Televisión
Paco Cabezas y Nerea Barros entran en ‘La red púrpura’: “Hay que tener cierta elegancia y no caer en la pornografía”

“Pocas veces he hablado de algo de lo que esté orgulloso”, afirma Paco Cabezas, exultante ahora que se estrena La Red Púrpura en Atresplayer. La segunda entrega de la saga literaria del colectivo Carmen Mola es en palabras del cineasta “la que me hizo hacer esta serie”, que comenzó hace un año su andadura con La Novia Gitana. Ahora, el sevillano no esconde su satisfacción por el producto final, sin miedo incluso a la hipérbole: “Si la primera era El Padrino, esta es El Padrino II”, llega a decir en un encuentro con prensa, en el marco del Festival de Cine de San Sebastián.
A su lado, Nerea Barros también comparte el entusiasmo por el trabajo conjunto. La actriz afirmaba en la rueda de prensa del proyecto su convencimiento de que Elena Blanco era el personaje de su carrera. A juzgar por cómo habla de la experiencia, lo es no solo por los niveles de capas que le permite descubrir el rol, sino por el propio trabajo creativo que se ha desarrollado con Cabezas. “Nunca jamás con Paco he tenido que llegar a una secuencia y tener una marca. Primero se trabaja el espacio y la secuencia, vemos qué queremos hacer ahí, lo sentimos y, cuando lo tenemos claro, entra el director de foto y se empieza a hablar de luz”, afirma la ganadora de un Goya a mejor actriz revelación por La isla mínima. “Esa forma de trabajar hace que eso surja así”.
Y así surge La red púrpura, una adaptación que no tiene miedo a distanciarse progresivamente de la matriz literaria y que, como también remarcaron ambos en la puesta de largo del producto, tampoco tiene temor alguno por » enfangarse «. En este caso, la búsqueda de la inspectora de su hijo desaparecido, integrado en esa peligrosa red que comercializa con la muerte a través de retransmisiones de crímenes, le permite al director hablar sobre algo que le preocupa sobre manera.
“No podemos controlar lo que nuestros hijos ven: en el primer capítulo vemos a un adolescente viendo un viendo en el que torturan y asesinan a una persona. Al fin y al cabo nuestros hijos están viendo vídeos pornográficos sin ningún tipo de control; hay violaciones grupales… ¿Por qué está pasando? Tal vez no estamos controlando lo que está pasando en la sociedad”, reflexiona el realizador.
Precisamente esa escena inicial del primer episodio plantea ya dudas sobre cómo representar la violencia, especialmente para un director que nunca ha tenido remilgos en sumergirse en universos tenebrosos (de Carne de neón y Tokarev a sus incursiones en American Gods). El realizador expone su filosofía, partiendo del ejemplo de Tiburón de Spielberg, cuya aleta sugería un horror mayor que el que encerraba la imagen concreta del escualo. “Hay que tener cierta elegancia en lo que estás contando y no caer en la pornografía. A la vez, como director no quiero marcarme un límite”.
El año pasado hicisteis un trabajo muy intenso de promoción de ‘La novia gitana’, encomiando a la audiencia a verla y prometiéndole un gran impacto. Un año después, llega ‘La red púrpura’, su continuación, con las expectativas bien altas y con pleno conocimiento de causa por parte del público. ¿Cómo abordáis esa expectativa? ¿Cómo de fuerte es el regreso al universo narrativo?
PACO: Es difícil de explicar. Aunque adoro la primera temporada, cuando hemos visto la segunda, lloraba como una magdalena por lo emocional que es y lo potente que es el final. Me han llamado los jefazos de Antena 3 para decirme que estaba de puta madre la temporada. Y yo estaba en plan: ‘Ya, ya…’ [risas]. Realmente es increíble cómo puede estar mejor que la primera. Si la primera era El Padrino, esta es El Padrino II.
