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De ‘Django’ a ‘Django’: todos los disparos del pistolero mítico que ha vuelto a revivir como serie en SkyShowtime

Repasamos el árbol genealógico de uno de los grandes mitos del spaghetti western, inmortalizado por Franco Nero en 1966, y que ha dado pie a un sinfín de homólogos y descendientes. Al último de ellos lo encarna Matthias Schoenaerts en la miniserie italofrancesa ‘Django’, de reciente estreno en España.
Ringo, Trinidad, Sartana, Sabata, Camposanto. En su periodo de esplendor, el spaghetti western nos dejó como legado algunos nombres que se reprodujeron ad infinitum, como una prole a la que es difícil seguir la pista. Todos ellos, con caras a menudo intercambiables (Anthony Steffen, Gianni Garko, Peter Lee Lawrence…) conformaban el panteón de leyendas del subgénero, presidido curiosamente por El Hombre Sin Nombre al que Clint Eastwood cedió sus rasgos en la Trilogía del Dólar de Sergio Leone.
Ahora bien, frente a todos aquellos nombres se cuadra otro, solo uno, que mantiene su vigencia seis décadas más tarde de pronunciarse por primera vez, incluso por las generaciones recientes. Nos referimos a Django, un mercenario con incontables vidas desde su primera aparición en pantalla en 1966, con un efébico Franco Nero; pasando por una larga lista de iteraciones, verbigracia Django desencadenado, el Tarantino Deluxe merecedor de dos Oscars; a su más reciente encarnación, la miniserie homónima que propone una nueva lectura de la original, moldeando al personaje según los rasgos del belga Matthias Schoenaerts, y expande el argumento a lo largo de 10 episodios estrenados por SkyShowtime en España.
En un momento en el que el western televisivo trota el sendero del éxito, gracias al empeño de Taylor Sheridan y su provechosa hacienda Yellowstone, conviene hacer memoria y situar en su correspondiente contexto la última línea, por el momento, escrita dentro de la biografía del personaje. Si bien el empeño es ímprobo, dada la cantidad de filmes que se valieron del nombre (a su vez, tomado del músico Django Reinhardt) para subirse al carromato del éxito durante la segunda mitad de los sesenta y en adelante, apostamos por seguir el trazado de la línea genealógica que surge del original para conectarlo con su pariente más cercano. Ajusten la silla a su caballo, encájense el sombrero y galopen por la filmografía a Django. Nosotros nos encargamos de empujar su féretro correspondiente, “para que la ilusión sea completa”.
‘Django’
Estamos en algún punto entre 1860 y 1870, tras la Guerra Civil estadounidense. Un hombre (Franco Nero) llega a un pueblucho desértico de la frontera con México, donde tan solo los inquilinos del burdel permanecen en el lugar. No lo hace a caballo, como estaríamos acostumbrados, sino arrastrando un pesado ataúd por un barro de impracticable espesor. Parapetándose tras un tronco varado en medio de la calle principal, se planta a la espera de que se aproximen las tropas del racista mayor confederado Jackson (Eduardo Fajardo), luciendo capuchas rojas. Son decenas, armados, contra un solo hombre y su ataúd. Aguanta hasta que las primeras hordas se aproximan a su posición, abre la caja de madera, y de ella saca una ametralladora con la que masacra a sus atacantes. La fuerza de la herramienta mortal le obliga a apretar los dientes, compungiéndose, mientras los bandidos se retuercen y hunden en el lodazal. Jackson huye con vida, pero ve su cara hundida en el barro, en un irónico juego con la tez de su cara.
Acaso esta escena define y separa a Django del resto de sucedáneos inspirados por Sergio Leone. Frente a la aproximación operística del maestro, Corbucci propone un Oeste más sombrío, puramente nihilista. Como brújula, coloca a un antihéroe sufridor alejado del cinismo del alter ego eastwoodiano, siempre en la encrucijada entre hombres enfangados en su propia corrupción moral, cargando con el peso de su pasado: la muerte de su esposa, a la que pretende vengar, aunque con ello termine de eliminar con lo que le queda de humanidad. La imagen del ataúd aproximaba el filme hacia el escenario del horror gótico con marca italiano, algo que la violencia expresa se encargaba de subrayar en tono rojo: la tortura a la que se verá sometido el personaje, destrozando sus manos y por tanto dejándolo impedido, apunta hacia el último reducto de humanidad que le queda, la puramente física.
Este personaje crucial de la historia del género se lo debemos a Sergio Corbucci, no solo director sino autor de la historia, escrita por encargo del productor Manolo Bolognini. Su tratamiento pasaría por las manos de Piero Vivarelli, Franco Rossetti, José Gutiérrez Maesso y su propio hermano, el también director Bruno Corbucci a lo largo de la producción. La partitura de Luis Bacalov será, como las que compuso Ennio Morricone para el género, con unos versos que pondrán voz a la tragedia de un personaje condenado a vagabundear eternamente.
‘El clan de los ahorcados’
Dependiendo de los recuentos, y de lo estrictos que seamos (Alemania y Francia acostumbraron a renombrar filmes en su estreno local introduciendo el nombre del pistolero en el título, partiendo de la presencia de Nero), podemos encontrar alrededor de sesenta películas que, de un modo u otro, tratan de amortizar el éxito de Django y la sonoridad de su dé muda. De entre las múltiples iteraciones apócrifas existentes, solo hay una que mantiene una vinculación más o menos directa con respecto al original de Corbucci.
