Televisión
José Coronado cierra ‘Entrevías’: “Mediaset pasa un desierto por abusar del tipo de TV que ha tenido 20 años”

José Coronado es una voz autorizada a la hora de hablar de Telecinco y de la ficción en abierto. Es lo que tiene ser uno de los ‘talismanes’ del canal y el haber protagonizado un éxito tras otro desde finales de los 90, cuando entró en la órbita de Mediaset para interpretar a Luis Sanz, el redactor jefe del Crónica. Su papel en Periodistas le lanzó directamente al estrellato y le convirtió en un rostro habitual de la cadena, para la que ha sumado, solo en la última década, éxitos del calibre de El Príncipe, Vivir sin permiso y Entrevías, que logró un hito durante sus dos primeras temporadas: triunfar a nivel nacional con su emisión en abierto y también a nivel mundial con su paso por Netflix.
Ahora, la serie afronta su cuarta y última tanda, cuyo estreno, el pasado lunes en Telecinco, obtuvo un dato más acorde a la realidad que atraviesa actualmente la ficción en abierto (8.7% de cuota y 694.000 espectadores). El actor madrileño habla claro al respecto durante su encuentro con verTele y otros medios en el FesTVal de Vitoria: “Da igual la serie que pongas. Yo creo que la ficción está cada vez más difícil en cadenas generalistas, cuando ya todo el mundo tenemos acceso a plataformas y las vemos cuando queremos sin publicidad. No sé cómo lo van a hacer las cadenas generalistas, pero no creo que en prime time tenga cabida la ficción con los cortes publicitarios”.
Ante esta situación, Coronado prefiere centrarse en hacer bien su trabajo y en encarar cada proyecto con la máxima ilusión. Eso es lo que ha hecho en los últimos años con Tirso Abantos, su personaje en Entrevías, del que ahora le toca despedirse: “Me ha quedado para bien y para mal la satisfacción de saber que estamos enseñando una serie que refleja muy bien el mundo actual en el que vivimos, este mundo polarizado donde hay mucha gente, hay mucho Tirso por la calle, aunque no todos tienen su arrojo para decir lo que le dé la gana”.
Él, como su personaje, también opina sin miramientos. En su caso, de la situación que atraviesa Mediaset, su ‘casa’ televisiva. “Están pasando un desierto que tienen que pasar por el abuso del tipo de televisión que han tenido durante quince o veinte años. Aquello petó, cayó por su propio peso y tiene que pasar un tiempo y tienen que pasar un desierto para ofrecer nuevas fórmulas que capten al espectador”, afirma el intérprete, que cree que la compañía “lo está haciendo muy bien” a la hora de construir su nueva identidad. Eso sí, asegura que para ver el resultado final habrá que esperar: “Todavía les queda tiempo. Esto no se remonta en dos meses”.
Has hecho de todo en estos años de carrera, que son muchos, ¿cómo te ha marcado el personaje de Tirso, qué ha significado para ti?
Me ha marcado mucho por muchas razones. Personalmente, porque he tenido que trabajar con un equipo con el que realmente hemos formado una familia. Esto siempre decimos los actores porque nos tiramos el rollo, pero esta vez es verdad. Lo que hemos conseguido en estos cuatro años es que no haya habido nunca ni un problema, ni una voz más alta que otra. Todo el mundo ha ido siempre a favor de obra.
Y luego me ha quedado para bien y para mal la satisfacción de saber que estamos enseñando una serie que refleja muy bien el mundo actual en el que vivimos, este mundo polarizado donde hay mucha gente, hay mucho Tirso por la calle, aunque no todos tienen su arrojo para decir lo que le dé la gana. Pero sí, estamos en un mundo muy polarizado en el que es difícil creer en los políticos, en el que es difícil creer en nada y en el que muchas veces te dan ganas de tomarte la justicia por tu mano. La prueba de ello es que estamos llegando a un público a nivel global gracias a Netflix, donde las tres primeras temporadas han conseguido unas cifras impresionantes y ser número uno en países que ni te esperarías.
¿Tú qué reflexión haces de este tipo de hombre que se ve retado por el mundo que ha cambiado y ya no es el mundo que conocía?
