Cocina
Tarta de la abuela

Esta es una de las recetas más famosas y fáciles de preparar y además, de las más ricas. La máxima complicación será preparar la crema, el resto es coser y cantar.
Antiguamente, era muy común hacer la tarta de la abuela con natillas usando el famoso preparado en polvo que solamente necesitaba leche para convertirse en una crema dulce, natillas o flan, según la cantidad de leche añadida.
En nuestra receta, hemos optado por preparar una deliciosa crema casera ya que así, la tarta queda todavía más rica, aunque esta se puede sustituir fácilmente por el preparado tradicional usando 1 sobre y 1 litro de leche.
En cuanto a la presentación de esta popular tarta, podemos montarla en un molde y desmoldarla, o servirla directamente en una fuente y atacar con las cucharas, eso ya lo dejamos a vuestra elección. De cualquier manera, ya aviso que va a ser vista y no vista. Si la queremos desmoldar sin problemas, podemos poner la tarta durante un par de horas en el congelador y así nos resultará muy sencillo sacarla del molde. Después, simplemente la volvemos a dejar en la nevera para que coja otra vez la textura perfecta y lista para servir.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 40 minutos
- Tiempo de cocinado: 30 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 10 minutos (más los tiempos de enfriado)
- Raciones: 12
- Categoría: repostería
- Tipo de cocina: española
- Calorías por ración (kcal): 385
Ingredientes de la tarta de la abuela de galletas, crema y chocolate
- 900 g de leche entera
- 150 g de azúcar blanco
- 6 yemas
- 50 g de harina de maíz (tipo maicena)
- 200 g de chocolate con leche
- 100 g de nata para montar (mínimo 35% de materia grasa)
- 40 galletas rectangulares
Utensilios necesarios
- Molde o fuente de unos 20 x 20 cm
Cómo hacer tarta de la abuela de galletas, crema y chocolate
Engrasamos con mantequilla y forramos un molde o una fuente de unos 20 x 20 cm y reservamos.
Comenzamos preparando la crema, para ello, ponemos a calentar 800 gramos de leche entera. El resto de la leche lo usaremos más adelante. Mientras tanto, mezclamos 150 gramos de azúcar blanco con 6 yemas de huevo hasta que la mezcla se aclare ligeramente. Agregamos 50 gramos de harina de maíz y mezclamos muy bien hasta que no queden restos. Vertemos poco a poco la leche caliente sobre la mezcla de huevos y azúcar y la integramos. Volvemos a llevar el conjunto a fuego medio, sin dejar de remover con las varillas, hasta que espese sin que llegue a hervir, para que no nos salgan grumos. Cuando haya espesado, retiramos del fuego y cubrimos con film transparente y reservamos.
- Por otra parte, ponemos 200 gramos de chocolate con leche en un bol y le añadimos 100 gramos de nata para montar, caliente.Mezclamos hasta conseguir una crema de chocolate o ganache homogénea. Cubrimos con film transparente y reservamos. Comenzamos a montar la tarta. Para ello, mojamos las galletas ligeramente en 100 gramos de leche. Cubrimos toda la superficie del molde con galleta de forma que no nos queden prácticamente huecos. Vertemos la mitad de la crema y la alisamos. Mojamos las galletas en leche y ponemos una segunda capa de galletas sobre la crema. Continuamos con una segunda capa de crema y alisamos. Cubrimos por completo la crema con una última capa de galletas. Echamos la ganache de chocolate y alisamos. Llevamos a la nevera un mínimo de 6 horas para que enfríe por completo y, una vez cuajada, ya la podemos servir.
You may like
Cocina
Huevos revueltos con calabacín y cebolla, para una cena ligera (de las que te sientan bien)