Se trata de Preparati la bara!, conocida en España como El clan de los ahorcados, dirigida por Ferdinando Baldi. La consanguineidad se explica por las identidades que sostienen el proyecto: Manolo Bolognini, de nuevo productor, Franco Rossetti, de nuevo en el guion, y Enzo Barboni, una vez más como director de fotografía. Franco Nero debiera haber encarnado una vez más al pistolero, pero la llamada de Hollywood le puso rumbo a Camelot, lo que abrió las puertas a otro emergente galán italiano, Terence Hill. Con unas facciones similares a las de Nero, y con el mismo atuendo, la mímesis era absoluta, si bien el nuevo Django adoptaba una pose más gimnástica (esas escenas del actor brincando y trepando por las paredes) que advertía ya los derroteros que definirían su carrera posterior en tándem con Bud Spencer.
Lo cierto es que El clan de los ahorcados propone casi una reescritura sobre la base original, ofreciendo un origen alternativo al personaje, manteniendo el icono del ataúd con él: traicionado cinco años atrás por un antiguo amigo (Horst Frank) para robar un cargamento de oro y dado por muerto, busca vengar el asesinato de su esposa parapetado bajo la identidad del verdugo del pueblo, para así simular los ajusticiamientos de los condenados, todos ellos injustamente. De nuevo, las aspiraciones políticas del villano y sus cohortes se entremezclan con las pulsiones de los aparentes aliados de Django, que emplean esa situaciones de “fantasmas” para entregarse a los crímenes que no cometieron en vida.
Se mantiene la hosca violencia del título precedente, con una escena que parafrasea la de la tortura de Django (a Hill también se le machacan las manos), y aunque no alcanza a replicar el aura sombría de la de Corbucci, esta excelente entrada en la historia de Django ofrece set pieces tan poderosas como la del incendio del saloon a plena noche, donde el vengador, entre las llamas, refuerza de entidad casi sobrenatural.
‘Keoma’
Si mencionamos las secuelas no oficiales, también conviene mencionar las espirituales. Ahí, Keoma destaca, siendo no solo uno de los grandes referentes del spaghetti western italiano, sino también el último exponente de aquella hornada.
Franco Nero asumió un personaje, un mestizo llamado Keoma, casi un hermano perdido de Django, con el que se emparenta también en el argumento en que se inserta. En este caso, el pistolero regresa al que fue su pueblo natal, tras luchar en la Guerra Civil, para encontrarse con que sus hermanastros se han aliado con un cacique que tiene atemorizados a toda la población. En el camino, además, se encuentra con una viuda embarazada (Olga Karlatos) que ve en el medio indio como la única esperanza de sobrevivir. El peligro de una plaga de peste simboliza esa decrepitud de la sociedad ante la que se reniega a plegarse, en un filme que también aborda de manera frontal el racismo intrínseco de la sociedad norteamericana, no solo a través del protagonista, sino de George (formidable Woody Strode), un antiguo sirviente que se ha entregado al alcohol ante la decepcionante visión de la libertad que ofrece el sistema.
Estamos sin atisbo de duda ante la obra maestra de Enzo G. Castellari, quien, por cierto, debutó como director con un Un puñado de dólares para… Django, una de las primeras iteraciones del original de Nero, a quien dirigió en otras seis películas y dos series (además de ejercer de director de segunda unidad en su debut como realizador, Forever Blues). Acentuadas las imágenes con una subyugante y desoladora banda sonora a cargo de Maurizio y Guido de Angelis, que funciona a modo de coro griego, el onirismo de Keoma potencia la mística del género a través de un Nero crístico, con melena y tupida melena, al que incluso se llega a crucificar.
El martirio, como el sufrido por Django en sus múltiples encarnaciones es indispensable para entender el tortuoso camino del héroe, que termina con un último diálogo para el recuerdo: “El hombre que es libre nunca muere”. Qué mejor epílogo para un género en sus estertores, decadente como ese poblado final en ruinas del que Nero se alejaba a caballo. Aunque él resucitase, el género parecía condenado.
‘El retorno del héroe’
Entre la larga lista de bastardizaciones de Django podemos encontrar títulos tan interesantes como la turbia Como lobos sedientos, con Gianni Garko y de nuevo con Loredana Nusciak.; Django, el bastardo, con Anthony Steffen, en la que se alimenta el componente sobrenatural haciendo del justiciero casi un espectro; y Oro maldito, con Tomas Milian, si bien la conexión con Django solo la debemos al título anglosajón. Incluso podemos incluir, merced al título con el que se la bautizó en Alemania Occidental, la formidable Las pistolas cantaron la muerte, en la que Franco Nero se colocaba a las órdenes de Lucio Fulci, que llevaba la violencia más allá: ahí queda la escena en que el personaje principal es torturado a latigazos por su odioso y frustrado hermanastro.
Allá por 1987, con los ecos del spaghetti western ya lejanos y casi inaudibles, el propio Nero trató de relanzarlo desenterrando el ataúd y la metralleta. Desvinculado Corbucci del proyecto de secuela, el encargado de asumir la tarea de la resurrección fue Nello Rossati, cuyos mayores éxitos habían sido profundizando en la comedia erótica italiana de los setenta. El retorno del héroe, o directamente Django 2, recolocaba al protagonista reconvertido en monje, alejado de la violencia, hasta que descubre que tuvo una hija que ha sido tomada como esclava por un villano con las facciones de Christopher Connelly, que se dedica a la explotación de minas.
