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Televisión

Así afina ‘Camilo Superstar’, el “ni biopic ni musical” de Atresplayer: “Tendría emoción aunque no fuera Camilo Sesto”

El pasado 8 de septiembre se cumplían 4 años del fallecimiento de Camilo Sesto. Lo hacía habiendo visto su imagen pública desvirtuada durante el último par de décadas, reducido su impacto en la música popular en español a nivel global. El single Mola mazo, pista inédita correspondiente a su recopilatorio Camilo Sesto Nº1, supuso un intento por recuperar su imagen como representante del signo de los tiempos, y un descabalgue con respecto a ese mismo contexto. Frente a esa imagen memificada surge Camilo Superstar, la nueva producción original de Atresplayer, segundo caballo de batalla de la plataforma de Atresmedia en su paso por el Festival de Cine de San Sebastián.

Aunque ha sido La Red Púrpura la que ha concitado la atención en el certamen donostiarra, la que nos ocupa sirve a Atresmedia para demostrar la “variedad” que, en palabras del director de Atresplayer, Emilio Sánchez-Ceballos, define su catálogo. Un catálogo a cuya incorporación ya han puesto fecha: el 19 de noviembre. San Sebastián, cada vez más abierto a difuminar las líneas entre cine y televisión, se presenta como el escenario ideal para dar empaque a una obra sobre una estrella enigmática y sobre la que hay más presuposiciones que certezas. Una estrella con la que el tiempo no ha hecho plena justicia, pero que mantiene un cierto poder de fascinación también entre quienes ahora emprenden el desafío de descubrir su relevancia en la cultura pop patria.

Producida por Buendía Estudios y protagonizada por Alejandro Jato, la miniserie de cuatro episodios llega para poner en valor la figura del artista, optando por cubrir una parcela concreta y bien delimitada de su biografía: el empeño por adaptar en España Jesucristo Superstar, un musical que serviría de revolución en tiempos de expectación e incertidumbre como los del tardofranquismo y los primeros meses de la muerte de Francisco Franco.

“No es un biopic ni una serie musical”, asevera Montse García, directora de ficción de Atresmedia en la presentación ante medios en el Kursaal, poco después de la proyección del primero de los capítulos que conforman esta ficción. Su actor protagonista, esmerado en la mímesis con el intérprete de Algo de mí, lo asevera: “Es una historia que habla de Camilo Sesto porque toca, pero tendría emoción aunque no fuera Camilo Sesto”.

Eso sí, el nombre de Camilo es reivindicado a través de la ficción: “Camilo era un icono cultural global”, explica Curro Novallas. El que fuera responsable de Mentiras, también en el grupo, es el principal motor del proyecto, como director y productor ejecutivo. El equipo creativo principal se completa con Tatiana Rodríguez (Mataharis, La cocinera de Castamar) en el guion y con Sonia Martínez en la producción. Esta última reitera que nunca hubo una intención de hacer “una serie enorme sobre su vida”, de ahí el afán por “contar una buena historia, colocando a un icono cultural en el centro”: “Acotarlo nos parecía muy especial”, indica, y explica cómo Novallas contactó con los autores de Jesucristo Superstar para dar forma a la idea y poder construir el relato en torno al musical.

Creí que no íbamos a encontrar al actor para hacer esto”

Precisa la productora ejecutiva de Buendía Estudios en que el interés de contar una historia como esta surgió cuando “entró en nuestra vida la familia de Camilo”. En particular señala la función como “ametralladora de anécdotas” de Lourdes Ornelas, la que fuera pareja y madre del único hijo de Camilo, así como de su representante. Ambas personas fueron cruciales para profundizar en la figura del retratado, a través de largas conversaciones y con documentación y material que ofrecieron y pusieron en las manos del equipo.

De esa marmita de información sobre Sesto se extrajo finalmente este segmento vital que abarca principalmente tres años, los que tardó el cantante en levantar el musical, aunque prestando atención, a través del capítulo inicial, en la construcción del icono casi religioso que luego adquirirá tono martírico al empeñar su fortuna en una producción asediada por el régimen y la censura. El juego de espejos entre Sesto y su visión mesiánica de sí mismo, así como el reflejo de esa mitad de los setenta, hacen de Camilo Superstar “una de las series mas complicadas” a las que afirma haberse enfrentado la mujer que levantó La casa de papel.

