radio Millenium Online


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