Aunque muy inferior al original, y a muchos de sus derivados, Django 2 ofrece un entretenimiento ligero, ayudado por la siempre agradecida presencia de Donald Pleasence, y permite ver de nuevo a Nero con la metralleta en sus manos. Aunque es prácticamente imposible encontrar una copia física, RTVE Play la tiene disponible en su catálogo y la programa periódicamente en su ciclo de cine de mediodía en La 2.
‘Sukiyaki Western Django’
Veinte años después del deslucido Retorno del héroe, este revivió muy lejos de las coordenadas originales. O quizás no tanto: al fin y al cabo, las conexiones entre el spaghetti western y el chambara se concretan en su fundación en Por un puñado de dólares, a la postre revisión mediterránea del planteamiento de Yojimbo. Sukiyaki Western Django es la reapropiación que Takashi Miike hace del pistolero, reubicando su cuna en una teatral versión del Japón feudal que reutiliza la épica de los clanes Genji y Heike en la guerra Genpei: un misterioso pistolero irrumpe en Yuta, un pueblo acechado por esos dos facciones, donde, se dice, aguarda escondido un tesoro de gran valor, generando el interés de unos y otros para el gran enfrentamiento.
Fiel a su condición de remezclador (por emplear el término con el que lo catalogaba Jordi Costa en El principio del fin. Tendencias y efectivos del novísimo cine japonés) tanto como a su papel desacralizador del pasado (algo que se plasma en su interés por el remake y el reciclaje), el estajanovista realizador no se limita a señalar el parentesco entre géneros. Al contrario, regurgita elementos folclóricos anacrónicos (los sets y el vestuario de los clanes enlaza el mundo samurái con la moda urbana del Japón contemporáneo) con los tropos que identifican al eurowestern para componer un abigarrado artefacto que cambia el sentido del trayecto a volantazos. La puesta en escena influenciada por el teatro kabuki, este Django sukiyaki resalta a través de sus imágenes la artificiosidad del Oeste recreado fuera de su geografía original, así como la paroxística violencia que caracterizaba a autores como Leone o Corbucci.
La presencia de Quentin Tarantino como remedo del Hombre sin Nombre leoniano, llamado Piringo, en la secuencia preliminar no solo es un aderezo más a la pintoresca mezcla, sino que entronca con el espíritu espurio del spaguetti western. Algo que queda luego corroborado con el apunte final, que acredita a Heihachi (el niño mudo, hijo de una Genji y un Heike, a través del cual se ordena la historia) como el futuro Django encarnado por Franco Nero.
‘Django desencadenado’
Y volvemos a Tarantino, que alcanzó sus cotas de mayor éxito comercial infiltrándose dentro de la camada de producciones ilegítimas al calor de Corbucci. En Django desencadenado confluyen una vez más múltiples formas de explotación del western, que hacen honor tanto al referente mediterráneo al que se cita de forma expresa con el nombre del protagonista (Jamie Foxx) como con las incursiones en el Oeste alumbradas en el breve pero intenso periodo de blaxploitation de los años setenta (de El Condor a La leyenda de Nigger Charley).
El viaje del héroe, liberado y tutelado por el Doctor King Schultz (Christoph Waltz) para salvar de la esclavitud a su esposa Brunhilda (Kerry Washington) le permite a Tarantino insistir en su empeño por convertir el cine en una herramienta de reescritura correctora de la historia, como ya ocurriera con Malditos bastardos. La limpia no solo debía ser contra el hombre blanco abusador (Django atizando a un fugitivo con el látigo, como a Nero en Las pistolas cantaron la muerte), sino también con el hombre negro (al arquetipo del tío Tom que compone Samuel L. Jackson) que, con al aceptar el sistema, reprime con igual vehemencia a los suyos.
El afán vengador del Django original, siempre del lado del oprimido, impregna una obra que, a la vez, rompe con su propia coherencia interna en un último acto que funciona de modo análogo al epílogo de El último de F.W. Murnau: una vez conocido el deprimente final que la Historia conocida reserva al protagonista, se le concede el final feliz que solo la ficción puede ofrecerle (como también hará con Sharon Tate en Érase una vez en… Hollywood). Lo hace siguiendo al pie de la letra el cantar de Rocky Roberts en la melodía compuesta por Luis Bacalov para Django: “Django, you must face another day”.
Ese another day pudo haber sido uno particularmente nevado: los primeros bosquejos de Los odiosos ocho surgieron como una posible secuela del superéxito de 2012, Django in White Hell; tal y como explicó Tarantino, decidió optar por un protagonista igual de execrable que el resto de la fábula para no corromper el eje moral que suponía Django Freeman.
‘Django Lives’ y ‘Django / Zorro’
Entre tantas secuelas bastardas, también hay algunas no natas. Al menos, por el momento. Desde hace cerca de 10 años está amarrado en el infierno del desarrollo una tercera entrega oficial de Django, Django Lives!, con Franco Nero plenamente implicado con la esperanza de despedirse así del personaje. El argumento de esta secuela coloca al personaje epónimo, ya anciano, trabajando como asesor de las primeras estrellas de western cinematográfico, como lo hicieron Wyatt Earp o Buffalo Bill, en la década de los diez del siglo XX. El pistolero, aunque anciano, acabará desempolvando su revólver al verse los productores acechados por unos estafadores.