Realmente es una serie que creo que hablaba de temas muy potentes, de cosa que no se suelen hablar en las series, como la violencia y de los hijos, de cómo se puede querer a un hijo y que se convierta en un monstruo, qué hacer con un hijo que va por un camino por el que no puedes detenerle… Son mil cosas que están pasando en la sociedad y que contamos de manera metafórica. Es una manera de impactar en la sociedad. No podemos controlar lo que nuestros hijos ven: en el primer capítulo vemos a un adolescente viendo un viendo en el que torturan y asesinan a una persona. Al fin y al cabo nuestros hijos están viendo vídeos pornográficos sin ningún tipo de control; hay violaciones grupales… ¿Por qué está pasando? Tal vez no estamos controlando lo que está pasando en la sociedad. Habla de temas muy actuales, muy potentes, y lo hace como un thriller superpotente, pero trayendo cosas a la platea de las que no se suele hablar en la sociedad.
¿Sentíais la presión por igualar el buen rendimiento de la primera parte?
PACO: De manera orgánica no lo he pensado demasiado, porque conocemos a los personajes, estamos tan enganchados a la historia… Las dos temporadas se han rodado muy juntas. Nerea se quitó el vestuario y a los dos o tres meses estaban otra vez. No nos dio tiempo a reflexionar demasiado, en el mejor sentido de la palabra. No dio tiempo a que diera miedo. Recuerdo que cuando leí las dos novelas, la segunda es la que me enganchó muchísimo, la que me hizo hacer esta serie. La primera me encantó, pero la segunda era… Hostia. No nos ha dado mucho miedo, al contrario. Era encontrarse con una familia. Era muy bonito el rodaje. Oscurísimo y violentísimo, pero pensaba: ‘Qué bien me lo estoy pasando’.
NEREA: Era muy oscuro todo. Yo todo el rato me peleaba con los de cámara, con el directo de fotografía. ‘Ya me estás poniendo un negro’. Nunca he tenido una luz blanca para darme. Todo negro, negro, negro… Pero es cierto. Pocas veces me ha pasado. En películas hay gente que se implica, otros que no y lo ven más como un curro, se van y se trasladan a otro… En esta serie, ya ocurrió el año pasado, pero todos están superimplicados. No paro de recibir mensajes de todo el mundo de que se estrena ya. Todo el mundo, desde alguien de dirección y producción a los cámaras. Hay algo muy bonito de familia, a pesar de contar las barbaridades que contamos.
PACO: Es una serie muy bestia a muchos niveles. Mira que he hecho cosas: Penny Dreadful, series americanas como American Gods, que tiene mucha violencia y muy pictórica. Pero nunca he llegado al nivel que llega esta serie. Yo me decía: ‘Esto no puede ir más allá. Es imposible ir más allá de donde estoy yendo’. Todo ello sabiendo que estás contando una historia muy emocional, y muy importante, quiero pensar. Estoy deseando que la gente lo vea para ver hasta dónde hemos llegado.
Nerea: como actriz, ¿a qué nivel has sentido volver a meterte en la piel del personaje?
NEREA: Algo positivísimo en esta segunda parte, en la que ya no está la trama como en la primera fuera de la BAC y que la BAC investiga, es que es la BAC y lo que ocurre con la búsqueda del hijo de Elena. Esto hace que se desarrolle mucho más cada uno de los personajes. Como espectador no solo empiezas a empatizar con Elena, que ha costado una barbaridad porque es la antiprotagonista, sobre todo siendo una mujer, y que no sonría y esté contenida es muy extraño y genera un tipo de rechazo hasta que vas entendiendo hacia el final lo que le pasa. En esta temporada hay una evolución absoluta: Elena se rompe, se desestructura con mucha más facilidad. Los eventos que ocurren la van modificando continuamente, la BAC se rebela, empiezas a entender a cada personaje: ves partes de Orduño, de Mariajo… A todos les pasan cosas. Es muy rica.
PACO: Una cosa que estaba pensando ahora es que es una serie muy feminista. Los tres personajes femeninos son los más activos, los que hacen que avance la trama todo el rato (Elena, Chesca y Mariajo), los masculinos de alguna forma son más parados. Detienen el tren de la BAC, porque se replantean las cosas que están haciendo. Las mujeres van tirando adelante. Estoy muy contento de haber contado una serie en la que los personajes femeninos son el tren dramático que tira hacia delante.
Decías que con la primera temporada querías trasladar lo que habías aprendido en tus años en América, especialmente en el tratamiento de la violencia en plano. ¿Había, de cara a esta segunda temporada, alguna asignatura pendiente, algo que quisieras plasmar de tus años fuera y que no hubieras visto en nuestra televisión?