No tienen mucha cabida, tienen que adaptarse y evolucionar. Es el problema de Tirso, que se ha quedado en el siglo XX y no ha evolucionado, no se ha adaptado al mundo porque no le gusta. Pero si todos hiciéramos así nos íbamos a la mierda. Tenemos muchas veces que tragar con lo que la sociedad nos impone.
Que sonría un poco de vez en cuando y que se relaje. Que se adapte al nuevo mundo y que evolucione.
¿Te cae bien?
A mí Tirso me cae bien porque lo que le salva son sus principios, su dignidad y el amor por los que quiere de verdad, por su familia. Y para mí eso lo redime de todo lo demás.
¿Todos tus personajes te caen bien?
No, no. Pero por supuesto sí trato de entenderlos y justificarlos. Tú haces un asesino y para hacer bien a ese asesino tienes que quererle y tienes que entender por qué mata y que le satisfaga hacerlo. Tienes que entenderlo.
Ha dicho Luis Zahera que tú eres el orden y él el caos. ¿Cómo es trabajar con él?
Eso, un caos (risas). Es maravilloso porque te hace estar muy atento, porque no es el actor que te viene con el diálogo escrito, que sabes lo que te va a decir. Te puede salir por peteneras, unas veces sentado, otras de pie y otras haciendo el pino. Yo creo que la combinación de los dos es muy buena. Yo soy totalmente germánico, de orden, de decir: aquí está la marca y hay que pararse, no me quites la luz, di el texto bien, mantén el raccord porque si no en montaje luego…, y todo eso Luis se lo salta a la torera. Pero por supuesto tiene unos momentos que yo nunca podré tener de un brillo espectacular debido a esa organicidad y a esa improvisación que surge en ese momento, que no está preparada y es maravillosa. Es difícil trabajar con él, pero es un lujo.
La tercera temporada cerraba con el shock de la muerte de Irene, ¿cuál es consecuencia que tiene para Tirso todo esto en esta entrega?
A Tirso la única razón que le habían dado para creer en algo era su nieta y se la han quitado. Empieza la temporada sumido en la tristeza más absoluta y lo único que le va a hacer volver a la vida es que el resto de sus hijos van a empezar a tener problemas y lo que le salva a Tirso es el amor que siente por los suyos y él, que es un militar aguerrido que nunca tiene miedo por nada, va a empezar a tener miedo por lo que les pueda pasar a los suyos, y eso es lo que le va a hacer activarse. Y por supuesto, perseguir al que mató a su nieta. Tirso no puede vivir si no soluciona eso.
¿El final reconforta a Tirso?
El final es maravilloso. Me encanta. Creo que sólo una de cada diez series acaba y dices: “Guau, qué serie he visto”,. Con casi todas acabas elucubrando y no, una mierda, quiero que me den un final. Quiero un final coherente y que me crea. Y en este sentido, creo que el final de Entrevías es absolutamente coherente a la par que trepidante porque los guionistas, al ser la última temporada, han podido apretar tuercas y no tener miramientos a la hora de dejar personajes vivos o tramas por hacer en otras temporadas, sino que sabíamos que había que gastar todos los fuegos artificiales en esta.
A día de hoy cuesta ver series que lleguen a cuatro temporadas. ¿En qué momento viste tú que ‘Entrevías’ sería una serie con tanto recorrido y tan importante para ti?
Cuando salió la primera temporada en Netflix. Ahí fue cuando dije que no podía creer lo que estaba pasando en el mundo. Ahí me di cuenta de que habíamos hecho una serie para todo el mundo, una serie global que habla de ciudades y de familias como ésta, que las hay en cualquier país.
¿Habéis hecho promo fuera?
No, se ha promocionado sola ella.
¿Se está perdiendo el localismo en la ficción?
Se está perdiendo en todo. Cada vez estamos más globalizados en todas las profesiones: pasa igual con los futbolistas o con los astronautas o con los ingenieros, que se los llevan de aquí para allá. Cada vez vivimos en un mundo más global para bien y para mal. ¿Faltan localismos? Yo creo que no. Ésta es una serie muy local.
Te lo preguntaba porque estamos acostumbrados a ver series que podrían ocurrir en Madrid o en China y da igual, porque todas están hechas bajo un mismo modelo.