Las primeras noticias al respecto surgieron en 2014, con Nero tratando de capitalizar el éxito de Django desencadenado. Desde entonces, en sucesivas actualizaciones la producción cambiaba de manos y, con ello, de responsables: el montador Joe D’Augustine firmó como director en un primer momento, para, tras cambiar de manos el proyecto, pasar a encomendársele al alemán Cristian Alvart (Pandorum). El dos veces nominado al Oscar John Sayles se encargó del guion, que ha estado desde 2016 cercano a rodarse, sin terminar de desenfundar.
A finales de noviembre d 2.020, la incombustible estrella italiana aseguró que confiaba en rodar en mayo de 2021, toda vez lograran la luz verde definitiva, y avisaba de un cameo de Tarantino. Los planes se frustraron, eso sí, por el coronavirus.
A este proyecto frustrado hay que añadir otra secuela directa, en este caso, de Django desencadenado: Django/Zorro. En 2019 comenzó a hablarse de esta propuesta de continuación del southern de Tarantino que uniría al personaje de Jamie Foxx con el mexicano Diego de la Vega, El Zorro. Juntos viajarían al sudoeste de Estados Unidos para liberar a un poblado indígena.
Junto a Foxx, se planteó que Antonio Banderas retomara el personaje que encarnó en dos filmes tomando como base un guion coescrito por el propio cineasta de Tennessee y Jerrod Carmichael, que se hubiera encargado de dirigirlo. En 2022, este último confirmó que, si bien el guion estaba escrito, el proyecto estaba muerto. Consideraba “imposible” que Sony pudiera producir una película que, a sus ojos, costaría “500 millones de dólares”.
‘Django’
La más reciente encarnación de Django se la debemos a la televisión, y más en concreto a la alianza entre Sky Italia y la francesa Canal+, que dieron luz verde al proyecto de miniserie en febrero de 2021. Francesca Comencini, realizadora responsable de la serie Gomorrah, se colocó en la línea de fuego con una revisión del argumento original de Corbucci a cargo de Leonardo Fasoli y Maddalena Ravagli, que escriben la adaptación en colaboración con Francesco Cenni y Michele Pellegrini.
El propósito de Django tiene por objetivo no ya la venganza de los asesinos de su esposa, sino encontrar su hija, que sobrevivió al crimen acaecido ocho años atrás. La encuentra en la recién fundada localidad New Babylon, un lugar donde no hay discriminación, donde está a punto de contraer matrimonio con otro joven, John. La llegada del forajido no será bien recibida por la ahora mujer; sin embargo, él insistirá en quedarse, convencido de que aguardan peligros en la frontera del pueblo.
Matthias Schoenaerts ofrece la nueva cara del pistolero, con la imprescindible bendición de Franco Nero, que interviene como el reverendo del pueblo, dentro de un reparto donde se amalgaman acentos distintos como ya ocurriera en los sesenta y setenta. El grupo de rock psicodélico Monkadelic se encarga, por su lado, de la difícil labor de hacer olvidar la música de Bacalov, mientras la estética refuerza esa idea de limbo anclado en el tiempo, esperando un final definitivo que nunca llega.
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‘Pasapalabra’ resiste al envite del fútbol desde TVE y ‘AlaZ’, la nueva prueba final, confirma su fuerza al superar la barrera del 20%

‘Pasapalabra’ triunfó el pasado viernes 19 de junio con el esperado estreno de ‘AlaZ’, la nueva prueba final que reemplaza a ‘El Rosco’. Anotó un 21,9% de media, su mejor registro desde febrero, y el tramo concreto en el que se emitió dicha prueba superó el 26% de share, con un minuto de oro del 28,3%. La expectación por ver el recambio era muy alta y, por eso, la verdadera prueba de fuego llegaba esta semana.
No obstante, este lunes 22 de junio era un día extraordinario ya que el concurso de Antena 3 se enfrentó al Argentina-Austria del Mundial FIFA 2026. El encuentro deportivo, que se ofreció de 19:00 a 21:00 horas y que se saldó con el sonado doblete de Leo Messi, amasó un 31,1% de cuota de pantalla y congregó a casi tres millones de telespectadores de media en La 1 de RTVE.
Cifras que impactaron de lleno en la competencia. ‘Pasapalabra’ descendió a un promedio del 15,1% debido al torneo y al aumento del consumo televisivo. No obstante, seguimos hablando de un destacado resultado; prueba de que el programa conducido por Roberto Leal aguantó el tipo de manera excelente frente al fútbol. Además, en número de espectadores se mantuvo con más de 1,5 millones.
Y, si ponemos el foco en ‘AlaZ’, el nuevo clímax en sustitución de ‘El Rosco’, observamos que esa resistencia fue aún mayor y más meritoria. Entre las 20:52 y las 21:06 horas, intervalo de tiempo en el que se emitió, cosechó un formidable 20% de share, superando holgadamente la barrera de los dos millones de seguidores (2.110.000).
En otras palabras, mientras La 1 estaba registrando un 30,4% en ese mismo tramo con la recta final del Argentina-Austria, ‘AlaZ’ no bajó de ese 20%. Un claro indicativo que confirma el gran poder del nuevo juego de ‘Pasapalabra’ y el acierto de Atresmedia seleccionando este formato para suplir la pérdida de ‘El Rosco’. De hecho, en los últimos minutos, ya de cara a su desenlace, el reto creció hasta rozar el 24% de cuota, con 2.529.000 espectadores de media.