Para emprender el viaje por la trayectoria de Sesto, Atresmedia confió en Alejandro Jato, emergente actor vigués que había hecho sus pinitos que se había bregado en producciones gallegas de renombre como Serramoura y otras a nivel nacional como Servir y proteger y HIT. Camilo Superstar significa su alternativa como protagonista. “Creí que no íbamos a encontrar al actor para hacer esto”, reconoce Martínez sobre una elección de casting que fue “amor a primera vista”.

Jato se sometió a largas charlas con el entorno de Sesto para componer la composición del personaje, una que se alejara del referente más cercano. A ello ayudó no solo la voz de Lourdes como guía, sino la autobiografía que el propio Sesto escribió sobre quién era él en la intimidad, de puertas para adentro. Ello, sumado a la réplica de ciertos gestos y un trabajo vocal para el que contó con una ayuda de una foniatra, contribuye a la mímesis entre persona y referente.

Puede haber 500 capítulos hasta el ‘Mola mazo’”

A ese respecto, y especialmente en lo que a la representación de cierta ambigüedad sexual, unos y otros aseguran que “no censuramos en nada” la realidad y, por ende, el retrato del artista, algo que defiende Novallas: “El proceso fue muy natural, con la libertad que sentíamos que pedía el trabajo”. En ese sentido, Martínez recalca el muy distinto signo de los tiempos: al fin y al cabo, Camilo tenía 26 años cuando emprende el proyecto de Jesucristo Superstar, en 1972. “Ganaba millones y tenía casas… Y ahora sería un niñato acabando la carrera”, comenta sardónica la cara de Buendía Estudios.

“Recolocamos el personaje para homenajear a ese icono cultural”, añade Novallas para resumir lo que pretende ser Camilo Superstar: no tanto una serie biográfica, sino un relato de un cambio de era a nivel sociocultural a través de un artista del que seguiremos conociendo solo una pequeña parte.

De hecho, ya advierten que como autores no han sido “incapaces de averiguar” los motivos por los que, después del largo proceso para llevar a buen puerto el musical de en España, decidió dejarlo apenas dos meses después del estreno. “No sé qué se le pasó por la cabeza”, confiesa Martínez, mientras que Jato, a partir de su comprensión de su alter ego, plantea una hipótesis afín al concepto de la serie: “Él funcionaba un poco así, en el enamoramiento. Se enamoraba de algo, de una canción o una persona, y nada le dura, nada permanece. Hay una insatisfacción todo el rato: cuando lo vive, lo vive a tope. Pasó el tren, sintió la llamada, pasó otro tren y se enamoró del que pasó después”.

El noviazgo de Atresplayer con Camilo Sesto se alarga, como hemos advertido, durante cuatro episodios. El grupo de comunicación, que se precia de la variedad tonal entre La red púrpura, preestrenada un día antes, y esta, en las antípodas con una clave colorida y luminosa, marca sus directrices: “La historia es la que nos da. Si da para cuatro, son cuatro”, apunta Montse García, que defiende que no hay duraciones establecidas o predeterminadas al hacer las series con sello Atresmedia.

Ahora bien, Sonia Martínez no se corta en afirmar que “de las conversaciones que hemos tenido podemos tener varias series”: “Puede haber 500 capítulos hasta el Mola mazo. Imagina lo que hay”. Si contará Con el viento en su favor o no será algo que habrá que esperar a ver una vez a partir del 19 de noviembre. En todo caso, cuatro años parecen suficientes para redescubrir al Camilo detrás del Superstar.

Así es ‘Jesucristo Superstar’

Camilo Sesto, en un arrebato de inspiración, decide adaptar en los años 70 el musical más moderno y transgresor de la época, Jesucristo Superstar, un éxito internacional que, en plena dictadura, consigue revolucionar el país y hacer historia.

Una odisea llena de contratiempos, algunos fortuitos, pero muchos de ellos provocados por la propia coyuntura del momento. Sortear la censura, la mano negra de su representante, las amenazas y sabotajes de los movimientos ultracatólicos dispuestos a todo por impedir su estreno, se irán intercalando con las dificultades inherentes a un montaje de esta envergadura.