Yo no echo de menos más localismos, yo ya estoy cansado de nuestra Guerra Civil. Aunque eso a veces va a en contra nuestra, hemos sido muy Quijotes a la hora de “no quiero hablar de Guerra Civil”, y dices: “¡Pues anda que los americanos con sus indios! ¡Anda que no le han sacado partido en todos los western!”.
La segunda vida que las series tienen ahora en plataforma, te han quitado presión sobre el dato que tiene la serie en su estreno en abierto?
A mí no me han preocupado en absoluto los datos de audiencia de ayer porque yo creo que da igual la serie que pongas. Yo creo que la ficción está cada vez más difícil en cadenas generalistas, cuando ya todo el mundo tenemos acceso a plataformas y las vemos cuando queremos sin publicidad. No sé cómo lo van a hacer las cadenas generalistas, pero no creo que en prime time tenga cabida la ficción con los cortes publicitarios.
Como actor fetiche de Telecinco, ¿cómo analizas la situación delicada que atraviesa la cadena ahora?
Hombre, están ahora pasando un desierto que tienen que pasar por el abuso del tipo de televisión que han tenido durante quince o veinte años. Aquello petó, cayó por su propio peso y tiene que pasar un tiempo y tienen que pasar un desierto para ofrecer nuevas fórmulas que capten al espectador. Creo que lo están haciendo muy bien y que están haciendo un trabajo espectacular en Mediaset, se están adaptando, pero creo que todavía les queda tiempo. Esto no se remonta en dos meses.
¿Tú tienes otro proyecto con Mediaset?
Sí, posiblemente. Me gustaría, porque tengo muchos amigos allí y no puedo más que agradecer a Mediaset todo lo que han hecho por mí. Pero no lo sé. Yo ahora mismo estoy más con Netflix, que acabo de terminar ahora una producción [se refiere a la serie Legado]. Pero por qué no.
¿Ahora estás con algo?
He terminado eso con Netflix y estreno una película con Diego Peretti que se llama Puntos suspensivos. Es un homenaje al cine negro, como La soga de Hitchcock, es casi teatral, con pocos personajes. Está chula.
¿Qué sería lo siguiente que te apetecería hacer?
No lo sé, esta profesión es muy difícil. Yo lo que tengo es la capacidad de enamorarme siempre de lo que tengo entre manos, porque hay veinte proyectos que te ilusionan pero que luego se truncan por una razón o por otra. Yo ahora he aprendido ya a ilusionarme y enamorarme cuando lo tengo firmado. Ese es el proyecto que me gusta, el que tengo firmado.
¿Cómo llevas, por el hecho de tener tantas producciones tuyas en Netflix, que vas a viajar a cualquier país y en todos puedes resultar una cara conocida? ¿No te puedes ya refugiar en ningún destino con anonimato?
Yo lo llevo bien, sabes que estás llegando a todo el mundo y yo no tengo ningún problema cuando la gente me conoce. A mí siempre me ha tratado la gente con mucho respeto y generalmente me comunica una energía de la que yo me revitalizo. A muchos actores les molesta, y digo: “¿Pero cómo te va a molestar si te están dando una energía preciosa y estás ganándote un espectador más para tus próximos trabajos?”. A mí nunca me ha molestado el contacto con la gente. Y siempre hay mucho respeto.
‘Entrevías’ es una serie longeva . ¿Echas de menos esas series de cien episodios como “Periodistas”, donde hay un arco tan grande?
No, todas esas series al final se desvirtúan. A mí me pasó, por ejemplo, con Periodistas. Fueron 120 capítulos pero yo me bajé del barco en el 105 porque ya empezaron a mezclar esoterismo con fantasía, con comedia, con drama… ya todo valía. Entrevías podría haber tenido cinco o seis temporadas, tranquilamente, pero preferimos entre todos los que estábamos allí hacer sólo cuatro y dejar a la gente con buen sabor de boca.
¿Qué tienes que decir a toda esa generación que nos hicimos “Periodistas” por la serie? ¡Unas disculpas!