PACO: Sí. Hay muchas set pieces de acción, mucho más grandes de las que hicimos en La novia gitana. Tienen una onda muy French Connection, con muchas escenas de vigilancia, con personajes hablando los unos con los otros, tratando de encontrar y cazar a alguien. Hay un elemento muy de los setenta, que a mí me flipa, como de French Connection y de La conversación de Coppola. Esto es muy friki: La conversación empieza con un plano de zoom lentísimo… y verás que en el capítulo 2 está exactamente ese zoom [risas].
No soy muy consciente de las referencias. Es una cosa muy graciosa. Estoy tan contento del lugar en el que estoy como contador de historias, tan cómodo, que no referencio otras películas, ni pienso en otras. Hemos encontrado algo muy bonito y queremos mostrárselo al público. Lo mismo con la música: toda la banda sonora de La red púrpura es también flamenco pero le hemos metido un componente electrónico, como está pasando en la realidad, con El niño de Elche o Rosalía. Ahora tenemos dos series completas con música flamenca. A mí me flipa que podamos hacer eso y que la gente lo pueda disfrutar.
Contando temas tan duros como decía que se abordan, ¿cuesta desconectar durante el periodo de rodaje de lo que ocurre en el set? ¿Tenéis algún mecanismo para ello?
NEREA: Yo, deporte. Es cierto que no he tenido tiempo para hacer los deportes que me gustan, que son ir al mar, donde me limpio entera, pero iba con el carver a rodaje, en monopatín. También es cierto que, como dice Paco, es muy duro pero me siento una privilegiada estando con vosotros, pudiendo hacer lo que hago.
PACO: Hablar de algo de lo que uno está orgulloso marca mucho la diferencia. Yo pocas veces he hablado de algo de lo que esté orgulloso. Siempre está la opción de pensar: ‘Pero realmente está esto tan bien?’. De verdad, estamos muy orgullosos.
¿Cómo era entonces el ambiente en el set?
NEREA: En el propio rodaje, ha crecido la familia, está todo el mundo implicado, y no suele pasar siempre. Todo el equipo era muy fan de lo que pasaba, siempre. No veías a ninguno bostezar, que pasa y lo entiendo, es normal. Y no. Estaban siempre ahí: veías a gente contigo emocionada. Todos sabemos lo que nos cuesta. Como actriz hablaba mucho con Lucía y con Mona: cómo trabajamos esto que es tan loco y tan duro, pero buscando organicidad a cada cosa. Qué hacemos y por qué pasa esta locura, cómo ha llegado hasta ahí y cómo lo afrontas. Intentando ser lo más honestas posibles, disfrutando y queriéndonos en cada momento.
PACO: Hemos tenido casos de nuevos como Roberto Álamo, que hace la entrada. Yo me decía: ‘Hostias, Roberto Álamo, a ver este hombre…’. Y recuerdo que el segundo día de rodaje fui con la guitarra al camerino y nos pusimos a cantar juntos; él canta muy bien, pero le da vergüenza. Y ya empezamos a entendernos desde ese momento. A él le encantaba el personaje, que es una especie de animal encerrado, un asesino. Alguien criado como si fuera el Azarías de Los santos inocentes, pero convertido en asesino. Lo disfrutó tanto… Decía: ‘Me están dando un personaje que no me habían ofrecido nunca, tan brutal, y me están dando libertad’. Hay unas escenas entre él y el niño, el hijo de Elena, con las que dices: ¡¿Cómo estamos haciendo eso?’ Viendo el monólogo yo, desde el monitor, me decía: ‘Madre de dios, lo que estamos haciendo… Alguien debería detenernos en algún momento’ [risas].
Volvéis a San Sebastián, al festival de cine, con la segunda temporada. ¿Cómo veis ahora mismo los límites entre cine y ficción televisiva?