Fuente: eltelevisero.
Pedro Jiménez.
Televisión
‘MasterChef’ proclama a Camilla como ganadora de su decimocuarta edición en TVE tras un duelo femenino muy reñido

Trece semanas después, ‘MasterChef 14’ ha llegado este lunes a su gran final en la que Camilla, Annie, Chambo y Carlota luchaban por conseguir primero una de las dos chaquetillas que les otorgaba su pase al duelo fina y posteriormente por la victoria en el talent de TVE. Por tercera edición consecutiva, el duelo final enfrentaba a dos mujeres siendo finalmente Camilla la que se alzaba con el triunfo.
Con su triunfo, el programa le ha recompensado con el ansiado trofeo, la posibilidad de publicar su propio libro de recetas, un Master en Cocina, Técnica y Producto en la Basque Culinary Center y y 100.000 euros en metálico. Por su parte, Annie como subcampeona gana un Máster en Pastelería de Restaurante y Cocina Dulce en la Basque Culinary Center; y Carlota como tercera finalista se llevaba un curso de especialización de cinco semanas de duración.
Camilla Angelucci completa así la lista de ganadores del histórico de ediciones de ‘MasterChef España’ en TVE formada por Juan Manuel Sánchez, Vicky Pulgarín, Carlos Maldonado, Virginia Naranjo, Jorge Brazález, Marta Verona, Aleix Puig, Ana Iglesias, Arnau París, María Lo, Eneko Fernández, Ángela Gimeno y Gabriela Hinojosa.
Camilla da un vuelco y consigue la primera chaquetilla de la final
Y como en cada final, los cuatro aspirantes se han enfrentado a todo un clásico de ‘MasterChef’: el reto de seguir al chef. En esta ocasión, los finalistas han tenido que seguir los pasos de Oriol Castro (tres estrellas Michelín. El catalán llegaba con un plato inspirado en una crema de verduras.
Una vez más ha sido una prueba difícil en la que han tenido que replicar un plato de alta cocina con ocho cremas de diferentes verduras pero como si fueran geles y con los que terminar presentando un cuadro con ocho colores diferentes. Durante el cocinado, Camilla era la concursante que más perdida parecía pues además estaba continuamente mirando para detrás. Lo que llevaba a que Pepe Rodríguez reconociera que no terminaba de confiar en él.
Y tras la cata, los jueces junto a Oriol Castro y Mariló Montero, que regresaba como invitada tras ganar la décima edición de ‘MasterChef Celebrity’, alababan a los cuatro finalistas pues en mayor o menor medida habían conseguido sacar adelante el plató. Lo hacían después de un cocinado bastante tranquilo sin grandes incidentes. Y finalmente, pese a ser la que más perdida había estado en la prueba es la que conseguía presentar las elaboraciones más parecidas a las del chef. Por ello, Camilla se ponía la primera chaquetilla siendo la primera duelista de la décimo cuarta edición del talent.
Annie cumple su sueño y consigue la segunda chaquetilla
Por su parte, Carlota, Chambo y Annie luchaban por la segunda chaquetilla y el segundo puesto en el duelo final en la última prueba de exteriores. Para conseguirlo, los tres finalistas viajaban hasta Denia y se colaban en el restaurante de Quique Dacosta en el que han tenido que elaborar un menú de gran complejidad compuesto por seis platos. Cada uno de ellos tenía que replicar dos de los platos.
Unos platos que podían elegir en función de su puesto en la prueba anterior. Y tanto Carlota como Annie conseguían sacar adelante sus platos mientras que Chambo la liaba y en su primer plato recibía la ayuda de Quique Dacosta, que al no llegar decidía entregar él sus pan de brioche. Pero en su segundo plato, el concursante volvía a cometer más de un error demostrando que le estaba pudiendo la presión y los nervios. De hecho, dos de sus elaboraciones no salían. «He sufrido más que en todo el programa junto», reconocía el gaditano.
Después de que los comensales probaran todos los platos, llegaba el turno de que Pepe, Marta y Jordi escogieran al segundo duelista de ‘MasterChef 14’. Y como era de esperar, al no haber sido capaz de sacar los dos platos como tenían que llegar, Chambo se quedaba como cuarto clasificado quedándose así sin ninguno de los premios de la Basque Cullinary Center.
De esa forma, la chaquetilla estaba entre Carlota y Annie, que habían cocinado muy tranquilas y habían sacado adelante sus platos aunque en el caso de Carlota con su segundo plato había cometido algunos errores. Y finalmente, Pepe Rodríguez anunciaba que la mejor de la última prueba de exteriores y por tanto la segundo duelista de ‘MasterChef 14’ era Annie. «Otro sueño más. Mis padres estarían super orgullosos de esto, sé que todo el mundo que me quiere sabe lo importante que es esto para mí y larga vida a ‘MasterChef'», decía muy emocionada la riojana. Por su parte, Carlota se llevaba un curso de especialización en la Basque Cullinary Center.
Camilla, la ganadora de ‘MasterChef 14’
Después de las dos primeras pruebas, era el momento del ansiado duelo final en el que Camilla y Annie, que habían soñado con llegar juntas a la final, se enfrentaban por el triunfo en la última prueba de esta décimo cuarta edición. Las dos finalistas han tenido que elaborar como siempre un menú elaborado por un entrante, un plato principal y el postre.