Pero no estará solo en esta gesta. Contará con otros idealistas que, como él, sintieron el impulso de arriesgar y traer a este país la ópera rock más revolucionaria del momento. Los cuatro mosqueteros de esta odisea se enfrentarán a todo tipo de obstáculos. Buscar un teatro adecuado, sortear la censura, asumir el despliegue técnico que exige la obra, seleccionar al elenco y estrenar el musical mientras Franco agoniza. Además, Camilo debe cumplir sus compromisos con la discográfica que le exige entregar su próximo álbum en las mismas fechas.

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Televisión

Marlena, de sus inicios con Maneskin al Benidorm Fest 2024: “Nuestra canción es un poco Danny Zuko en Grease”

El Benidorm Fest 2024 tiene en su cartel una candidatura con conexión eurovisiva. Hablamos de Marlena, un dúo pop español que debe su nombre a Måneskin, los ganadores de Rotterdam 2021, y que se presenta al certamen de TVE con la ambición de conquistar oídos y ganar el ansiado billete a Malmö.

Así lo expresan sus componentes Ana Legazpi y Carolina Moyano en una entrevista con verTele realizada en Sevilla, en el marco del anuncio de los 16 aspirantes de la nueva edición. Reto que ambas emprenden con un proyecto musical asentado y con el “vértigo” de volver a tener una exposición mediática que ya experimentaron años atrás en sus primeras experiencias televisivas.

En 2018 se dieron a conocer en Factor X de Telecinco, bajo el nombre de W Caps. Pero fue un año antes cuando se lanzaron por primera vez a la aventura musical al coger un avión y presentarse sin complejos en la edición italiana del mismo formato, donde coincidieron con una banda hermana que a día de hoy son un espejo en el que mirarse en su objetivo de ir a Eurovisión: “Cuando participaron nuestros compañeros Måneskin y callaron bocas a todo el mundo fueron una referencia increíble”, admiten.

Años después, y ya como Marlena, este dúo madrileño acumula éxitos radiofónicos y tiene una media mensual de 1,3 millones de oyentes. Una base sólida que les permite presentarse al Benidorm Fest con las cosas claras y “mentalidad ganadora”: “Llegamos al Benidorm Fest no con algo pensado para vendernos, sino para gustar desde nuestra esencia”, cuentan en la entrevista.

Ana y Carolina desvelan que su tema para el festival habla de un amor de verano y, aun sin dar pistas sobre el título ni detalles sobre su sonido, señalan un referente temático conocido por todos: “Nuestra canción es un poco Danny Zuko en Grease”.

¿Cómo vivisteis vuestras primeras horas como participantes oficiales del Benidorm Fest 2024?

Ana Legazpi: Increíbles. Estamos aterrizando ahora mismo. Teníamos mucho miedo por todo lo que implica volver a la tele después de tantos años, cuando estuvimos en Factor X, y volver a exponernos mediáticamente, para lo bueno y para lo malo, da un poco de vértigo.

¿Qué es lo que os ha tranquilizado?

A.L: Sobre todo, charlar con los compañeros que han estado en otras ediciones, que nos han dicho que es una experiencia de diez y que vamos a salir bien paradas por algún lado.

Carolina Moyano: Hemos hablado con Rayden, Karmento, Vicco, Alice Wonder… nadie te habla mal del festival y a todo el mundo le beneficia el proyecto. Estamos superanimadas y más tranquilas.

¿Cuándo tomasteis la decisión?

A.L.: En verano, en mayo o en junio. En la oficina nos dijeron: ‘Vemos que es buen momento para que estéis aquí. ¿Qué os parece volver a la tele y expandiros entre otro público, que os pongan cara?’.

¿Os dio vértigo?

A.L.: Mogollón, da mucho vértigo pero a la vez es como esa adrenalina que nos exigimos los artistas y que nunca queremos que se vaya.

¿Os lo habíais planteado antes?

A.L.: Todos los años nos hemos planteado la posibilidad de presentarnos al Benidorm Fest, pero no veíamos nuestro proyecto muy claro. Casi no sabíamos ni quiénes éramos.

C.M.: Ya nos hemos conocido suficientemente como artistas, el proyecto Marlena, y esto es lo que queremos defender y presentar. Por eso este ha sido el año en que hemos tomado la decisión. Además, Vicco y Rayden fueron las personas que nos aconsejaron, nos hablaron de sus experiencias y a raíz de eso tomamos la decisión de lanzar la propuesta.

En ese momento, ¿os pusisteis a componer o ya teníais algún tema candidato?