NEREA: Por eso hablo del privilegio de la serie. Normalmente, una película la tienes y se acaba; aquí, puedes disfrutar haciendo una peli, y peli, peli, peli, parón… Y peli, peli, peli. Rodamos una película, no hay diferencia
PACO: El acabado es de peli. Y pasa una cosa muy bonita: en las series, algo que ocurre es que cuando llega la segunda temporada le has cogido mucho cariño a los personajes, y cuando los vuelves a ver es como encontrarte con un viejo amigo, cosa que en las películas no pasa, es otra energía. Aquí te reencuentras con la BAC y el gustazo como creador era que no necesitaba presentar nada más, no tengo que presentarles porque ya les conocemos. Ahora podemos disfrutar las relaciones, lo que les va a pasar, cómo van a sufrir, cómo las pasan putas. Es muy bonito que en esta temporada pasan muchísimas cosas, más que en ninguna otra, lo mejor para el espectador es la conexión emocional con todos los personajes y cómo vamos en ese viaje emocional. Es lo que disfruto de series como Succession.
Como director, ¿sientes algo diferente a nivel técnico o de dirección de actores?
PACO: En ningún caso. He tenido menos tiempo y más presión trabajando en una película como Mr. Right, con Sam Rockwell y Anna Kendrick. En esa película íbamos con menos presupuesto y menos tiempo y más corriendo que aquí, donde haces las cosas con más calma y más cariño. El cine independiente no es como antes. Ahora incluso tienes más tiempo con las series. No ya a tiempo de contar, que lo tienes, sino a tiempo de rodar.
NEREA: Paco al principio revolucionaba todo, porque es un director que ensayamos en rodaje. Trabajamos mucho los personajes antes, pero él ensaya en rodaje, y es una maravilla. Para mí, con mi forma de trabajar, me viene fantástico. Yo hasta que no estoy en el sitio, si coloco el texto antes, se agarra a unos lugares que son de memoria no de memoria emocional. Hay un intercambio de energías, no sé si es muy loco o me entendéis… Pero va por ahí. Ir con Paco una hora antes, aunque sean las cuatro de la mañana, llegar y tener ese espacio para la secuencia, con todo trabajado, trayendo esta propuesta, y Paco tiene la suya, y de repente y poder encontrar una en la improvisación, de forma que todo es orgánico. Hay mucha verdad, hay un viaje y un transito en esa secuencia maravillosa. Nunca jamás con Paco he tenido que llegar a una secuencia y tener una marca. Nunca. Primero se trabaja el espacio y la secuencia, vemos qué queremos hacer ahí, lo sentimos y, cuando lo tenemos claro, entra el director de foto y se empieza a hablar de luz.
PACO: Muchos directores empiezan al contrario.
NEREA: Es lo que pasa siempre.
PACO: Hay otros directores que, mientras al actor le están maquillando, ya deciden cómo van a rodar, dicen: ‘Siéntate ahí’.
NEREA: Lo habréis visto muchas veces. Haces cosas y todo por la luz. Aquí nunca ha pasado eso. Por eso también hay algo tan potente por debajo. Esa forma de trabajar hace que eso surja así.
La violencia, y la relación que establecemos con ella, es la clave de ‘La red púrpura’, como se refleja en esas grabaciones snuff que se investigan. Hay ejemplos reconocibles que se sumergen en torno a ello, a esta leyenda urbana, como ‘Asesinato en 8mm’ o ‘Hardcore’, u otros más ignotos y recónditos como ‘Faces of Death’.¿Había límites autoimpuestos sobre cómo representar esa violencia de acceso libre que se trata de cuestionar? ¿Cómo se trabajaba para no caer en lo escabroso?
PACO: Yo siempre pienso en Tiburón de Spielberg. Pienso que uno tiene más miedo a ver la aleta del tiburón que al tiburón completo. Nosotros llegamos a grabar un vídeo snuff, que les dimos a los productores en el segundo día de rodaje. Y dijeron… ‘¿Pero esto no será así, no? Esto no puede ser, no se puede enseñar en televisión’. Y yo les respondí que no, que era todo mentira: la chica [la actriz] estaba muy feliz, y no pasó nada. Pero quería que los actores lo vieran. Quiero proyectar el vídeo en una pared mientras estamos rodando y ver la cara de los actores viéndolo. Mona Martínez cuando lo vio…
NEREA: Mona estaba… No podía verlo más.