No, para mí es un ‘orgullazo’. Mi trabajo es entretener, pero cuando me convertí en famoso y descubrí esa estupidez que se llama fama, vi que era maravilloso, pero sólo si le das una salida. Yo enfoqué eso a la solidaridad, a poder aportar tu granito de arena a la sociedad. Y cuando nosotros por la serie de Periodistas hicimos que mucha gente tomase ilusión por esa maravillosa carrera que tenéis, que a mí me apasiona, y que por nuestra culpa mucha gente pudiese llegar a ser periodista, pues me dio mucha satisfacción y mucho orgullo.
Llevas bien la fama, pero el hecho de que se te conozca tu vida privada, ¿crees que afecta a tu carrera? Por ejemplo, ¿a Rodolfo Sancho podría afectarle el caso de su hijo?
Hombre, a Rodolfo seguro que le afectará, pero eso son palabras mayores, es algo que se sale.. Yo he trabajado con él y pobrecito mío, la que debe estar pasando. Yo creo que depende de lo que tú des. Mi vida privada es mía y la gente no sabe con quién duermo, con quién dejo de dormir. Si lo saben es por otros, no por mí. Yo nunca hablo de mi vida privada, eso lo intento mantener para mi familia o mis amigos, lo comparto con la gente que me quiere. Y como nunca me he prestado a hablar de ello, pues creo que tengo mi vida privada muy resguardada.
Yo no tengo a gente que me siga y me espere en la puerta, porque no les intereso porque no les doy ni esto. De mi trabajo sí, por supuesto, lo que queráis. Pero mi vida privada es mía. En cuanto a lo de Rodolfo, es un caso aparte. Yo estaría como él, viendo qué puedes hacer por tu hijo y comiendo mierda. El pobre lo debe estar pasando fatal.
Por último, Jose,. ¿Cómo te cuidas, sobre todo tras su susto de salud?
Eso no fue nada, eso fue una bendición. Yo dejé de fumar, tomo mis pastillas y hago ejercicio. Pero eso lo haría aunque no hubiese dado el infartillo ése que me dio. Ya llegas a una edad en la que tienes que cuidarte para estar bien personalmente y para seguir pudiendo acometer personajes y no ir con bastón. Estoy feliz. A mí ese infartillo me hizo reflexionar mucho sobre la vida y tomar actitudes ante la vida que me han hecho ser mucho más feliz.
Fuente: elDiario.es – verTele.
Adrián Ruiz / Laura Pérez.
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Televisión
Paco León: «Cuando me fui de Antena 3, me contraofertaron. Me querían en ‘Aquí no hay quien viva’, pero nada concreto»

En el siempre frenético universo de la televisión, donde los focos no descansan y las entrevistas se encadenan entre flashes y alfombras rojas, los Premios Platino 2026 volvieron a convertirse en uno de esos grandes puntos de encuentro entre Europa y Latinoamérica.
En ese ir y venir constante de cámaras y saludos, Paco León fue una de las presencias más buscadas. El actor sevillano atendió a EL ESPAÑOL en una charla relajada en la que combinó anécdotas de su carrera, humor y alguna que otra reflexión sobre su paso por la pequeña pantalla.
A sus 51 años, León se quiso detener en la imagen que proyecta públicamente, especialmente tras sus recientes apariciones en revistas como Men’s Health.
Con naturalidad, lo resumía así: «Porque lo ponen ellos. Yo voy allí después de entrenar, te haces la foto… te ves ‘cuerpín’ y hacen la noticia. No me voy a quejar, estoy muy bien. Tengo más años que un bosque y estoy bastante bien».
Pero el momento más esperado de la conversación llegó al mirar atrás, a los años en los que su carrera despegaba en la pequeña pantalla.
Preguntado por una anécdota poco conocida, León confirmó que llegó a estar en el radar de Antena 3 durante la etapa dorada de Aquí no hay quien viva, cuando la ficción era todo un fenómeno de audiencia.
Antes de conocer las palabras de Paco, el contexto es imprescindible. El pasado mes de abril, el actor Fernando Tejero visitó el programa de Jordi Évole y dio unas declaraciones que dejaron a todos sin palabras.
Al parecer, Telecinco quiso contratarlo para hacer el famoso personaje de Luisma en la serie Aída. «El personaje de Aída de Paco León, y esto es la primera vez que lo digo, era para mí. El Luisma era para mí. No quise hacerlo porque no me quería enemistar con una cadena. Antena 3 en este caso», contó en Lo de Évole.