A.L.: Teníamos un tema a medias, uno que iba a ser más romántico y dramático, y al final ha acabado siendo más veraniego y con buen rollo.

C.M.: No lo hicimos para el Benidorm Fest, lo escogimos después para mandarlo como propuesta y creo que eso es superpositivo porque esto es Marlena. Esta es una canción nuestra compuesta como parte de nuestro proyecto y esa es la parte superpositiva de llegar al Benidorm Fest no con algo pensado para venderte, sino para gustar desde nuestra esencia.

¿De qué manera os puede servir vuestra experiencia en ‘Factor X’ para afrontar el reto del Benidorm Fest?

A.L.: Sobre todo para el momento tele, con las cámaras… para saber movernos en el escenario y defender ahí nuestra propuesta y nuestra puesta en escena. Eso lo digo ahora muy tranquila, veremos luego cuando me suba en algún lado.

Habéis dicho que volvéis a la tele para lo bueno y para lo malo. ¿Qué tuvo de bueno y qué de malo esa experiencia en ‘Factor X’?

C.M.: Lo malo fue sentirte constantemente juzgada. También estás para eso, pero, para mí, esa fue una de las cosas más raras, la crítica no constructiva. Lo positivo fue el aprendizaje constante. En ese momento no teníamos un proyecto bien formado y éramos más pequeñas e inseguras, por eso esa parte fue una mala experiencia en ese momento.

¿Qué feedback habéis recibido sobre vuestra canción al enseñársela a personas de vuestro entorno?

C.M.: Amigos nuestros la han escuchado sin saber que nos habíamos presentado al Benidorm Fest, y les ha parecido un temazo.

A.L.: No sé si son bueno ojo juzgador, la verdad. A mi madre al principio no le entraba, pero luego, cuando sacamos el máster, dijo: ‘esto sí suena ya’.

C.M.: En general, en el equipo gusta mucho. Es muy pegadiza.

¿De qué habla la canción?

A.L.: Habla del ‘que sí, que no’ cuando conoces a alguien en verano. ‘¿Qué somos ahora en septiembre?’ Es un poco Danny Zuko en Grease.

En Italia tuvisteis una relación cercana con Måneskin, al participar en su misma edición de ‘X Factor’. ¿Habéis podido pedirles consejo?

A.L.: Es heavy porque hemos perdido todo el contacto con ellos, pero el recuerdo nos lo llevamos. Fueron las personas que mejor nos trataron en Italia, fueron como nuestros hermanos. Ellos querían aprender español y nosotras italiano porque no entendíamos ni papa.

C.M.: Nuestro nombre como grupo es por ellos, porque en muchas de sus canciones hacen referencia a una tal Marlena. En 2020 nos replanteamos nuestro proyecto y nació realmente Marlena, a raíz de empezar a componer canciones y de trabajar con nuestro equipo de RLM. Como nuestros orígenes fueron en X Factor Italia coincidiendo con Måneskin…

A.L.: Íbamos gritando como imbéciles cómo sonaba el nombre si de repente nos daban un premio. Y Marlena sonaba de puta madre.

¿Cómo os estáis preparando para la exposición que supone participar en el Benidorm Fest?

A.L.: De forma supernatural. Estamos acostumbradas, soy buena servidora de la crítica yo y convivo con ello muchísimo, pero creo que lo trataremos de la forma más normal y natural, siendo fieles a nosotras. Esto es lo que hay, estamos aquí por algo, y desde pequeña sé que no le puedes gustar a todo el mundo.

C.M.: Nuestro equipo, afortunadamente, ya ha trabajado con otros artistas que han vivido una experiencia similar, como Barei en su día, y van a estar ahí respaldando.

¿Qué expectativas tenéis con vuestra participación? Si algo han demostrado ediciones anteriores es que Eurovisión no es el único premio y hay otras muchas consecuencias buenas…

C.M.: Sería un regalo ganar el Benidorm Fest. Y en caso de no, ganar como proyecto, que el tema suene, tocar en festivales…

A.L.: Nosotras somos de mentalidad ganadora. Si vamos, vamos a ganar. Pero creo que va a haber un regalo por todas partes.

C.M.: Si no ganar como Blanca Paloma, marcarte un Nochentera y que tú proyecto de pronto impacte tan positivamente en toda España.

¿Tenéis algún referente eurovisivo?