PACO: La idea era tener ese impacto de lo que estaban viendo. Sin embargo, al espectador lo escondo y le dejo ver solo cinco segundos. Pero vas a escuchar un grito y vas a pensar: ‘Dios mío’. Imaginas que es algo mucho peor. De todas formas, es muy delicado. Hay que tener cierta elegancia en lo que estás contando y no caer en la pornografía. A la vez, como director no quiero marcarme un límite. Como director quiero hablar de una problemática. Le puse el capítulo a mi hija de 15 años y mientras mi mujer me decía que era muy fuerte para mi hija, mi hija ha visto cosas mucho más fuertes que esas. Vivimos en una burbuja, pensamos que nuestros hijos están a salvo, cuando están viendo barbaridades. Es una problemática muy interesante. Es una historia teatral con un final superpotente que espero que la gente entienda que estamos hablando de una metáfora. Que la relación tormentosa entre una madre y un hijo es una metáfota de lo que nos pasa a todos, y que se pone en la carne.
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Televisión
‘Tu cara me suena 13’ cierra a sus 5 finalistas en Antena 3 con una eliminación sorpresa, que se queda a las puertas por la mínima

Tras la clasificación de J Kbello como primer finalista la semana pasada, Antena 3 ha emitido este viernes la segunda semifinal de ‘Tu cara me suena 13’ en directo a pesar del decisivo partido de cuartos de final entre España-Bélgica del Mundial en La 1. Una gala que ha servido para conocer a los otros cuatro finalistas de la edición que lucharán por la victoria en la gran final de la próxima semana.
En esta segunda semifinal en directo, el programa abría una votación para que el público desde sus casas a través de mensajes SMS, llamadas telefónicas así como a través de la web del programa de forma gratuita otorgara sus votos. Estas puntuaciones sumadas a las del jurado llevaban a la puntuación final, que permitía conocer a los finalistas de esta décimo tercera edición.
Eran las 23:15 horas una vez había acabado el partido con la victoria de España cuando Antena 3 arrancaba la segunda semifinal de ‘Tu cara me suena 13’ en directo. Lo hacía con Leonor Lavado convertida en Melody cantando su versión del «Ilarié» como primera actuación. Justo detrás llegaba María Parrado convertida en Pastora Soler desatando «La tormenta». Y el tercero en salir al escenario era Martín Savi cantando «Vivir es así es morir de amor» de Camilo Sesto.
Después llegaba el turno de Aníbal Gómez, que sorprendía versionando el famoso «Creep» de Radiohead. Y tras él era Paula Koops la que llevaba a cabo el «Training VIP» de la noche cantando por Ana Torroja con «Una rosa es una rosa» de Mecano. Otra que también deslumbraba era Cristina Castaño cantando «La fiesta terminó» de Paloma San Basilio.
Justo después salía al escenario Sole Giménez volviéndose punkie con su versión de «Try» de Pink. El último semifinalista en tratar de conquistar al público y el jurado era Jesulín de Ubrique con «Sangre española» homenajeando a Manolo Tena. Aunque después de él era J Kbello el que hacía una exhibición dejando a todos sin palabras cantando «Mon amour» de Slimane, representante de Francia en Eurovisión 2024.
María Parrado, ganadora de la segunda semifinal
Tras las actuaciones y escuchar a Sergio Rivero, ganador de ‘OT 2005’, como Harry Styles tocaba conocer el último veredicto del jurado. Así, Florentino Fernández, Lolita Flores, Chenoa y Ángel Llàcer votaban por última vez en esta edición y le otorgaban los 12 puntos a María Parrado, 11 a Cristina Castaño, 10 a Sole Giménez, 9 a Martín Savi, 8 a Aníbal Gómez, 7 a Leonor Lavado, 6 a Paula Koops y 5 a Jesulín de Ubrique.
Después era el momento de conocer las puntuaciones del público desde sus casas siendo María Parrado la favorita llevándose los 12 puntos por delante de Cristina Castaño (11), Martín Savi (10), Paula Koops (9), Sole Giménez (8), Aníbal Gómez (7), Leonor Lavado (6) y Jesulín de Ubrique (5). Con ello, María Parrado volvía a ganar la gala siendo la segunda concursante que más galas ha conseguido quedar la primera por detrás de J Kbello.