Sin embargo, un cruce de declaraciones de ambos ha destapado que no solo fue el personaje de Paco León el afectado y es que Antena 3 también tanteó al sevillano para participar en la famosa serie de José Luis Moreno.
«A mí no me propusieron ningún papel en especial. Los de Antena 3, cuando yo me fui de Homo Zapping a Aída, me contraofertaron con decir: ‘Oye, pues te podemos conseguir meterte en Aquí no hay quien viva'», ha explicado León a EL ESPAÑOL, situando aquel momento en el contexto de la televisión de aquella época.
Y añade: «Estaban haciendo alarde de cosas que tenían para ofrecerme, pero nada concreto».
Finalmente, su camino terminó consolidándose en Aída, donde el personaje del Luisma se convirtió en uno de los grandes fenómenos de la ficción nacional.
Pero, en esa misma conversación apareció también el nombre de Fernando Tejero, recordando esos cruces de casting y posibles intercambios de papeles que marcaron una época en la ficción española, cuando un sí o un no podía haberlo cambiado todo en cuestión de semanas.
Sobre ese giro casi de guion, el actor reflexionaba: «Fíjate cómo puede cambiar una decisión la vida de otra persona», reflexiona, dejando claro que no sabía nada hasta que el actor que encarnó a Emilio Delgado lo contó.
Y añadía con esa mirada muy de industria televisiva: «Hay muchos casos de gente que estuvo a punto, que estaba opcionado, gente que dijo que no a una cosa y después fueron grandes éxitos».
Sin duda, una idea que resume bien ese juego de oportunidades y decisiones que marcan tantas carreras en la televisión.
Rosalía y el debate en Sevilla
La conversación también se desplazó hacia la actualidad cultural y el reciente revuelo en torno a Rosalía, especialmente por la polémica sobre la celebración de un evento en el entorno del Guadalquivir.
Desde su visión sevillana, León fue claro en su análisis: «Yo lo que sé es que todo eso se paga. Netflix paga al Ayuntamiento por la policía, por las vallas… todo eso lo pagan. Es dinero para la ciudad».
Aunque también mostró comprensión hacia las críticas ciudadanas por el cierre de espacios públicos: «La verdad es que sí, que ya que lo hacen en el río, pues que lo vea todo el mundo. Pero seguro que hay alguna razón».
Nuevos proyectos en marcha
En el plano profesional, Paco León atraviesa un momento de intensa actividad creativa. El actor confirmó que acaba de terminar el rodaje de La Roja, la nueva película de Marcel Barrena, y que ya trabaja en su próximo proyecto como creador: «Acabo de terminar La Roja de Marcel Barrena de rodar, y estoy escribiendo lo próximo».
León explicó que no trabaja en solitario: «Estoy escribiendo con Fernando Pérez», ha comentado. Además, ha contado que tarda unos cuatro o cinco meses en escribir sus películas.
Sin cerrar la puerta a un estreno en 2027, el actor dejó caer con su habitual prudencia: «A lo mejor, sí, puede ser».
Entre premios, rodajes y escritura, Paco León sigue moviéndose con la misma mezcla de ironía, talento y desparpajo que le ha convertido en una de las figuras más singulares del audiovisual español.
Fuente: elespañol.com
John Reyes.
Televisión
Es oficial: Récord de audiencia para ‘Horizonte’, que cierra su mejor semana del año tras la imputación a Zapatero

Los datos de audiencia están dando la razón a Mediaset, cuando a principios de enero, comunicaba por sorpresa que se lanzaba a la tira diaria con Horizonte, el programa de actualidad presentado por Iker Jiménez y Carmen Porter.
Lo cierto es que el formato de Cuatro ha sacado esta semana más músculo que nunca, aprovechándose de la imputación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.
Horizonte batió récord de 2026 este jueves en su tramo de prime time. El espacio pegó un subidón importante al conseguir un 12% de cuota de pantalla.
El récord de temporada data del 11 de diciembre de 2025 (12,3%), una jornada que coincidió con los escándalos de acoso sexual que afectó al PSOE.
Horizonte está tan fuerte, que se ha pasado ser el rival de Supervivientes, que emite Telecinco, su cadena ‘hermana’. El reality lideró sin problemas con un 17,2% de share, muy por encima del resto de ofertas.