Las recetas con calabacín son ideales para preparar comidas saludables y cenas ligeras que sacian pero sin resultar pesadas. Si además las combinas con huevo, te quedarán platos proteicos de lo más jugosos, socorridos y ¡ricos! Son muchas las opciones a tu alcance y hoy nos hemos decantado por una de las más apetecibles: revuelto de calabacín y cebolla. Pero también puedes combinar estos dos ingredientes y obtener resultados totalmente distintos.
Así, puedes marcarte una tortilla campera con patata, calabacín y cebolla, perfecta para llevarte de pícnic o comer en la oficina porque se transporta muy bien. También merece la pena probar los huevos a la sartén con calabacín rallado y aguacate, un plato diferente al que puedes añadir un toque picante. Otra opción muy vistosa son los nidos de calabacín con huevo, que llamarán la atención en cuanto los lleves a la mesa.
Para hacer este apetecible revuelto, lo primero que tienes que hacer es saltear la cebolla, hasta que veas que comienza a dorarse. Luego agrega el calabacín cortado en daditos con la piel y saltea hasta que elimine todo el agua.
La segunda parte de la receta sería batir bien los huevos para que queden bien espumosos. Una vez se vierten sobre el salteado de calabacín y cebolla, se remueve con una espátula para que el huevo cuaje pero no en forma de tortilla. Puedes acompañarlo de un pan de ajo tostado.
Ingredientes
2 calabacines medianos
2 cebollas medianas
6 huevos
aceite de oliva virgen extra
pimienta
sal
1. Corta en daditos el calabacín
Lava los calabacines, despúntalos y córtalos en dados pequeños. Pela y pica la cebolla. Calienta una cucharada de aceite de oliva en una sartén y saltea la cebolla. Salpimienta a tu gusto y cocínala unos 8 minutos, hasta que empiece a dorarse.
2. Cocina el calabacín
A continuación, agrega a la sartén el calabacín cortado en daditos, y cocínalo hasta que elimine el agua que suelta. Rectifica a tu gusto el punto de sal y pimienta.
3. Bate los huevos
Casca los huevos en un bol y bátelos, después de haber añadido un poco de sal y pimienta. Añade los huevos batidos sobre las verduras y remueve con una espátula hasta que el huevo cuaje pero quede jugoso. Sirve enseguida.
Fuente: Lecturas – Cocina Fácil.
Isabel Zúñiga.
Cocina
Hojaldritos rellenos de merengue casero: un dulce crujiente por fuera y cremoso por dentro

Hay postres que tienen algo especial desde el primer bocado. Estos hojaldritos son uno de esos dulces sencillos que combinan dos cosas que casi siempre funcionan: el crujiente del hojaldre recién horneado y la textura ligera de un buen merengue casero.
Además, tienen un aire muy clásico, casi de pastelería tradicional. Nos recuerdan a las bandejas de pastelitos que se ven en las vitrinas de las confiterías, pero en realidad se pueden preparar en casa sin demasiada dificultad.
La clave está en hornear bien el hojaldre para que quede dorado y crujiente, y en preparar un merengue firme y brillante que mantenga su forma al rellenar los pastelitos. El resultado son pequeños bocados dulces, ligeros y perfectos para darte un capricho.
Si te gustan los pastelitos de hojaldre, prueba estos bocaditos de manzana, en forma de tartaleta, que también quedan deliciosos.
Ingredientes
2 láminas de hojaldre
1 cucharada de azúcar glas
harina
1 pizca de canela en polvo
PARA EL MERENGUE
5 claras de huevo
200 gramos de azúcar glas
1 pizca de sal
1. Corta el hojaldre
Extiende las láminas de hojaldre sobre la superficie de trabajo ligeramente enharinada. Pincha la masa con un tenedor para evitar que suba demasiado durante el horneado. Con un cortapizzas marca diez cuadrados en cada lámina. Coloca el hojaldre sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Hornea en el horno precalentado a 180 °C durante unos 18 minutos, hasta que esté dorado y crujiente. Retíralo con cuidado y déjalo enfriar.
2. Prepara el almíbar
Coloca el azúcar con 85 ml de agua en un cazo. Llévalo a ebullición y deja cocer a fuego medio durante unos 10 minutos, hasta obtener un almíbar con textura ligeramente espesa. Retíralo del fuego y deja que se temple.
3. Monta el merengue
Bate las claras de huevo con una pizca de sal hasta obtener un punto de nieve firme. Sin dejar de batir, añade el almíbar templado en forma de hilo fino. Continúa batiendo hasta conseguir un merengue brillante, firme y bien aireado. Pásalo a una manga pastelera con boquilla rizada y déjalo enfriar en la nevera unos minutos.
4. Monta los hojaldritos
Corta los cuadrados de hojaldre siguiendo las marcas que hiciste antes del horneado. Coloca una capa generosa de merengue sobre la mitad de los cuadrados. Cubre con los restantes formando pequeños pastelitos. Espolvorea por encima una mezcla de azúcar glas y una pizca de canela. Sirve los hojaldritos y disfruta de su contraste entre crujiente y cremoso.
EL TRUCO
Deja que el hojaldre se enfríe completamente antes de añadir el merengue. Si está caliente, el merengue perderá volumen y los hojaldritos no mantendrán su forma.
Fuente: Lecturas – Cocina.
Víctor Fernández.
Cocina
Lentejas guisadas con gambas y mejillones