A.L.: Llevamos enfocadas en Eurovisión los últimos cuatro años, en modo frikis. Antes no prestábamos mucha atención al festival, pero cuando participaron nuestros compañeros Måneskin y callaron bocas a todo el mundo fueron una referencia increíble. Aun sin haberles conocido, verles me excitó hasta a mí y soy lesbiana. Es otro rollo.

C.M.: Siempre hablamos mucho también de Duncan Laurence, ganador de Eurovisión 2019 con Arcade. Es muy referente, que de repente ganase una canción a piano fue muy guay.

¿Habéis descubierto a algún compañero de esta edición del Benidorm Fest que os haya gustado especialmente?

C.M.: Particularmente a Roger Padrós, quiero escucharle más. Hemos estado hablando de su tipo de música, y me apetece escuchar su proyecto. No le conocía tanto y para mí es un descubrimiento, es muy interesante.

¿Os veis dentro de 20-30 años haciendo música?

C.M.: Siempre decimos que ojalá ser referentes y artistas consagradas en el panorama musical. Queremos estar toda la vida dedicadas a la música…

A.L.: Y orgullosas de lo que hemos hecho.

¿Qué opina vuestro entorno de que os dediquéis a la música?

A.L.: Los papis siempre tienen ese punto de miedo porque es un mundo muy complicado. Y entiendo el punto de miedo, pero luego son los primeros que están ahí en todo. Son el máximo apoyo que tengo.

C.M.: La transición fue complicada. Nos conocimos estudiando la carrera y de repente nos fuimos a Italia a participar en X Factor. Yo tocaba la guitarra en grupos de amigos y Ana no cantaba nunca delante de nadie, así que fue romper con todo de repente. Realmente, los padres, con la boca pequeña, son los más fans.

¿Os acordáis del día que os conocisteis?

A.L.: Fue en casa de mi ex, ¡imagínate!

C.M.: Yo fui a esa casa con una amiga de la universidad, y nos conocimos ahí. De hecho, tenemos una foto de ese día.

A.L.: Y de ahí para siempre. La gente nos pregunta si somos pareja o hermanas, pero somos mejores amigas. Uña y carne.

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Televisión

‘La Voz 2023’ eligió a sus cuatro finalistas y dejó a Malú fuera de la última gala

Se acerca el final de la décima edición de La Voz. El talent show de Antena 3 eligió anoche a los cuatro concursantes que se disputarán la victoria en la última gala de la temporada, que tendrá lugar la próxima semana.

Por el escenario fueron pasando los ochos semifinalistas que se habían ido ganando el cariño del público y los coaches. Elsa Tortonda y Phindile Felicia llegaban amparadas por Luis Fonsi; Pablo Verdeguer Lucas Feliz contaban con el respaldo de Pablo López; Nereida Sanchón Miguel Carrasco habían sido seleccionados por Antonio Orozco; y Larisa Rodríguez y Dária formaban parte del equipo de Malú.

Sólo cuatro de ellos podían clasificarse para la gala final, sólo aquellos que recibieran la máxima puntuación del público. Con sus llamadas telefónicas y sus votos en la web del programa, los espectadores premiaron el talento de MiguelNereidaElsa Pablo, a quienes veremos en el último espectáculo de la décima edición de La Voz.

Por lo tanto, Malú no estará representada en la gala final ya que ninguno de sus concursantes ha sido elegido por la audiencia. En cambio, Antonio Orozco consiguió colar a sus dos candidatos (Nereida y Miguel), y Luis Fonsi y Pablo López podrán animar a sus respectivos delegados, Elsa y Pablo.

La semifinal de La Voz contó con las actuaciones especiales de Niña Pastori, Abraham Mateo, Nil Moliner y Taburete. Los coaches también subieron al escenario para cantar con sus respectivos ‘alumnos’.

 

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Televisión

Laura Londoño, tras ganar ‘MasterChef Celebrity España’ dejando todo en Colombia: “Estaría feliz de trabajar aquí”

Cuando hace unos meses empaquetó toda su vida en Colombia y puso rumbo a España junto a su familia, Laura Londoño no imaginaba estar una mañana de diciembre con el trofeo de MasterChef Celebrity 8 en sus manos. Un premio ganado a base de trabajo y autodeterminación, y que levantó por primera vez en la gran final del programa de La 1 que se emitió este jueves ante ante 1,2 millones de espectadores en prime time.