Annie elaboraba un menú en homenaje a las personas más importantes de su vida con una menestra de verduras como entrante con una tapa de patatas a la riojana, como principal lomo de ciervo y de postre una espuma de chocolate, ganache de stracciatella, gel de menta y bizcocho de sifón de almendra. Por su parte, Camilla apostaba por un menú en homenaje a los lugares de su vida con un sashimi de mero con guisante y crujiente de arroz como entrante, ñoquis rellenos de ricotta y parmesano con crema de setas y corteza de queso y de postre una versión de mel y mató.
Después de la cata en la que participaba también el chef tres estrellas Michelín, Joan Roca, llegaba el momento de la valoración de los jueces. Y ambas finalistas recibían grandes halagos de parte de Pepe, Jordi y Marta así como del chef invitado. «Nos lo habéis puesto muy difícil, felicidades a las dos», avanzaba Jordi Cruz. Finalmente, Pepe Rodríguez anunciaba que la ganadora de la décimo cuarta edición de ‘MasterChef’ era Camilla.
Fuente: eltelevisero.
Roberto Jiménez.
Televisión
Entrevista en exclusiva a María Lamela: «Supervivientes ha sido romper con mi vida y un reto; no soy una presentadora estándar»

Una semana después de concluir ‘Supervivientes 2026’, en El Televisero hemos tenido la oportunidad de mantener una distendida charla con María Lamela, la revelación del concurso en esta temporada y uno de los mayores descubrimientos de los últimos tiempos en televisión. Mediaset puede presumir de puntería con su fichaje, pues su trabajo en Honduras ha sido verdaderamente intachable.
El exigente reto de recoger un legado de más de un cuarto de siglo lo ha superado con sobresaliente. Ha hecho fácil lo difícil. Ponerse al timón de un transatlántico como es este reality, la mayor producción de la televisión, eran palabras mayores, pero su aplomo a la hora de comunicar, su manejo del directo y su dominio de la cámara, algo que no todos los profesionales que se dedican a este sector poseen, la han convertido en la gran fortaleza de ‘Supervivientes 2026’.
María Lamela ha conducido el formato con una sorprendente habilidad y pericia, imprimiéndole un estilo inconfundible debido a su naturalidad, a su desbordante carisma y a su personalidad arrolladora. El entusiasmo, la pasión y la ilusión han traspasado la pantalla en cada una de sus conexiones. Y eso, indudablemente, ha enriquecido al programa.
En la entrevista, la periodista gallega hace balance de una aventura que define como «locura increíble». Asimismo, confiesa lo que más le ha costado de estar cuatro meses al otro lado del charco, dedica palabras de gratitud a Jorge Javier Vázquez por haberle ayudado a «potenciar» su personalidad y a trasladar un lado desconocido hasta ahora, y se muestra dispuesta a encarar más ediciones.
Por otro lado, valora si la victoria de Maica Benedicto es justa y, como profesional todoterreno que es, admite que, aunque en este momento no le sobran unas vacaciones, tiene «FOMO laboral». No solo quiere ponerse al frente de más temporadas de ‘Supervivientes’, sino que además desea todos los proyectos posibles dentro de la cadena.
¿Qué balance haces de esta aventura?
Pues, imagínate, ha sido romper desde el mes de febrero con toda mi vida, con toda mi rutina establecida y embarcarme en una de las mayores aventuras de mi vida a nivel laboral y personal. Ha sido una locura increíble a todos los niveles. He disfrutado como una niña pequeña haciendo un programa que ha sido una superproducción con 200 personas en el equipo; flipando cada día, emocionándome cada día, sorprendiéndome, aprendiendo… Ha sido como una aventura de la que no quería salir y ahora, cuando he aterrizado, estoy procesando todo lo que he vivido. No tengo palabras para describirlo.
Y luego, una cosa que me llevo, por encima de todo, es el maravilloso equipo que hace ‘Supervivientes’. Para mí era súper importante conectar con él y, finalmente, se ha convertido en mi familia. Iba con muchas expectativas diferentes y lo he disfrutado como una niña pequeña.
Y si tuvieras que definir esta aventura en tres palabras, ¿cuáles utilizarías?
Intensa, apasionante y valiente.
«Jorge Javier me ha permitido enseñar esa parte de mí que era desconocida. Ha potenciado mi propia personalidad».
Hablas de que el equipo te ha arropado mucho. Se ha notado también mucho feeling con Jorge Javier. ¿Te ha ayudado en esa integración?
Jorge me lo ha hecho muy fácil. En general, todos los presentadores (Sandra Barneda y Ion Aramendi) me lo han puesto muy fácil porque siempre me han estado arropando en los directos; incluso diciéndome palabras súper bonitas que yo he agradecido muchísimo y me han sorprendido.
Con respecto a Jorge Javier, ha sido impresionante conectar con él por el sentido del humor que tiene. Sus comentarios me lo hacían fácil para ser yo misma y mostrar ese punto de mi personalidad que, quizá, en otros registros, no se podía enseñar tanto. Él ha sido como ese trampolín para decir: ‘mira, es que yo también tengo este sentido del humor’. Y Jorge, a través de sus comentarios, me ha permitido enseñar esa parte de mí que era desconocida. Ha potenciado mi propia personalidad.
¿Cómo está siendo la vuelta a España y la aclimatación? ¿Y qué es lo más destacable que has hecho al llegar?