Votos del jurado
María Parrado: 46 (12)
Cristina Castaño: 39 (11)
Sole Giménez: 39 (10)
Martín Savi: 39 (9)
Aníbal Gómez: 37 (8)
Leonor Lavado: 26 (7)
Paula Koops: 25 (6)
Jesulín de Ubrique: 21 (5)
Votos del público
María Parrado: 12
Cristina Castaño: 11
Martín Savi: 10
Paula Koops: 9
Sole Giménez: 8
Aníbal Gómez: 7
Leonor Lavado: 6
Jesulín de Ubrique: 5
Estos son los 5 finalistas de ‘Tu cara me suena 13’
Pero el momento más esperado de la noche llegaba cuando Manel Fuentes anunciaba a los cuatro finalistas que acompañarán a J KBello en la gran final de ‘Tu cara me suena 13’ el próximo viernes. La segunda finalista era María Parrado con 261 puntos mientras que Cristina Castaño se clasificaba al quedar tercera en la clasificación general con 248 puntos. Le seguía de cerca Martín Savi, que también luchará en la gran final tras conseguir 235 puntos. Y finalmente, la última finalista de esta edición es Paula Koops con 215 puntos. Con ello, Sole Giménez se quedaba a las puertas de la gran final por solo 8 puntos.
Clasificación general
J Kbello
María Parrado: 261 puntos
Cristina Castaño: 248 puntos
Martín Savi: 235 puntos
Paula Koops: 215 puntos
Sole Giménez: 207 puntos
Aníbal Gómez: 158 puntos
Jesulín de Ubrique: 151 puntos
Leonor Lavado: 140 puntos
Las imitaciones de los finalistas
Tras proclamar a los cinco finalistas, Manel Fuentes aprovechaba para preguntarles qué artista imitarán en la gran final con la intención de ganarse al público desde casa para que les haga ganador de esta edición. A falta de conocer a qué artistas imitarán los otros concursantes en la gran final, podemos ver como será una gala de lo más cinematográfica con hasta tres actuaciones de grandes películas:
J Kbello imitará a Hugh Jackman en ‘El gran showman’
María Parrado imitará a Mariah Carey
Cristina Castaño imitará a Meryl Streep en ‘Mamma mía’
Martín Savi imitará a Farinelli
Paula Koops imitará a Liza Minelly en ‘Cabaret’
Fuente: eltelevisero.
Televisión
Los productores de ‘MasterChef’ preparan la nueva serie de Telecinco con el tándem protagonista de Paz Vega y Leonor Watling POR EL TELEVISERO

Mediaset seguirá apostando por la ficción tras el reciente estreno de ‘Ella, maldita alma’ y de haber suspendido sine die el lanzamiento en abierto de ‘Romi’, pese a haber fijado su estreno para hace dos semanas. Así, la cadena ha anunciado este jueves la puesta en marcha de una nueva miniserie con un tema social de fondo con Paz Vega y Leonor Watling como protagonistas.
Así, Mediaset se ha aliado de nuevo con Shine Iberia tras ‘Pura Sangre’ para producir ‘Cabeza alta’, una miniserie de dos episodios que supondrá la adaptación de la exitosa serie italiana ‘A testa alta: Il coraggio di una donna’, y cuyo rodaje arrancará en Madrid en las próximas semanas.
‘Cabeza alta’ será un thriller cuya historia principal se centra en una historia de denuncia sobre violencia digital, el chantaje sexual y la exposición pública en redes sociales. Un tema que ya abordó otra serie como ‘Intimidad’ en Netflix y que sigue estando muy de actualidad.
La miniserie de dos episodios estará protagonizada por Leonor Watling (‘Su majestad’), Paz Vega (‘1992’) y Tomás del Estal (‘El cuco de cristal’, ‘Anatomía de un instante’). Completan el reparto actores como Silvia Abascal (‘Entre tierras’), Lucía Jiménez (‘Marusía. Vientos de honor’), Juan Carlos Vellido (‘Salvador’), Daniel Ortiz (‘Cochinas’), Almagro San Miguel (‘La Moderna’) y Lola Alterio (‘El homenaje’), entre otros intérpretes.