La 1 cosechó un 11% con la película La vida padre; Antena 3 registró un 7,9% con la serie ¿A qué estás esperando? y laSexta marcó un pobre 2,7% con la nueva entrega de Servicio Secreto by Chicote.
Pero la alegría es doble para Iker Jiménez y su equipo, entre los que se encuentra Jorge Calabrés, subdirector de EL ESPAÑOL y colaborador fijo del programa.
Mejor semana de 2026
Horizonte cierra su mejor semana del año al despuntar también en sus emisiones en el access prime time. Fue el miércoles cuando el programa firmó récord en esta franja, al conseguir un 9,9% de share y 1.153.000 espectadores de media.
Desde que Mediaset redoblase su apuesta por Horizonte, el programa promedia un 7,3% (entre las emisiones en el access y prime time) y 915.000 espectadores, lo que se traduce en un 18,9% de aportación para la cadena, según datos de la consultora Dos30′.
Unos datos que avalan la confianza del grupo, con Alessandro Salem al frente. Cuando Iker Jiménez comunicó a los espectadores la continuidad de Horizonte en el access, puso en valor no solo los «maravillosos» datos de audiencia que cosecha el programa, también su «influencia».
Hay que recordar que Horizonte nació tras el éxito que tuvo La estirpe de los libres de Iker Jiménez en su canal de YouTube en plena pandemia.
Con el paso del tiempo, ha ido ganando peso en la parrilla de Cuatro, hasta posicionarse en la franja de mayor consumo de la televisión, enfrentándose a rivales de la talla de Pablo Motos y David Broncano.
Este buen rendimiento también se extrapola a los programas de Nacho Abad y Risto Mejide. En boca de todos alcanzó un 8,6%, mientras que Todo es mentira firma su mejor resultado del curso con un 8,9%.
De esta forma, Iker Jiménez, Nacho Abad y Risto Mejide se han convertido en los tres pilares de Cuatro, una cadena que, a fecha de publicación de este artículo, promedia un 6,4% en el acumulado mensual, cinco décimas más que laSexta (5,9%) en su particular guerra por el tercer puesto.
Fuente: elespañol.com
Marco Almodóvar.
Televisión
Por qué el éxito de la fórmula de Antena 3 no solo depende de El Rosco de ‘Pasapalabra’: estas son las claves de su liderazgo

«Es una tragedia». Con estas palabras reaccionaba Pedro Piqueras, que visitaba La Revuelta, tan solo unas horas después de que se conociera la resolución del Tribunal Supremo que obliga a Antena 3 a dejar de emitir Pasapalabra con El Rosco.
Nadie sabe mejor que el presentador manchego la importancia que tiene El Rosco. Más allá de ser un simple juego que consiste en resolver las 25 definiciones en un tiempo indeterminado, se trata de un tramo fundamental para la cadena que lo emita.
Y lo es porque no solo es capaz de ser la oferta que normalmente consiga ser el minuto de oro de la televisión, sino porque también ejerce de arrastre a la oferta que le precede después: el informativo de máxima audiencia.
Hoy, quien más se ‘beneficia’ de El Rosco es Vicente Vallés, aunque años atrás, hasta 2019, cuando el Supremo obligó a Telecinco al cese de las emisiones de Pasapalabra, ese impulso recaía en el noticiero de Piqueras.
Para muchos, el fin de Pasapalabra marcó el principio de la larga travesía por el desierto en la que aún sigue Telecinco. Son los mismos los que creen que si Antena 3 finalmente pierde El Rosco, los datos de la cadena caerían en picado.
Pero la situación es bien diferente. Lógicamente, la resolución judicial supone un duro revés para Atresmedia, que podrá seguir emitiendo con normalidad el concurso.
O, al menos en las próximas semanas, porque el grupo tiene un período de ejecución de la sentencia de 20 días desde la notificación oficial de la misma, algo que aún no se ha producido.
Cinco temporadas líder
El exitoso modelo televisivo de Antena 3 va más allá del incontestable punch que tiene El Rosco de Pasapalabra. Hace años, la cadena de Atresmedia estableció muy bien los pilares desde donde se cimentan su programación.