Aquí tienes un guiso de lentejas que causará sensación en tu mesa. Lleva gambas, mejillones, verduritas, vino blanco y poquito de pimentón dulce. Toma nota.
En invierno, ¡qué bien sientan los guisos y potajes con legumbres! Calentitos y llenos de sustanciosos ingredientes, nos reconfortan el cuerpo y nos llenan de energía. No sé en tu casa, pero en la mía siempre son bien recibidos.
Un plato tradicional, delicioso y supereconómico, que siempre triunfa entre mis seres queridos y que te recomiendo realizar es el potaje de garbanzos y acelgas. Además, tiene una ventaja más: es completísimo. Así que, el día que lo cocines, ya no necesitas preparar nada más. A lo sumo, una ensalada fresquita.
También quedan exquisitas las judías a la bilbaína, un plato de la abuela sencillo y muy resultón. Y si prefieres lentejas, echa un vistazo al guiso de lentejas con arroz. A la que lo pruebes, se convertirá en uno de tus platos estrella.
Precisamente las lentejas son las protagonistas de la receta de hoy. Se trata de unas originales y caldositas lentejas con gambas y mejillones. No te las pierdas porque la combinación de sabores y texturas que se forman en este plato te va a encantar. Además, como quedan tan vistosas, las puedes servir tanto en un menú de diario como en una comida de domingo. Se te hace la boca agua, ¿verdad? Pues prepara la cuchara porque empezamos.
Ingredientes
300 gramos de lentejas
16 gambas
200 gramos de mejillones cocidos y sin conchas
1,5 litros de caldo de verduras
1 cebolla
200 mililitros de vino blanco
2 tomates
1 pimiento verde
2 zanahorias
2 dientes de ajo
pimentón dulce
perejil picado
laurel
aceite
sal
1. Escurre las lentejas
Lava las lentejas y escúrrelas en un colador. Pela las gambas. Limpia el pimiento, retirando las pepitas y los filamentos, y pícalo. Pela la cebolla, los ajos y la zanahoria y córtalos en trozos.
2. Sofríe las verduras
Calienta una cazuela con aceite, agrega la cebolla, los ajos y la zanahoria y sofríelos durante unos 10 minutos. Mientras, lava los tomates y tritúralos.
3. Agrega el pimentón
Añade 2 cucharaditas de pimentón y el tomate, remueve para que se integren bien y cuece hasta que se evapore el agua. Vierte el vino y el caldo y lleva a ebullición. Agrega las lentejas, 2 hojas de laurel lavadas y sal. Deja cocer durante 1 hora.
4. Añade las gambas y los mejillones
Incorpora al final las gambas, los mejillones y 2 ramitas de perejil picadas. Prosigue la cocción 5 minutos más y rectifica de sal. Retira y deja reposar el guiso unos 10 minutos antes de servirlo.
Fuente: Lecturas Cocina.
Jani Paasikoski.
Radio Millenium Online


Unanimidad en ‘Tu cara me suena’, tras un pleno del jurado y el público, con el ganador de su séptima gala

Lo que María Jesús Ruiz dice de ‘Sálvame’ y ‘De Viernes’ levanta ampollas: «Estoy a favor de su desaparición»

KESHA: ORIGAMI
Tendencia
Astrología y Espiritualidad4 años agoCalendario Chino
Astrología y Espiritualidad4 años agoZodíaco Para Niños
Vídeo2 años agoR.E.M. Reunite After 17 Years to Play » Losing My Religion «
Televisión2 años agoJorge González, al Benidorm Fest con el ejemplo ‘hot’ de Chanel: “En Eurovisión hay que darles lo que quieren”