Dirigida por Belén Macías (‘Pura sangre’) y escrita por Virginia Yagüe (‘Amar es para siempre’, ‘Pura sangre’), con Macarena Rey, Pablo Alejos y Jorge Redondo en la producción ejecutiva, ‘Cabeza alta’ explorará también otras cuestiones como el abuso de poder, la corrupción y la capacidad de resistir ante la adversidad.
La ficción original, producida por Banijay Studios Italy y RTI (Reti Televisive Italiane), se convirtió en uno de los grandes éxitos de la temporada en Italia tras su emisión en el prime time de Canale 5 a comienzos de este año.
Así será ‘Cabeza alta’
Verónica (Leonor Watling) es una prestigiosa directora de instituto que ha dedicado su vida a proteger y educar a los jóvenes. Admirada por su comunidad educativa e impulsora de un innovador proyecto social para combatir la adicción digital entre adolescentes, parece atravesar el momento más importante de su carrera. Sin embargo, su vida da un vuelco cuando un vídeo íntimo suyo, grabado sin su consentimiento, se viraliza de la noche a la mañana.
Lo que comienza como un escándalo personal pronto se convierte en una pesadilla que amenaza con destruir todos los ámbitos de su vida, incluido su matrimonio con Luis (Tomas del Estal). Mientras intenta hacer frente al impacto sobre su familia, su entorno y su reputación, Verónica tratará de descubrir quién está detrás de la difusión del vídeo.
Con la ayuda de Cecilia (Paz Vega), su hermana y sargento de la Guardia Civil, inicia una investigación que la conduce a un entramado de intereses políticos, económicos y personales ocultos. A medida que aparecen nuevas amenazas, chantajes, agresiones e incluso muertes, la protagonista comprende que no fue elegida al azar y su descrédito personal y profesional obedecía a un objetivo planificado.
Fuente: eltelevisero.
Televisión
Guerra abierta: Atresmedia desmiente en un comunicado a Mediaset y le acusa de querer «destruir» ‘Pasapalabra’

La guerra por ‘Pasapalabra’ se intensifica. Después de que este jueves Mediaset anunciara en un encuentro privado con medios de comunicación, entre los que estaba El Televisero, la intención de MC&F de demandar a Atresmedia e ITV Studios al considerar que la mecánica de ‘AlaZ’ contiene grandes similitudes con ‘El Rosco’ y la reclamación de la marca ‘Pasapalabra’ para poder denominar así al nuevo programa que se está preparando y que incluirá ‘El Rosco’ como elemento principal y final; ahora ha sido Atresmedia quien ha movido ficha.
Así, este viernes, Atresmedia ha decidido contestar a las acusaciones de Mediaset y MC&F mediante un comunicado en el que se defiende de ellas y en el que no duda en señalar al grupo con sede en Fuencarral por considerar que ha emprendido una campaña para «destruir» al concurso líder de la televisión, recalcando además el perjuicio que eso implica para sus espectadores.
Los diez puntos que esgrime Atresmedia para defender su postura frente a Mediaset
Este es el comunicado íntegro en el que Atresmedia defiende su postura en diez puntos para desmentir así lo difundido por Mediaset en las últimas horas:
1. Atresmedia ha cumplido escrupulosamente con la sentencia, que ha ejecutado de forma voluntaria ante el tribunal correspondiente, por la que se requería el cese de la emisión de la prueba ‘El Rosco’, así como los demás pronunciamientos de la misma, entre otros, la consignación de la indemnización oportuna que ya se ha hecho efectiva.
2. El formato ‘AlaZ’ no se basa en ‘El Rosco’, sino que fue creado de manera independiente. El hecho de que se haya obtenido una licencia para la adaptación del formato ‘DallAZetA’, propiedad de la productora suiza RSI, empresa ajena a las partes litigantes; que es un formato preexistente, original, y pacíficamente explotado, constituye, de por sí, una prueba determinante de que la nueva prueba final de ‘Pasapalabra’, ‘AlaZ’, es un desarrollo independiente y novedoso no basado en ‘El Rosco’.