Y buena prueba de ello es que en junio va a cerrar su quinta temporada como la cadena líder. Antena 3 suma 21 meses de liderazgo. De hecho, desde noviembre de 2021, solo ha cedido 2 meses: junio y julio de 2024, que coincidieron con la Eurocopa y los JJOO en TVE.
Este dominio tan abrumador no solo se ha producido por la caída de Telecinco, sino que es el resultado de una estrategia basada claramente en tres patas: los informativos, la ficción y el entretenimiento.
De esta forma, Antena 3 ha mantenido en estos cinco años un liderazgo estable (entre el 12,5% y el 13%), que va más allá de los cambios de otras cadenas.
En el caso de la subida de La 1, por ejemplo, no ha hecho que el canal tuviera que cambiar productos estratégicos como las series diarias o las turcas. Además, formatos como El Hormiguero, Tu cara me suena, La ruleta o Mask Singer siguen sacando músculo.
En cuanto a los informativos, estos son una pieza angular del modelo de Antena 3. Su liderazgo supera ya los ocho años, desde que Santiago González se hizo cargo en su dirección. Todas las ediciones lideran, lo que demuestra que el asunto va más allá de roscos.
‘Pasapalabra’ llega a Antena 3
Cuando Pasapalabra llegó a Antena 3, lo hacía en una cadena que ya había redefinido sus contenidos con el objetivo de construir una televisión líder.
Lo hizo en mayo de 2020, un momento en el que la cadena ya lideraba con sus informativos y empezaba a despuntar en la sobremesa con La ruleta de la suerte, Antena 3 Noticias 1 y El secreto de Puente Viejo.
También lo hacía en prime time, con Vallés recortando a Piqueras, El Hormiguero fortísimo y otros killer formats como La Voz o Tu cara me suena.
Así las cosas, Pasapalabra llegó a una cadena que se encontraba en una clara tendencia al alza y con una estrategia preparada para liderar.
El ‘efecto Pasapalabra’ no fue inmediato, sino que llegó meses después. Antena 3 no subió al primer puesto hasta agosto de 2021, aunque no lo hizo de forma estable hasta noviembre de ese año.
Al concurso que empezó a presentar Roberto Leal le costó liderar en Antena 3. En esos primeros meses era Sálvame el que lideraba, que lo hacía bajo la versión Tomate.
Estreno de ‘Tierra amarga’
Lo que inclinó la balanza de forma definitiva fue el estreno de Tierra amarga en las tardes de Antena 3 en julio de 2021. La serie turca dio la estocada definitiva a un ya desgastado Sálvame, permitiendo que la cadena de San Sebastián de los Reyes liderara la tarde. En agosto de ese año, y solo por centésimas, Antena 3 arrebataba el primer puesto a Telecinco.
Esa estrategia de largo plazo dio definitivamente sus frutos en noviembre de ese año, que es cuando Antena 3 consiguió el liderazgo de forma estable. Desde ese momento, la cadena permanece inalcanzable para el resto. Con la parrilla engrasada y todas sus piezas funcionando, la cadena solo se ha encargado de ir apuntalando ese liderazgo haciendo cambios incluso con cosas que ya funcionaban.
Sin ir más lejos, este mes de mayo, Antena 3 cerrará con la mayor distancia con sus rivales, con La 1 haciendo mínimo del curso y Telecinco con el peor mayo de su historia.
De ahí, que Pasapalabra tenga mejores cuotas en Antena 3 (18-19%) de lo que funcionaba en Telecinco, donde se fue desgastando poco a poco. Su último mes, en septiembre de 2019, registró un 17,4% de media.
Por lo tanto, queda demostrado que un programa por sí solo no arregla ni potencia nada.
La prueba la tenemos con La isla de las tentaciones o Supervivientes, formatos que pese a hacer un estupendo 15-20% solo pueden ayudar a que el day time mejore unas décimas, pero no aúpan por sí solos al liderazgo de la cadena.
Atresmedia ahora tendrá que encontrar una solución que, ahora mismo, pasa por que se llegue a un acuerdo en una negociación a cuatro bandas (con ITV, MC&F y Mediaset tras conseguir los derechos de El Rosco) o reformular por completo la prueba estrella de Pasapalabra.
Fuente: elespañol.com
Marco Almodóvar.
Radio Millenium Online


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