Llevo una semana viendo a la gente, comiendo, descansando… Bueno, descansando poco porque tengo el jet lag, que aún llevo una semana arrastrándolo. Destacable te puedo decir que fui al concierto de Bad Bunny. Media hora antes, no tenía ni entrada. Y acabé en el concierto, ¿sabes? (risas).
También he visto a amigos y compañeros de La Sexta, de ‘Más vale tarde’, a todos mis amigos de Madrid… Mi vuelta se resume en ver gente y comer mucho, ya está. Además, esta semana me voy a ir a Galicia, a mi tierra, con mis amigas y espero estar allí unas cuantas semanitas con la familia, mi madre y todos juntos.
Laura Madrueño, en una entrevista con la edición ya empezada, dijo que este año ibas a tener poco tiempo de sacarle los contras a ‘Supervivientes’, que todo iba a ser disfrute en la primera edición. ¿Ha sido así? ¿Qué es lo que más te ha costado?
Si tengo que decir algo, es estar lejos de la familia, de los amigos y de Madrid, que me encanta Madrid, Es una ciudad que amo y es un estilo de vida que amo. Es pasar de un estilo de vida a otro, básicamente, y eso es lo que más he echado de menos.
Y es verdad lo que decía Laura, que tampoco te da tiempo a procesar tanto porque, como es la primera vez y vives y haces tantas cosas nuevas y quieres verlo todo (hacer también todas las excursiones del mundo o aprovechar tu tiempo libre para pasártelo bien con tus compañeros), pues no te da tiempo a echar tanto de menos.
El comienzo de la edición no fue fácil porque al casting le costó arrancar. De hecho, Jorge Javier incluso tuvo que dar más de un toque de atención en Palapa. ¿Cómo vivisteis esto en el equipo? ¿Existía preocupación?
No, para nada. El equipo estaba súper focus en las tres galas. Estábamos concentrados en hacer el mejor programa posible y tampoco daba mucho tiempo a recrearse en una cosa u otra. Nosotros estábamos a lo que había que estar: dar lo mejor de nosotros mismos. Esas cosas no se comentaban y tampoco estábamos preocupados. Yo, desde luego, no he sentido preocupación en absoluto. Y hablo también por mí misma.
Al principio sí vimos que había algunos concursantes a los que les costaba entrar en el programa y hubo varios abandonos también, que eso para el formato suele ser un golpe a fin de cuentas.
Es cierto que las primeras semanas son las que más pesan y luego ya vimos cómo nadie quería irse, que todos querían aprovechar. Hombre, al principio, claro, tú no quieres que nadie abandone porque tú deseas que aguanten hasta el final, obviamente. Y cuando alguien desea abandonar, pues te da mucha pena y dices: ‘jolín’. Pero… ¿qué le vamos a hacer?
Ya hemos visto que el feedback del público ha sido excelente. ¿Cómo ha sido el de la cadena? ¿Qué mensaje te han trasladado una vez que se ha completado toda la edición?
Pues lo que me han dicho también es muy bueno. Están súper contentos conmigo y les ha gustado mucho mi trabajo. Todos los mensajes son muy positivos.
Al final de la última gala, deslizaste, junto a Jorge Javier, que estarás en el ‘Supervivientes All Stars’ de otoño. ¿Esto está confirmado?
Llevamos aquí una semana y aún no ha dado tiempo a ponerse con nada de esto. Entonces, eso es algo que confirmará la cadena en las próximas semanas, me imagino. No puedo decir nada.
Por tu parte, dispuestísima, ¿no?
Yo, por mi parte, sí, claro, sí, sí.
¿Y te ves presentando muchas ediciones? En el cierre de Palapa dijiste que ‘ojalá muchos más viajes juntos’.
Sí, yo encantada, sí, por supuesto.
En las pruebas te has caracterizado por ser implacable y eso es algo que también se ha valorado bastante.
Claro, es que, si lo veía, lo tenía que decir. Yo siempre he sido muy competitiva en los propios juegos que he disputado desde pequeña. Y además soy libra, que eso influye (risas). No quería pasar ninguna. Además, con mi carácter gallego parece que estoy siendo como muy inflexible, pero es que hay que estar a eso. Evidentemente, no puedes permitir que hagan trampas.
María Lamela: «Maica Benedicto ha sido una concursante muy completa e implicada con el programa».
¿Maica Benedicto es justa ganadora de ‘Supervivientes 2026’ para ti?
Los cuatro finalistas que llegaron hubiesen sido justos ganadores. Y Maica, obviamente, también es una justa ganadora. Si hago yo un balance personal del concurso que ha hecho, ella se ha implicado en cada una de las pruebas que ha realizado y lo ha dado absolutamente todo. En los juegos en los que se competía a nivel individual, Maica ha quedado, no digo siempre, pero muchas veces de las últimas, como de finalista.
Luego, a nivel de convivencia, se ha llevado en general bien con todo el mundo. Además, no solo es que se haya llevado bien, es que ha aportado esa autenticidad que tiene ella y ha protagonizado momentos muy divertidos y carismáticos con cada uno de los supervivientes. Maica se ha dejado notar en la edición y ha sido una de las protagonistas. Ha dado contenido, ha dado supervivencia, se ha esforzado en las pruebas… Ha sido una concursante muy completa y muy implicada con el concurso porque no quería irse, quería llegar hasta el final y tenía muchas ganas de pelear por ganar. Es decir, una actitud a muerte.
Y con la edición acabada, ¿cuál era tu podio final? ¿Ha distado mucho el resultado real de lo que tú creías que iba a pasar?