Todavía con la emoción del momento, la actriz explica qué le llevó a paralizar su carrera como actriz, en auge tras el éxito mundial de Café con aroma de mujer, por iniciarse en los fogones a kilómetros de casa. “Muchas veces en mi vida me veía viviendo aquí”, declara, al tiempo que confiesa que al embarcarse en ese “juego” tuvo “una dosis de valentía e ignorancia, porque no sabía dónde me estaba metiendo”.

Hizo las maletas y de la mano de su marido y sus hijas, cogió un avión a Madrid: “Podían echarme de MasterChef a la semana, pero como plan de familia decidimos que sí o sí nos íbamos a quedar dos meses”, cuenta. La jugada le salió redonda, aunque el recorrido no ha estado exento de dificultades: “No sabía quién era nadie y no tenía ninguna idea preconcebida sobre mis compañeros. Eso creo que jugó a favor”, dice en primera instancia, para después explicar que “tenía que replicar platos que nunca en mi vida había probado y no sabía a qué tenían que saber. Eso era una desventaja”.

Ahora, tras la exposición del talent show de TVE, Londoño cuenta cuáles son sus planes profesionales más inmediatos y aunque no desvela si le han llovido ofertas en producciones españolas a raíz de MasterChef, sí asegura que una de sus metas es hacer carrera en España: “Estoy disfrutando mucho esta ciudad y estaría feliz de trabajar más aquí. Vamos a ir viendo, seguramente van a salir cosas maravillosas más allá de lo que tengo ahora mismo”.

Tras protagonizar una serie de éxito mundial como Café con aroma de mujer te lloverían las ofertas. ¿Por qué decidiste parar por unos meses tu carrera como actriz para sumarte a esta aventura en un programa de entretenimiento, y en otro país?

Precisamente por todo eso que acabas de mencionar. Era una gran aventura y a mí me gustan las aventuras. Era un concurso y a mí me encanta jugar, con toda la seriedad con la que me tomo el juego, que es mi trabajo. Para mí la vida se trata de jugar y en el momento que dejamos de hacerlo ya estamos como viviendo horas extra. Es muy importante para mí en la vida no dejar de sorprenderme a mí misma, de descubrirme ante retos que no conozco, experiencias nuevas… Y España es un país que amo, que adoro, que he tenido la oportunidad de visitar otras veces y siempre he disfrutado enormemente, y muchas veces en mi vida me veía viviendo aquí. Ahora con mi familia era el paquete perfecto.

MasterChef es un formato que había visto, que había disfrutado y padecido como espectadora. Y hay una dosis de valentía, porque era un cambio muy grande, y también de ignorancia, porque aunque hubiera visto el formato algunas veces, ni siquiera el de España sino el de Colombia, no sabía dónde me estaba metiendo. Cuando dije ‘sí’ empecé a ver el programa y ahí me entraron los nervios infinitos. Entonces me puse a estudiar como loca y a entrenarme, con esa mira de venir a España a tener esta aventura con mi familia.

Cuando hiciste las maletas y te mudaste con tu familia a España por MasterChef, ¿cuáles eran tus expectativas?

Agradezco mucho a mi familia, y se lo decía durante el proceso, porque yo les dije que nos teníamos que embarcar en este viaje, con todo lo que eso implicaba, y me dijeron ‘listo, vamos’. Me preguntaron por cuánto tiempo y yo no tenía ni idea, podía ser poco y qué horror, ¡qué miedo! Podían echarme de MasterChef a la semana, pero como plan de familia decidimos que sí o sí nos íbamos a quedar dos meses. Y al final terminé haciendo el programa completo.

Cuando ya llegué al programa, por más que hubiéramos decidido quedarnos dos meses pasara lo que pasara, sabía lo que había significado para todos y para mí ese movimiento, y toda la energía que pusimos en hacerlo, que creo que por eso luché tanto para aprender de cero. No sabía cocinar nada, y no es una exageración: ¡nada! Y lo trabajé tanto para poder mantener esta aventura. Eso poco a poco me fue llevando a lo que vimos ayer: esa victoria que me hace sentir tan satisfecha, tan feliz y tan agradecida con ellos y conmigo.

Ahora indudablemente ha merecido la pena la apuesta, pero ¿en algún momento del programa dudaste de si habías tomado la decisión correcta dejándolo todo por MasterChef?