3. Las diferencias entre ‘AlaZ’ y ‘El Rosco’ son incuestionables, y así lo han constatado tanto la prensa especializada como los concursantes y los propios espectadores desde el estreno. El elemento gráfico del ‘rosco’—el más distintivo del formato de MC&F según la propia sentencia del Tribunal Supremo— no existe en ‘AlaZ’. A ello se suman, entre otras, las siguientes diferencias que otorgan originalidad propia a ‘AlaZ’:
La disposición de los concursantes enmarcados a modo de “cabina” frente a la disposición de éstos únicamente delante de plataformas o atriles.
> El cambio del tiempo de respuesta a 110 segundos o un tiempo distinto al de ‘El Rosco’ añade un elemento diferenciador y demuestra que la dificultad de la prueba ha cambiado para los concursantes.
> La introducción de la nueva mecánica, que en el fondo es la clave de la forma en la que se desarrolla el juego, consiste en completar los huecos de cada letra a partir de una definición, lo que la dota de más precisión dado que la respuesta correcta sólo puede ser una.
> El concursante pasa a tener una tercera opción en el juego: pedir pista, completando una de las letras de la palabra y perdiendo tiempo a la vez.
> La posibilidad de elegir el orden de las preguntas (de la A a la Z o de la Z a la A), que introduce un componente estratégico inexistente en ‘El Rosco’.
> La denominación de la prueba final como ‘AlaZ’, que se aleja claramente de la denominación de ‘El Rosco’.
4. Se pretende algo sin precedentes: monopolizar un juego basado en el abecedario disputado por dos concursantes. Las características genéricas de un tipo de programa (concurso, talk show, reality) no son apropiables en exclusiva. No constituyen objeto de propiedad intelectual ni las ideas ni el estilo de un programa o de una obra audiovisual. Tampoco se protege todo aquello que pueda ser patrimonio común que integra el acervo cultural.
5. Los supuestos elementos coincidentes que Mediaset y MC&F han señalado, como los colores azul y naranja del programa o el enfrentamiento entre dos concursantes, son accesorios, lugares comunes y vienen condicionados por las pruebas previas del programa. Estos elementos no pueden ser monopolizados por MC&F. Son convenciones del género. Por tanto, esas supuestas “similitudes insalvables” que se han establecido entre ‘AlaZ’ y ‘El Rosco’ se refieren a elementos ordinarios del lenguaje de los concursos televisivos: presencia de dos concursantes, dinámica competitiva, turnos, limitación temporal, aciertos, errores, tensión final o utilización de códigos cromáticos.
6. Más aún: ninguno de esos elementos pertenece a ‘El Rosco’. El duelo por el bote, el tiempo acumulado, la presencia de famosos que ayudan a un concursante anónimo y el papel de clímax final son de ‘Pasapalabra’, presentes en todas sus pruebas desde hace más de dos décadas. Las preguntas asociadas a las letras del abecedario con tiempo limitado son la esencia de ‘DallAZetA’, el formato licenciado. La prueba es que el formato original que dio lugar a ‘El Rosco’, el ’21×100′, contaba con 21 preguntas en 100 segundos, sin duelo por el bote y sin acumulación de tiempo. Nada de eso existía cuando MC&F creó su formato: lo aportó ‘Pasapalabra’. No se puede reclamar la autoría de lo que no se creó.
7. ‘Pasapalabra’ tiene una identidad propia que no desaparece por cambiar una prueba final. Cualquier formato que se integre en ‘Pasapalabra´, como es normal, adopta necesariamente sus rasgos: sus concursantes, su ritmo, su estética. Esas son las «similitudes» que se señalan. No son huellas de ‘El Rosco’: son consecuencia natural de la integración — ‘El Rosco’ las tenía por la misma razón.
8. Lo que parece estar en marcha no es la defensa de unos derechos, sino una campaña para destruir el éxito de la nueva prueba así como el de uno de los programas de mayor éxito de su competencia y más querido por la audiencia.
9. Atresmedia e ITV Studios tienen absoluta confianza en la solidez jurídica de ‘AlaZ’ y se opondrán a cualquier pretensión de retirada cautelar del programa o de perjudicar su reputación.
10. Atresmedia e ITV Studios seguirán defendiendo su programa, a su equipo y a los millones de espectadores que, con su apoyo cada tarde, lo convierten en líder.
Fuente: eltelevisero.
Roberto Jiménez.
Radio Millenium Online


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