En verdad, no me hacía cábalas. Llegaba un momento en el que pensabas que cualquiera de ellos podía llegar porque todos lo estaban dando todo y todos eran, por así decirlo, main character (personaje principal).
No me marqué expectativas porque además no quería marcármelas teniendo en cuenta mi rol en el programa. Me quería dejar sorprender y más en esta primera edición; no solo por el concurso y no solo por los concursantes, sino por la audiencia. Quería sorprenderme por la decisión del público y así ha sido.
¿Y cómo estás viviendo el aumento de popularidad? ¿Te da algo de vértigo?
He recibido comentarios tan positivos, que me quedo con eso. Y con los negativos, que también los he leído, eh. No le puedes gustar a todo el mundo; es lógico y normal que la gente se enfade o no porque, al final, tú tienes un rol muy marcado en el programa.
Pero bueno, es raro, para mí es raro porque, claro, nunca me había pasado esto, que de repente la gente me conozca. Aún lo estoy gestionando.
Pero eso también es una sensación bonita, ¿no?
Claro, es muy bonita porque que la gente te reconozca por tu trabajo, porque le ha gustado, porque ha gustado cómo has presentado el programa… Las palabras maravillosas que he recibido es que me llenan el alma. Cuando la gente me dice: ‘oye, me ha encantado cómo lo has hecho’, a mi me dan ganas de llorar de la emoción.
Al final, ‘Supervivientes’ es un formato, a diferencia de lo que yo había hecho en el pasado, en el que te muestras a flor de piel. No solo como profesional, sino que también enseñas muchos lados de tu personalidad. Tú no puedes fingir la persona que eres. Y que la gente te dé un feedback positivo de la persona que tú eres es emocionante.
Para mí era un reto saber si a la gente le iba a gustar o no cómo soy yo. No soy la típica presentadora estándar. Yo tengo mis cosas, mi humor… Yo decía: ‘a ver si la gente lo encaja’. Y lo ha encajado, me ha dado un feedback súper positivo y no puedo estar más agradecida, de verdad.
«Para mí era un reto saber si a la gente le iba a gustar. No soy la típica presentadora estándar».
¿Te gustaría que, junto a ‘Supervivientes’, te ofrecieran algún otro proyecto en Mediaset para los meses en los que no se emite?
Por supuesto, lo digo tajantemente. ¿Sabes qué pasa? Yo antes de ‘Supervivientes’ venía de estar en una época trabajando siete días a la semana. Compaginaba La Sexta de lunes a viernes con un programa en la televisión de Galicia que presentaba yo. Entonces, estoy acostumbrada a trabajar mucho.
Tengo FOMO laboral y soy una tía a la que le flipa trabajar y a la que le encanta lo que hace. Por tanto, claro, en los meses que voy a estar libre… Ahora no me sobra pegarme unas vacaciones, pero vamos, yo encantada de hacer proyectos. Cuantos más, mejor, claro que sí.
Además, viniendo de ‘Más vale tarde’, con esa actualidad tan intensa.
Exacto. Exacto, sí, sí.
¿Y cómo has vivido, desde fuera, la marcha de Cristina Pardo de La Sexta?
Pues participé en el regalo que le hicieron mis compañeros de ‘Más vale tarde’ y también le escribí una nota de cariño a distancia. Es muy fuerte de repente la marcha de Cristina Pardo de un programa en el que lleva desde 2021, pero es para bien. Ella está contenta porque va a formar parte de otro proyecto muy guay. Y yo encantada de ver a mis compañeros y a mis amigos ser felices y seguir trabajando de lo suyo.
Y ya por último, ¿cómo ha sido ese otro reality, el vuestro como equipo, el que no captan las cámaras de ‘Supervivientes’?
Era como un campamento de verano porque, al final, como estamos todos en el mismo lugar, en el mismo complejo hotelero, solo ves siempre a las mismas personas. Es como que las emociones y los sentimientos hacia tu equipo se amplifican. Creamos un vínculo brutal entre nosotros.
Yo he sido una más en todo momento y he compartido con ellos todos los días después de las galas; cenando, comiendo, haciendo todo tipo de planes… Ha sido maravilloso y, claro, eso también te reporta cosas muy positivas en el trabajo porque ya son mis amigos y se han convertido en mi familia. Solo tengo palabras positivas de la experiencia.
María Lamela: «Yo encantada de hacer más proyectos en la cadena; cuantos más, mejor».
Si no conectas con el equipo, eso también traspasa la pantalla.
Totalmente. Si vas a estar cuatro meses con ellos, más vale que hagas piña y vínculo.
¿Y alguna anécdota reseñable o memorable de estos cuatro meses en Honduras?
No anécdota, pero puedo decir que el momento más especial que me llevo de Honduras ha sido que hayan ido mi hermana y mis amigos a verme, que para ellos ha sido el viaje de sus vidas y así me lo han trasladado. Han participado en los juegos y se han hecho también amigos del equipo. Nos hemos ido todos por ahí y hemos exprimido la experiencia al máximo.
Ha sido tan guay llevar a mis amigos y a mi hermana a mi zona de trabajo… Han flipado porque es un viaje muy loco. Meterte de lleno en la aventura de ‘Supervivientes’ viniendo de fuera y siendo mis amigos de toda la vida, ha sido maravilloso. Ese es el momento más especial de estos cuatro meses.
Fuente: eltelevisero.
Pedro Jiménez.
Radio Millenium Online


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