¡Claro! Quinientas veces. Pensaba ‘estoy loca, ¿a mí quién me manda? ¿por qué? ¿en qué me metí?’. Obviamente. Y no sólo esa duda, todo tipo de dudas. Siempre he sido una persona que duda un montón de sí misma, pero también tengo una autodeterminación tremenda. Es una mezcla rara. Y es verdad que veo el programa y no me veo como que dude tanto, pero por dentro soy un manojo de nervios, creo que todos son mejores que yo, que me van a ganar y que me van a echar en cualquier momento, que no sé qué estoy haciendo aquí… Y eso mismo me hace entrar en acción con esa determinación que tengo para estudiar más y más. Mi esposo me decía ‘Laura, tranquila, es un juego’. Así que sí, la duda siempre estuvo presente.

¿Crees que el hecho de ser un perfil nuevo en la televisión española ha jugado a tu favor, o has sentido que tenías que remar a contracorriente o que tenías desventaja respecto a tus compañeros?

Creo que las dos cosas. Esa frescura que mencionas la pude sentir en el comienzo del programa, que no sabía quién era nadie y no tenía ninguna idea preconcebida sobre mis compañeros. Eso creo que jugó a favor, porque venía más ligera de equipaje. Empecé de cero conociéndome genuinamente con todo el mundo, en las circunstancias en las que estábamos y no con lo que creía que alguien era o no era. Pero sí es verdad también que al venir de fuera a un entorno en el que todos se conocen entre sí, y ven que de no conocerme paso a ganar pruebas, también sentía eso.

Además, en un país en el que la gastronomía es tan enorme y tan maravillosa como lo es en España, veía que no eran mis sabores y tenía que replicar platos que nunca en mi vida había probado. No sabía a qué tenían que saber, no estaba en mi ADN. Eso era, obviamente, una desventaja desde ese lado para mí. Pero precisamente porque sentí esa desventaja desde el principio, que sabía que me iba a enfrentar a personas que cocinaban más que yo por esa tradición gastronómica, fue lo que me hizo estudiar tanto, ir a tantos restaurantes, tener tantos profesores y dedicarle tantas horas. Seguía creyendo que no estaba preparada y seguía preparándome hasta adquirir habilidades que me llevaron lejos.

Muchos espectadores veían claro un duelo contra Blanca Romero, que finalmente se quedó fuera de la final. ¿Tú también lo visualizabas? ¿Te habría gustado?

Me hubiera encantado. Me divertí mucho con Blanca, le decía que quería que llegásemos juntas a la final y ganásemos las dos. Me hubiera gustado mucho porque es una gran participante, una compañera, una amiga, una mujer muy divertida y la quiero mucho. Disfruté mucho con ella, y yo también me imaginé ese duelo.

A otros ganadores de MasterChef Celebrity, su paso por el programa les ha beneficiado profesionalmente al situarles en una posición mediática importante. ¿Cuál es tu objetivo tras ganar MasterChef? ¿Buscas hacer carrera en producciones de ficción españolas? ¿Has notado ya el impacto positivo en forma de ofertas?

Ahora estoy con el lanzamiento de Feroz, que es una marca de maquillaje que realmente lancé el año pasado en España aun sin saber que vendría a hacer MasterChef, ¡bendita coincidencia! Ahora estoy con ello más que nunca, abriendo puntos de venta. El maquillaje es como una herramienta que tenemos las mujeres en nuestro día a día y a mí me gusta compartir mi experiencia personal, de lo que ha significado para mí el hecho de conquistarme como mujer. No me sentía muy contenta con nuestra feminidad, porque sentía que era una desventaja, y a lo largo de los años he ido ganándome ese terreno. Es un proyecto muy especial para mí y es el que me tiene más anclada a España en este momento.

Ahora regreso a Bogotá dos meses a grabar la segunda y tercera temporada de Manes, que es una serie de Amazon Prime Video, una comedia romántica sobre cómo las mujeres vemos a los hombres en manada. Es muy divertida y muy linda. Y bueno, no sé. En España estoy feliz y encantada. Lo que más feliz me hace es ver a mis hijas felices aquí, estoy disfrutando mucho esta ciudad y estaría feliz de trabajar más aquí. Vamos a ir viendo, seguramente van a salir cosas maravillosas más allá de lo que tengo ahora mismo.

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